Dos muertos y cinco heridos en un tiroteo durante un festival en Seattle
Un niño de dos años se encuentra entre las víctimas del ataque ocurrido junto a la Space Needle; dos sospechosos han sido detenidos mientras la Policía investiga el móvil.
Dos personas han muerto y otras cinco han resultado heridas en un tiroteo registrado durante el multitudinario festival gastronómico Bite of Seattle, celebrado en el Seattle Center. Entre los heridos se encuentra un niño de dos años, cuyo estado es estable.
Los disparos comenzaron alrededor de las 18.00 horas del domingo 26 de julio, cuando miles de visitantes recorrían los puestos instalados cerca de la emblemática Space Needle. Dos víctimas fallecieron en el lugar y cinco personas fueron trasladadas al Harborview Medical Center. Una mujer de 56 años permanece en estado crítico.
Disparos entre miles de visitantes
El ataque se produjo en uno de los espacios públicos más reconocibles de Seattle, un complejo cultural y recreativo situado al noroeste del centro de la ciudad. En ese momento acogía el Bite of Seattle, una celebración anual con puestos de comida, actuaciones musicales y actividades familiares.
La concentración de público multiplicó el impacto del tiroteo. Los primeros testimonios describen una estampida inmediata: familias buscando refugio, asistentes escondidos en edificios próximos y decenas de personas corriendo sin saber de dónde procedían los disparos.
«Todo el mundo empezó a correr», relató una de las asistentes a los medios locales. El episodio convirtió en pocos segundos una jornada festiva en una operación de emergencia de grandes dimensiones, con equipos sanitarios y agentes desplegados junto a la zona de The Armory.
Un niño entre los heridos
El Departamento de Bomberos de Seattle confirmó inicialmente siete víctimas por arma de fuego. Dos murieron antes de poder ser trasladadas y otras cinco recibieron asistencia hospitalaria.
Entre los heridos se encuentran un niño de dos años, un hombre de 23, dos mujeres de 39 y 40 años y otra mujer de 56. Esta última fue ingresada en estado crítico, mientras que los demás pacientes permanecían estables o presentaban lesiones de menor gravedad.
Una sexta mujer fue atendida en el escenario, pero rechazó ser trasladada al hospital, según las primeras informaciones. La presencia de un menor entre las víctimas ha incrementado la conmoción en una ciudad que vuelve a enfrentarse a la violencia armada en un espacio de alta afluencia.
Dos sospechosos bajo custodia
Las primeras noticias señalaban que no existía información oficial sobre el autor. Horas después, la alcaldesa de Seattle, Katie Wilson, confirmó que dos sospechosos habían sido detenidos, aunque las autoridades no facilitaron sus identidades ni aclararon su presunta participación.
La investigación deberá determinar si ambos portaban armas, si existía una relación previa entre los implicados o si el ataque fue dirigido contra alguna persona concreta. Tampoco se ha confirmado cuántos tiradores participaron ni el número de disparos realizados.
El móvil continúa siendo una de las principales incógnitas. La Policía ha pedido a los ciudadanos que eviten la zona y que entreguen cualquier grabación realizada con teléfonos móviles durante los momentos anteriores y posteriores al ataque.
El festival quedó paralizado
El Bite of Seattle nació en 1982 y se ha consolidado como uno de los acontecimientos gastronómicos más concurridos del noroeste de Estados Unidos. Según sus organizadores, puede atraer a alrededor de 350.000 visitantes durante tres días, una cifra que explica la elevada presencia de público en el momento de los disparos.
Los puestos de los vendedores quedaron abandonados mientras los servicios de emergencia acordonaban el recinto. Algunos asistentes se refugiaron en el Seattle Children’s Museum y otros buscaron protección detrás de las instalaciones temporales.
El contraste resulta demoledor: un festival concebido para celebrar la gastronomía y la convivencia terminó convertido en el escenario de una nueva tragedia armada, con víctimas de edades muy diferentes y centenares de testigos expuestos a una situación de pánico colectivo.
Una respuesta de emergencia masiva
Los primeros equipos fueron movilizados poco después de las seis de la tarde. La proximidad del Harborview Medical Center permitió trasladar rápidamente a los heridos, aunque el hospital reforzó sus medidas de seguridad ante la consideración del suceso como un incidente con múltiples víctimas.
La actuación sanitaria evitó que el balance inicial aumentara durante las primeras horas. Sin embargo, la situación de la mujer de 56 años seguía siendo especialmente delicada.
La consecuencia inmediata fue el cierre de buena parte del Seattle Center, la suspensión de la actividad y el despliegue de numerosos agentes. Las autoridades también pidieron a la población que no se acercara a la zona para facilitar el trabajo de investigadores y sanitarios. La prioridad es ahora reconstruir minuto a minuto el recorrido de los sospechosos.
Las incógnitas de la investigación
La Policía deberá analizar las cámaras de seguridad del recinto, las grabaciones de los asistentes, los casquillos recuperados y las armas que puedan haber sido intervenidas. Esos elementos permitirán establecer si se trató de una disputa que desembocó en disparos o de una acción planificada.
Por el momento, las autoridades no han identificado públicamente a los fallecidos ni han revelado la relación entre las víctimas. Tampoco se ha informado de posibles cargos contra los detenidos.
El diagnóstico es inequívoco: la magnitud del festival y el elevado número de testigos proporcionan abundante material para la investigación, pero también complican la reconstrucción inicial. Seattle afronta ahora el reto de esclarecer el ataque mientras las familias esperan respuestas sobre una tragedia ocurrida en uno de los lugares más concurridos de la ciudad.