Alphabet castiga al Nasdaq y enfría al Dow Jones

El Dow Jones cerró en 51.876,11 puntos, con una caída del 0,09%, mientras Alphabet pierde tracción pese a su entrada en el índice y el castigo a los chips arrastra a Wall Street

 

trader EPA_JUSTIN LANE
trader EPA_JUSTIN LANE

Alphabet cayó un 2,19% y volvió a convertirse en el símbolo de la corrección tecnológica, justo en la semana en la que su entrada en el Dow Jones Industrial Average debía confirmar su peso definitivo en la economía estadounidense. El movimiento, sin embargo, no trajo el impulso esperado.
El Dow Jones cerró en 51.876,11 puntos, tras perder 44,51 puntos, un 0,09%; el S&P 500 retrocedió un 0,05%, hasta 7.354,02 puntos, y el Nasdaq cedió un 0,24%, hasta 25.297,62 puntos. El Russell 2000, en cambio, avanzó ligeramente hasta 3.010,08 puntos.
La lectura es incómoda: el mercado ya no compra cualquier relato de inteligencia artificial sin exigir pruebas.

El Dow no salva a Alphabet

Alphabet sustituirá a Verizon en el Dow Jones antes de la apertura del mercado del 29 de junio, un movimiento que refuerza la presencia de las grandes tecnológicas en el índice de 30 valores. La compañía se suma así a Microsoft, Apple, Amazon y Nvidia dentro del selectivo, consolidando el dominio de las llamadas “siete magníficas” en los grandes referentes bursátiles estadounidenses.

Sin embargo, la entrada en el Dow apenas ha servido de apoyo. La razón es técnica pero importante: el Dow es un índice ponderado por precio, no por capitalización. Eso reduce las compras forzadas de fondos indexados y limita el efecto positivo que sí suele verse cuando una empresa entra en el S&P 500.

Una caída de 225.000 millones

El deterioro de Alphabet no es menor. La matriz de Google sufrió esta semana una pérdida de valor bursátil de 225.000 millones de dólares en una sola sesión, el mayor golpe diario de su historia, después de la salida de dos figuras relevantes de inteligencia artificial: Noam Shazeer, rumbo a OpenAI, y John Jumper, premio Nobel y científico de DeepMind, hacia Anthropic.

Este hecho revela una fragilidad que el mercado no esperaba. Alphabet tiene caja, escala, datos, chips propios y distribución global. Pero en la guerra de la IA, el talento se ha convertido en un recurso tan escaso como los semiconductores. Perder cerebros clave puede pesar tanto como perder cuota de mercado.

El Nasdaq acusa el golpe

El castigo no se limitó a Alphabet. El Nasdaq encadenó su quinta caída consecutiva y cerró la semana con un retroceso del 4,6%, mientras el S&P 500 perdió un 2% semanal. En contraste, el Dow Jones logró avanzar un 0,6% en la semana, apoyado en sectores menos expuestos al vértigo tecnológico.

El índice de semiconductores de Filadelfia se desplomó cerca de un 5,3% en la jornada y acumuló una caída semanal próxima al 7,7%, su mayor retroceso desde 2025. El diagnóstico es inequívoco: la rotación fuera de chips e IA ya no es marginal.

La IA entra en fase de examen

Durante meses, la inteligencia artificial bastó para justificar múltiplos exigentes. Ahora, los inversores empiezan a separar promesas de resultados. Alphabet cotiza con un PER estimado en torno a 23,6 veces, por encima del S&P 500, aunque lejos de los niveles cercanos a 30 veces vistos en febrero.

La presión competitiva aumenta por arriba y por abajo. OpenAI y Anthropic amenazan el liderazgo en modelos avanzados, mientras grupos chinos como DeepSeek, Alibaba, Minimax o Z.ai presionan con soluciones más baratas. Cuando China entra en un mercado tecnológico, los márgenes suelen adelgazar con rapidez. Alphabet necesita demostrar que Gemini, Google Cloud y sus chips TPU pueden transformar inversión en beneficios duraderos.

El petróleo ofrece alivio, pero no basta

La caída del crudo amortiguó parte del golpe bursátil. El Brent retrocedió un 4,34%, hasta el entorno de los 72 dólares por barril, después de que más petroleros abandonaran el estrecho de Ormuz. Menor tensión energética reduce presión inflacionaria y mejora el margen de la Reserva Federal.

Sin embargo, Wall Street miró más a los chips que al petróleo. La bajada del barril ayuda a consumidores, aerolíneas e industrias intensivas en energía, pero no resuelve la pregunta central: si el gasto masivo en IA generará retornos suficientes para sostener las valoraciones actuales.

Alphabet adelanta a Nvidia en valoración y consolida su ascenso como nuevo gigante de la IA
Alphabet 

Un mercado más selectivo

El mercado no está abandonando la inteligencia artificial; está exigiendo más disciplina. Alphabet sigue teniendo fortalezas evidentes: búsquedas, publicidad, nube, Android, YouTube, Gemini y chips propios. Su negocio de cloud continúa siendo una de las piezas clave para monetizar la IA a gran escala.

Pero la caída demuestra que el ciclo ha cambiado. El dinero ya no premia simplemente pertenecer al universo IA; premia ejecutar mejor que los rivales. El Dow Jones ha incorporado a Alphabet por su peso estratégico, pero los inversores han recordado que pertenecer a un gran índice no protege frente a dudas de crecimiento, fuga de talento y compresión de márgenes.

Comentarios