Moncloa convoca a José Vicente de los Mozos para intentar resolver la crisis de Indra con EM&E, según El Confidencial
La crisis interna en Indra por el intento de integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) entra en una fase decisiva. Toda la información recogida en este artículo procede de un contenido publicado por El Confidencial, que apunta a que el Gobierno habría comenzado a intervenir para intentar resolver el conflicto generado en torno a la posible operación corporativa que enfrenta a parte del consejo de administración, a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y a la propia presidencia de la compañía.
De acuerdo con fuentes del sector citadas por El Confidencial, Manuel de la Rocha, asesor económico de Pedro Sánchez en la Moncloa, habría convocado esta semana una reunión con el consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, con el objetivo de analizar las posibles salidas a una situación que amenaza con desestabilizar la cúpula de la multinacional tecnológica y de defensa.
Entre las opciones que se estarían valorando figura la salida del actual presidente ejecutivo, Ángel Escribano, del consejo de administración, en un intento de desactivar el conflicto de interés generado por la operación.
En Negocios TV hemos consultado a Indra sobre esta información publicada por El Confidencial, pero la compañía ha declinado realizar comentarios al respecto.
El conflicto por la integración con EM&E
El origen de la crisis se encuentra en la propuesta de integrar en Indra la empresa Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), propiedad al 100% de la familia Escribano, tal y como recoge la información de El Confidencial.
La operación ha generado un fuerte debate dentro de la compañía debido a un evidente conflicto de interés:
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Los hermanos Escribano son accionistas relevantes de Indra con un 14,3% del capital y cuentan con dos puestos en el consejo.
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Al mismo tiempo, son los propietarios de la empresa que sería adquirida por Indra.
Además, una parte significativa del negocio de EM&E depende de proyectos conjuntos con Indra y contratos vinculados al Ministerio de Defensa, lo que ha intensificado las dudas entre accionistas y reguladores.
Según las estimaciones recogidas por El Confidencial, la operación podría reportar a los hermanos Escribano más de 2.000 millones de euros, en forma de acciones de Indra, efectivo o una combinación de ambos.
El debate interno ha provocado ya significativas tensiones dentro del consejo. De hecho, hasta cinco consejeros dimitieron el pasado año en medio del enfrentamiento sobre la operación, lo que retrasó el proceso de integración que inicialmente se quería cerrar antes del verano pasado.
La SEPI frena la operación
Aunque en una primera fase la Moncloa habría respaldado la idea de la integración, el creciente malestar entre accionistas minoritarios y las denuncias presentadas ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) llevaron al Ejecutivo a replantear su postura, según la citada información.
El cambio de posición se hizo especialmente visible durante una reunión del consejo de administración celebrada en enero. Según relata El Confidencial, la presidenta de la SEPI, Belén Gualda, intervino telefónicamente durante la reunión para pedir que se paralizara el planteamiento de la fusión.
Gualda habría contactado con el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, para solicitarle que frenara el proceso después de recibir avisos desde dentro del propio consejo.
La SEPI es actualmente el principal accionista de Indra con aproximadamente el 28% del capital, lo que le otorga un papel clave en cualquier decisión estratégica.
Presión sobre el consejero delegado
En este contexto, el consejero delegado de Indra se ha convertido en una figura central en la gestión de la crisis. José Vicente de los Mozos fue designado por el consejo para analizar las alternativas estratégicas respecto a la posible integración con EM&E, dado que el presidente debe abstenerse por su conflicto de interés.
De los Mozos, un directivo con una larga trayectoria internacional tras su paso por Renault, ha defendido que la operación podría tener sentido estratégico para reforzar la industria de defensa española en el actual contexto geopolítico, según recoge la información publicada.
Sin embargo, el enfrentamiento entre las distintas partes ha escalado hasta el punto de que, según las fuentes citadas por El Confidencial, el propio consejero delegado habría trasladado a la Moncloa su intención de dimitir si no se resuelve el conflicto interno.
Una reunión clave el 25 de marzo
La próxima reunión del consejo de administración de Indra, prevista para el 25 de marzo, podría marcar un punto de inflexión en esta crisis.
En esa cita, De los Mozos deberá presentar de manera formal las distintas alternativas estratégicas para abordar la integración con EM&E, algo que ya habría adelantado a algunos accionistas de forma informal, según la citada información.
Además, existe otro factor clave: su mandato como consejero delegado vence en mayo, pero dos meses antes debe comunicar al consejo si tiene intención de continuar en el cargo.
Esto significa que en menos de quince días podría anunciar su salida si considera que la situación interna hace inviable su continuidad.
Un pulso que afecta al futuro de Indra
Fuentes cercanas a la situación citadas por El Confidencial aseguran que el Gobierno quiere cerrar cuanto antes esta crisis interna, que algunos accionistas consideran que está perjudicando la gestión y la estabilidad de una compañía estratégica para la defensa y la tecnología en España.
Por ello, no se descarta que la Moncloa mueva ficha antes del 25 de marzo para resolver el enfrentamiento entre los Escribano, la SEPI y la dirección ejecutiva de Indra.
La resolución de este conflicto será clave no solo para el futuro del consejo de administración, sino también para definir el rumbo estratégico de una de las principales empresas tecnológicas y de defensa del país.