XRP, nueva ‘cripto favorita’ mientras las ballenas redoblan compras

Los grandes inversores acumulan a máximos de tres meses mientras Ripple logra licencia en Reino Unido y el mercado digiere salidas récord de los ETF de bitcoin
XRP
XRP

La última corrección de XRP, lejos de enfriar el apetito de los grandes jugadores, ha disparado su actividad a niveles no vistos en tres meses. Pese a caer en torno a un 1,7% en la sesión, el token ha defendido la zona de 2,10 dólares tras un arranque de año todavía claramente positivo. En paralelo, CNBC lo definía como la “nueva cripto favorita” en pantalla, certificando su regreso al centro del relato mediático.
El movimiento se produce en una jornada en la que bitcoin llegó a rozar los 92.000 dólares, Ethereum consolidó sobre los 3.100 y la capitalización total del mercado volvió a situarse en torno a los 3,13 billones de dólares, impulsada por el retraso del Tribunal Supremo de EE. UU. en su fallo sobre los aranceles de Trump.
Mientras tanto, Ripple obtenía autorización formal de la FCA británica para operar como institución de dinero electrónico y proveedor de criptoactivos, reforzando la narrativa de que el proyecto ha dejado atrás su fase más dura de choque regulatorio.
Con este telón de fondo, varios analistas empiezan a hablar de un escenario “extremadamente alcista” para XRP… siempre que el entorno macro y regulatorio no cambie de forma brusca en los próximos meses.

Ballenas en máximos de tres meses

Los datos on-chain recopilados por firmas de análisis de blockchain señalan que la actividad de las “ballenas” de XRP —carteras que controlan varios millones de tokens— se ha situado en un máximo de tres meses.
Las grandes direcciones habrían aprovechado la corrección desde los máximos recientes por encima de 2,30 dólares para incrementar posiciones, trasladando a los exchanges solo una parte marginal de sus tenencias y destinando la mayor parte a almacenamiento en frío y a contratos de staking.

Según estas fuentes, en la última semana se habrían acumulado del orden de 300 a 500 millones de XRP adicionales en manos de grandes carteras, una cifra significativa en un activo cuyo suministro circulante ronda los 55.000 millones de unidades. Para los analistas, este patrón encaja con un comportamiento de “compra en la caída” típico de fases de consolidación alcista.

La lectura generalizada es que los inversores institucionales y de alto patrimonio siguen viendo recorrido en el escenario de medio plazo, pese a la volatilidad de corto. Las posiciones minoristas, en cambio, muestran más rotación, con entradas oportunistas durante los picos de volatilidad intradía.

XRPUSD_2026-01-09_22-38-07
XRPUSD_2026-01-09_22-38-07

Un rally que se toma un respiro

En precio, XRP firmó su primer tropiezo relevante de 2026, con retrocesos diarios cercanos al 3% en algunos momentos, tras haber encadenado un avance acumulado de más del 13% en la primera semana del año. El token se mantiene, no obstante, entre los grandes criptoactivos con mejor comportamiento relativo frente a bitcoin y Ethereum en el último mes.

Los operadores señalan que parte de la presión vendedora procede del cierre de posiciones apalancadas en derivados y de la recogida de beneficios tras el rally de final de 2025. El mercado de futuros ha registrado liquidaciones de cortos por valor de unos 39 millones de dólares en el conjunto del universo cripto, lo que sugiere un proceso de limpieza de excesos más que un cambio de tendencia estructural.

Al mismo tiempo, las salidas de capital de los ETF de bitcoin al contado —cerca de 400 millones de dólares en la última sesión y unos 1.120 millones en tres días— han introducido ruido adicional. Algunos gestores interpretan estas ventas como una rotación táctica tras las fuertes entradas iniciales de comienzos de año, más que como señal de abandono de la tesis institucional sobre el bitcoin.

CNBC y el relato de la ‘nueva cripto favorita’

En el plano mediático, la exposición de XRP ha dado un salto cualitativo. Un segmento de CNBC se refirió al activo como “el nuevo crypto darling”, expresión que varios traders consideran indicativa de que el token ha pasado de ser un valor litigioso a convertirse en apuesta legítima para carteras diversificadas de criptoactivos.

Los departamentos de análisis advierten, no obstante, de los riesgos de sobreinterpretar estos titulares. Históricamente, la etiqueta de “cripto favorita” ha llegado en fases avanzadas de algunos ciclos, coincidiendo con picos de atención minorista. La diferencia, señalan ahora, es que XRP llega a esta fase con un entorno regulatorio menos hostil y con una estrategia institucional de pagos transfronterizos más definida que en ciclos anteriores.

En cualquier caso, el consenso es que la atención mediática contribuye a reducir el coste de capital para Ripple y a facilitar acuerdos con bancos y proveedores de pagos que buscan tokens con cierto grado de reconocimiento global. El reto para el proyecto será transformar esa visibilidad en volumen de negocio recurrente y no solo en episodios de volatilidad especulativa.

La jugada regulatoria: luz verde de la FCA británica

Uno de los factores que explican el renovado interés por XRP es el avance regulatorio de Ripple. La compañía ha obtenido autorización de la Financial Conduct Authority (FCA) del Reino Unido como Electronic Money Institution y como entidad registrada para ofrecer servicios de criptoactivos.

Estos permisos permiten a la firma expandir su plataforma de pagos licenciada, habilitando a instituciones financieras británicas para enviar dinero transfronterizo usando activos digitales como XRP bajo un paraguas regulatorio claro. Desde la presidencia de Ripple se ha subrayado que la aprobación marca el paso de los meros pilotos a la integración de la tecnología blockchain en la infraestructura financiera de base.

