Bitcoin salta un 7% y arrastra a Circle un 28%
La sesión del miércoles dejó una imagen olvidada en los parqués: subidas a doble dígito en varias de las grandes cotizadas cripto en cuestión de horas. A media jornada en Wall Street, Bitcoin repuntaba un 7,09%, hasta los 68.606 dólares, mientras Ether se disparaba un 11,69%, hasta 2.068 dólares, poniendo fin a varias semanas de corrección intensa. Este impulso no se quedó en el mercado de tokens: Circle Internet Group, emisora de la ‘stablecoin’ USDC, veía cómo su acción se disparaba alrededor de un 28% tras presentar unos resultados con un crecimiento de ingresos del 77% interanual, muy por encima de lo esperado. El rebote se extendió a Coinbase, a las mineras de bitcoin como MARA Holdings o Bit Digital y a firmas de intermediación como Interactive Brokers y SoFi. La gran incógnita ahora es si se trata solo de un rally técnico de alivio o del inicio de un nuevo tramo alcista en un mercado todavía bajo la lupa de los reguladores.
Un rebote tras semanas de castigo
El movimiento de este miércoles llega después de varias semanas de descensos acumulados en todo el ecosistema cripto, con correcciones que en algunos tokens superaron el 30% desde máximos recientes. La combinación de toma de beneficios, endurecimiento de las condiciones financieras y ruido regulatorio había dejado a muchos valores ligados a los activos digitales en zona de sobreventa.
En ese contexto, bastaba un catalizador potente para desatar un rebote sincronizado. Ese detonante han sido los resultados de Circle Internet Group, acompañados por un giro en el sentimiento de mercado tras constatar que, pese a la volatilidad en los precios de los criptoactivos, la economía que se está construyendo sobre las ‘stablecoins’ y las infraestructuras de pago tokenizadas sigue creciendo a ritmos de dos dígitos.
El resultado inmediato ha sido un cierre masivo de posiciones cortas y un regreso del apetito por el riesgo en las compañías más castigadas. “Es el tipo de jornada que devuelve vida al sector y obliga a replantear estrategias a quienes daban por muerto el ciclo cripto”, resume un gestor de renta variable tecnológica consultado por este diario. El diagnóstico, sin embargo, está lejos de ser unánime: muchos analistas recuerdan que, tras un desplome del 40% o 50% en algunas acciones, subidas del 20% en un día no devuelven todavía la normalidad.
Bitcoin y ether vuelven a marcar el paso
Aunque el foco del día haya estado en Circle y en las cotizadas, el termómetro real del sentimiento de mercado sigue siendo Bitcoin. El avance del 7,09% hasta los 68.606 dólares devuelve a la criptomoneda más negociada del mundo a una zona que los operadores consideran psicológicamente relevante: el umbral de los 70.000 dólares, donde se concentran órdenes tanto de venta como de compra programada.
Ether, por su parte, ha ofrecido un comportamiento aún más explosivo, con una subida cercana al 12% hasta los 2.068 dólares. Este diferencial se explica, en parte, por las expectativas en torno a futuras actualizaciones de la red Ethereum y al crecimiento de las finanzas descentralizadas (DeFi), donde este activo sigue siendo pieza central.
Más allá del corto plazo, lo relevante para los inversores institucionales es que estos movimientos mantienen la capitalización total del mercado cripto por encima de los 2 billones de dólares, una zona que muchas casas de análisis señalan como el “punto de no retorno” a partir del cual los grandes patrimonios dejan de tratar estos activos como una mera curiosidad especulativa. En paralelo, las métricas de uso de redes públicas y volúmenes en ‘stablecoins’ dibujan un relato distinto al de un simple “casino digital”.
