El Dow Jones cede casi 400 puntos: la ofensiva sobre la Fed pesa más que el IPC y los resultados
Wall Street cerró a la baja este martes 13 de enero, con el Dow Jones liderando las caídas tras un nuevo capítulo en el choque institucional alrededor de la Reserva Federal. La atención volvió a girar hacia las citaciones del Departamento de Justicia a Jerome Powell y el aviso del secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre el potencial impacto en la confianza del mercado. En el plano corporativo, Salesforce fue el gran lastre del día y el Nasdaq 100 acusó la debilidad de software como Atlassian.
Dow Jones, el más golpeado: cierre con sesgo defensivo
La sesión terminó con ventas moderadas, pero con un mensaje claro: el mercado penaliza la incertidumbre institucional. El Dow Jones cayó un 0,8% (casi 400 puntos) y cerró en torno a los 49.192, mientras el S&P 500 cedió cerca de un 0,2% y el Nasdaq recortó ligeramente. El movimiento llega después de varios máximos recientes y refleja más “gestión de riesgo” que pánico.
La Fed vuelve al centro del tablero: citaciones, ruido político y aviso del Tesoro
El foco volvió a ponerse en la Reserva Federal tras las novedades en torno a las citaciones del Departamento de Justicia relacionadas con Jerome Powell. El elemento diferencial del día fue la advertencia del secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre el efecto que este pulso podría tener en la estabilidad y la lectura de independencia del banco central. En paralelo, el respaldo público de grandes figuras financieras a la autonomía de la Fed elevó el tono del debate: varios directivos de referencia han insistido en que la independencia monetaria es un pilar para la credibilidad del sistema y para evitar desanclajes de expectativas de inflación.
El mercado “compra” el IPC… pero no ignora la prima de incertidumbre
En condiciones normales, un dato de inflación relativamente benigno suele sostener el apetito por riesgo. De hecho, el mercado venía de una jornada en la que el IPC ayudó a mantener el escenario de recortes de tipos a lo largo de 2026. Sin embargo, la sesión de este martes confirmó que, ahora mismo, la variable que manda es otra: la confianza. Cuando el mercado percibe que se toca la independencia de la política monetaria, la reacción tiende a ser más transversal: se nota en rotaciones sectoriales, en el precio del dólar y en la sensibilidad de los índices a cualquier titular institucional.
Salesforce se convierte en el lastre del día
En el frente corporativo, Salesforce fue el peor valor del Dow y uno de los principales frenos del S&P 500, con una caída cercana al 7%. La lectura que dominó en el mercado fue el retorno del “miedo a la disrupción por IA” sobre el software tradicional: inversores y analistas vuelven a exigir señales de monetización clara y adopción real de los productos de inteligencia artificial, en lugar de promesas de roadmap. En ese mismo carril, Adobe también mostró debilidad, reforzando la idea de que el mercado está redistribuyendo preferencias dentro de tecnología.
Nasdaq 100: software presionado y Atlassian en rojo
El Nasdaq 100 cerró ligeramente a la baja, con Atlassian entre los peores comportamientos del índice (en torno al -5,8%). En días así, la pauta es bastante consistente: cuando sube la aversión al riesgo, el mercado castiga con más intensidad a las compañías donde el múltiplo depende de crecimiento y confianza futura, y premia la visibilidad de caja o los sectores percibidos como “ganadores estructurales” en el ciclo de IA.
Geopolítica de fondo: tensión con Irán como componente de riesgo
Al ruido institucional se sumó la continuidad de las tensiones entre Washington e Irán, un factor que el mercado sigue incorporando como prima geopolítica, especialmente por su traducción potencial en energía y en posiciones defensivas. No fue el catalizador único del cierre, pero sí un elemento que ayuda a explicar por qué el mercado prefirió reducir exposición en lugar de “comprar la caída” con convicción.
La clave para las próximas sesiones: titulares verificables y reacción de bonos
El mercado entra en un tramo donde cada jornada puede depender de dos palancas: (1) cualquier novedad sobre el caso Powell y su lectura institucional, y (2) la reacción del mercado de bonos, que sigue siendo el termómetro más sensible para calibrar si el escenario de recortes se mantiene sin tensar credibilidad. En paralelo, la temporada de resultados irá subiendo el volumen: con el listón de valoraciones alto, la bolsa está menos dispuesta a perdonar sorpresas negativas, especialmente en sectores donde la narrativa de IA aún debe demostrarse en cuentas.