Para los analistas, el movimiento es relevante por tres motivos. Primero, consolida a Londres como uno de los centros regulatorios más avanzados para criptoactivos en el G7. Segundo, añade un caso de uso regulado a la narrativa de XRP como token de liquidación internacional. Y tercero, envía una señal al resto de jurisdicciones europeas en plena transición hacia un marco MiCA más exigente.

Bitcoin y Ethereum marcan el compás macro

Aunque la historia del día se ha centrado en XRP, el contexto lo ha marcado de nuevo el triángulo bitcoin–Ethereum–macro estadounidense. El retraso del Tribunal Supremo de EE. UU. en su decisión sobre los aranceles globales de la era Trump redujo la incertidumbre a corto plazo y favoreció un impulso alcista en las principales criptomonedas.

Bitcoin llegó a escalar más de 2.000 dólares en menos de una hora, aproximándose a los 92.000 dólares, mientras que Ethereum consolidaba en el entorno de 3.120 dólares. El movimiento arrastró al alza al resto del mercado, con una capitalización conjunta que se situó en torno a los 3,13 billones de dólares, más de un 1% por encima del día anterior.

Los analistas de macro y cripto coinciden en que el fallo definitivo sobre los aranceles será clave para calibrar el tono de la política comercial estadounidense, pero, por ahora, la simple ausencia de malas noticias ha bastado para sostener el apetito de riesgo en activos digitales.

La regulación se acelera: de Londres a Bogotá

En paralelo a los avances de Ripple en Reino Unido, otros reguladores han aprovechado el comienzo de 2026 para acelerar su propia agenda cripto. En Colombia, la DIAN ha aprobado un marco que obliga a exchanges e intermediarios a reportar de forma detallada la actividad de sus usuarios, alineándose con el estándar de la OCDE para información sobre criptoactivos.

Las nuevas obligaciones incluyen datos sobre propiedad, volúmenes, valores y saldos en bitcoin, ether, stablecoins y otros tokens. El primer reporte abarcará la actividad de 2026 y deberá presentarse antes de mayo de 2027, con posibles sanciones de hasta el 1% del valor no declarado para las plataformas incumplidoras.

Para los especialistas en cumplimiento, este tipo de iniciativas refuerza la tendencia hacia un ecosistema en el que el anonimato fiscal es cada vez más difícil, pero, al mismo tiempo, ofrece mayor seguridad jurídica a los operadores que trabajan dentro del marco regulado. XRP y otros tokens de gran capitalización se verán obligados a convivir con un entorno donde el cumplimiento normativo será parte central de su propuesta de valor.

ETF, reservas y el papel de los grandes inversores

Otro elemento a seguir de cerca es el comportamiento de los ETF de bitcoin al contado. Tras un estreno con fuertes entradas, los fondos han encadenado tres días de salidas que suman unos 1.120 millones de dólares, con BlackRock y Fidelity liderando los reembolsos. Los ETF sobre Ethereum han registrado también salidas por valor de 159 millones.

Pese a estas cifras, varias gestoras interpretan el movimiento como una fase de consolidación dentro de un proceso más largo de adopción institucional. En este contexto, han cobrado peso las declaraciones de Cathie Wood (Ark Invest), quien sostiene que el Gobierno de EE. UU. acabará comprando bitcoin para su reserva estratégica, más allá de los activos ya confiscados en procesos judiciales. “La intención original era llegar al millón de bitcoins en manos del Estado; pensamos que terminarán comprando”, afirmó en un reciente podcast.

Estas perspectivas, combinadas con el avance regulatorio de proyectos como Ripple y con el aumento de la actividad de ballenas en XRP, alimentan la tesis de que el próximo tramo del ciclo cripto estará más ligado a movimientos de grandes instituciones que a oleadas puramente minoristas como en 2017 o 2021.

Escenarios para XRP: próximos catalizadores y riesgos

A corto plazo, los analistas señalan varios catalizadores para la cotización de XRP. Entre ellos, la publicación de los datos de IPC y PPI en Estados Unidos, que podrían modular las expectativas de tipos de la Fed; la evolución de los ETF de bitcoin y Ethereum; y la profundidad real de la adopción de la solución de pagos de Ripple por parte de bancos europeos y británicos.

El escenario considerado más probable por buena parte de las casas de análisis es el de un rango de consolidación en torno a los niveles actuales, con episodios de volatilidad ligados a noticias macro y regulatorias. En el extremo optimista, la combinación de flujo institucional, narrativa mediática favorable y avances regulatorios podría desbloquear un nuevo tramo alcista si el conjunto del mercado cripto acompaña.

En el lado de los riesgos, se citan tres factores: una posible reversión brusca en bitcoin si los ETF siguen registrando salidas de capital; un giro inesperado en el tono de los reguladores anglosajones hacia los pagos basados en criptoactivos; y la posibilidad de que la etiqueta de “nueva cripto favorita” genere sobrerreacción especulativa, seguida de correcciones abruptas.

Por ahora, las cifras hablan de un activo que, pese a la corrección puntual y a un retroceso diario del 1,7%, mantiene a las ballenas comprando, suma puntos ante los reguladores y se consolida como uno de los protagonistas de un mercado que vuelve a moverse al ritmo de decisiones políticas, licencias supervisoras y flujos institucionales.

Comentarios