Circle convierte las ‘stablecoins’ en beneficios
El verdadero protagonista de la jornada ha sido Circle Internet Group (CRCL), compañía que, a través de sus filiales reguladas, emite la ‘stablecoin’ USDC, vinculada al dólar y apoyada en reservas líquidas. La firma ha informado de un aumento del 77% en sus ingresos trimestrales, hasta unos 770 millones de dólares, impulsado por los intereses de la cartera de bonos del Tesoro estadounidense que respalda sus tokens y por el crecimiento de líneas de negocio no ligadas a las reservas.
La reacción en bolsa ha sido contundente: subida intradía en torno al 28%, después de un periodo en el que la acción había cedido más de un 20% en lo que va de año. El mercado ha premiado no solo las cifras, sino también el mensaje estratégico: Circle insiste en que quiere dejar de ser vista como un mero emisor de ‘stablecoins’ para convertirse en infraestructura crítica del nuevo sistema financiero de internet, con su red Arc ya en pruebas con más de 100 empresas y millones de transacciones diarias.
“Lo que muestran estos resultados es que el modelo de negocio de las ‘stablecoins’ reguladas puede ser rentable incluso en entornos complicados para el precio del bitcoin”, subraya un analista de pagos digitales. La consecuencia es clara: si la narrativa pasa de la especulación en tokens a la generación recurrente de caja por infraestructuras de pago, la percepción de riesgo regulatorio y de modelo de negocio puede moderarse, atrayendo a un nuevo tipo de inversor institucional.
El tirón de Coinbase y las mineras cripto
La mejora del ánimo se ha traducido de inmediato en las compañías más sensibles al ciclo cripto. Coinbase, principal plataforma cotizada de negociación de activos digitales en Estados Unidos, encabezó el rebote entre las grandes, al beneficiarse de un doble efecto: más volumen de negociación y una percepción de menor riesgo sistémico tras los buenos números de Circle.
Las mineras de bitcoin también han aprovechado el movimiento. MARA Holdings avanzó alrededor de un 8,5% y Bit Digital un 5,4%, reflejando la palanca operativa inherente a su negocio: cada punto porcentual extra en el precio del bitcoin se traduce en un incremento mucho mayor en sus expectativas de flujos de caja futuros. No obstante, muchos de estos valores acumulan todavía caídas superiores al 40% desde sus máximos de 2025, lo que deja margen para nuevas oscilaciones violentas.
El contraste con los grandes valores tecnológicos es significativo. Mientras los gigantes de Silicon Valley se mueven en rangos más estrechos, el segmento cripto sigue actuando como beta amplificada del mercado: cuando el sentimiento mejora, sube más que nadie; cuando llega el miedo, cae el doble. Esta volatilidad estructural es uno de los motivos por los que los supervisores siguen observando al sector con recelo.
Los bancos digitales se suben a la ola
El efecto contagio no se detuvo en el perímetro puramente cripto. Entidades de intermediación con fuerte exposición o servicios vinculados al sector también vieron verde en sus pantallas. Interactive Brokers avanzó cerca de un 1,9% y SoFi un 3,7%, en un movimiento que los analistas interpretan como una apuesta por aquellos actores capaces de monetizar el interés minorista e institucional por los activos digitales sin asumir directamente el riesgo de balance de las criptomonedas.
En el caso de SoFi, el mercado valora su capacidad para integrar productos cripto en una oferta de banca digital completa, dirigida a un cliente joven y con mayor tolerancia al riesgo. Interactive Brokers, por su parte, se beneficia del aumento en derivados y productos estructurados ligados a bitcoin y ether, con comisiones recurrentes y un consumo de capital moderado bajo Basilea.
Este hecho revela una tendencia de fondo: la frontera entre finanzas tradicionales y cripto es cada vez más difusa. Plataformas nacidas en el entorno ‘fintech’ se regulan como bancos o brókeres, mientras las entidades clásicas exploran alianzas para ofrecer custodia, negociación e incluso servicios de tokenización de activos. Quien logre capturar esa demanda con prudencia regulatoria tendrá una ventaja competitiva notable.
