Aena aclara que los aeropuertos españoles no tienen problemas de suministro de combustible pese a la guerra en Irán
Los aeropuertos españoles mantienen el suministro de combustible sin restricciones pese a la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz. Aena confirma que no hay problemas de abastecimiento.
Los aeropuertos españoles operan con normalidad en el suministro de combustible, pese al fuerte impacto internacional provocado por la guerra contra Irán y el cierre de facto del estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos estratégicos para el transporte mundial de crudo. Mientras países como Italia ya han comenzado a imponer restricciones de repostaje en algunos aeródromos, en España, por el momento, no existe ningún problema de abastecimiento, según ha podido confirmar Negocios TV tras consultar directamente con Aena.
La crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio ha disparado el precio del queroseno para aviación y ha encendido las alarmas en el sector turístico y aeroportuario de cara a la temporada alta de verano.
Aena descarta problemas de suministro en los aeropuertos españoles
En Negocios TV hemos consultado a Aena sobre la situación actual del combustible en los aeropuertos españoles y la respuesta trasladada por el gestor aeroportuario es clara: “Según la información facilitada por las empresas de almacenamiento de combustible, nada hace indicar que en los aeropuertos españoles haya un problema de suministro en estos momentos.”
Este mensaje aporta tranquilidad al sector aéreo y turístico en un momento especialmente delicado para Europa, tras semanas de tensión internacional derivadas de la ofensiva militar iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel sobre objetivos iraníes.
El conflicto ha generado una enorme volatilidad en los mercados energéticos, especialmente por el impacto sobre el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte clave del petróleo mundial.
El precio del queroseno casi se duplica por la guerra en Irán
Uno de los principales efectos de la crisis se está produciendo sobre el combustible para aviones. Según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el barril de queroseno ha pasado de 99,4 dólares el 27 de febrero a 195,19 dólares el 27 de marzo, lo que supone una subida del 96,36% en apenas un mes.
En Europa, la presión es incluso mayor, con el barril cotizando cerca de los 198,86 dólares, niveles que elevan de forma extraordinaria los costes operativos de las aerolíneas.
El combustible representa hasta un tercio de los costes totales de una compañía aérea, por lo que este encarecimiento ya está obligando a muchas empresas a revisar rutas, frecuencias y previsiones para el verano.
España evita, por ahora, las restricciones aplicadas en Italia
La comparación con Italia resulta especialmente relevante. Desde el 4 de abril, el país transalpino ha decidido limitar el repostaje en aeropuertos clave como Bolonia, Milán Linate, Treviso y Venecia, debido a problemas derivados del suministro.
Sin embargo, España no ha aplicado ninguna restricción de repostaje hasta la fecha, lo que sitúa a la red aeroportuaria nacional en una posición más sólida por el momento.
No obstante, el sector no oculta la preocupación ante una posible prolongación del conflicto más allá del mes de mayo, especialmente si no se reabre el estrecho de Ormuz.
Las aerolíneas ya toman medidas: cancelaciones y advertencias
Las primeras consecuencias ya se están dejando notar en algunas aerolíneas que operan en España.
Volotea ha sido la primera compañía en anunciar cancelaciones reales de vuelos para la temporada de verano, con el objetivo de “garantizar la estabilidad operativa”. La medida afecta a rutas en mercados como España, Italia y Francia.
Por su parte, Ryanair ha advertido del riesgo sobre parte de sus suministros de combustible. La compañía mantiene aproximadamente un 70% de cobertura, pero reconoce incertidumbre sobre el 25% restante si la crisis se prolonga más allá de mayo.
En el caso de IAG, grupo al que pertenecen Iberia y Vueling, la compañía asegura que mantiene coberturas de hasta el 75% de sus necesidades a corto plazo, con una cobertura global para 2026 estimada en el 62%.
Estas cifras muestran que, aunque los aeropuertos españoles no presentan problemas logísticos, la presión económica sobre las aerolíneas es máxima.
El turismo español podría beneficiarse del contexto internacional
Pese al escenario de incertidumbre, el turismo español podría salir reforzado. La inestabilidad geopolítica en varios destinos asiáticos y de Oriente Medio está provocando un cambio en las preferencias de los viajeros europeos.
España se posiciona como uno de los destinos más atractivos y seguros para la temporada alta, lo que podría compensar parcialmente el impacto del aumento de costes en el transporte aéreo.
En definitiva, los aeropuertos españoles mantienen la normalidad en el suministro de combustible, con el respaldo de la información trasladada por Aena, aunque el verdadero desafío para el sector llegará en verano si la guerra en Irán continúa y persiste el bloqueo del estrecho de Ormuz.