La industria de defensa española podría duplicar su facturación en 2030
La industria de defensa en España se encuentra ante una oportunidad histórica de crecimiento impulsada por el aumento del gasto público, la innovación tecnológica y el compromiso de inversión hasta alcanzar el 2% del PIB en defensa, tal y como exige la OTAN. Así lo refleja el informe de EY “La industria española de Defensa: 10 claves para aprovechar una oportunidad histórica”, que apunta a que el sector podría incluso duplicar su facturación de aquí a 2030 si logra aprovechar el actual ciclo inversor.
El estudio destaca que España atraviesa un momento clave para consolidar su Base Industrial y Tecnológica de la Defensa (BITD), en un contexto internacional marcado por las tensiones geopolíticas y el refuerzo de las capacidades estratégicas de seguridad en Europa.
Un sector con fuerte crecimiento exportador
Según EY, España es actualmente uno de los países de la eurozona con mayor crecimiento en exportaciones de defensa, manteniendo además un importante superávit comercial en este ámbito. En concreto, el sector registra un superávit de 1.361 millones de euros y una tasa de cobertura del 129%, lo que evidencia su creciente competitividad internacional.
Este posicionamiento exterior convierte a la industria de defensa en una de las palancas estratégicas del desarrollo industrial y tecnológico del país, con capacidad para generar valor añadido y reforzar la autonomía estratégica nacional.
No obstante, el informe subraya que el tejido industrial del sector está compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas (pymes), mientras que las grandes compañías —que representan apenas el 20,7% del total— concentran el 91,6% del volumen de negocio, especialmente en el ámbito exportador.
Aumento del gasto militar y ciclo inversor a largo plazo
El compromiso del Gobierno de incrementar el gasto en defensa hasta el 2% del PIB refuerza la estrategia industrial española en este ámbito y abre la puerta a un ciclo inversor sostenido durante la próxima década.
Este contexto permitirá impulsar nuevas capacidades tecnológicas y fomentar el desarrollo de sectores estratégicos vinculados a la defensa, como la ciberseguridad, la inteligencia artificial o los sistemas avanzados de telecomunicaciones.
En este sentido, EY destaca que la Estrategia Industrial Española de Defensa se encuentra alineada con el fortalecimiento de la Base Industrial y Tecnológica de la Defensa, con el objetivo de mejorar la resiliencia económica y reducir la dependencia exterior en materia de seguridad.
Retos: financiación, tamaño empresarial e innovación
A pesar de las oportunidades, el informe también identifica diversos desafíos que podrían limitar el crecimiento del sector si no se abordan adecuadamente.
Entre ellos, destaca la necesidad de mejorar el acceso a financiación para las empresas del ámbito de la defensa, especialmente para las pymes, que en muchos casos se enfrentan a barreras derivadas de la percepción del sector por parte de entidades financieras e inversores.
Asimismo, EY apunta a la importancia de avanzar en procesos de consolidación empresarial que permitan aumentar el tamaño de las compañías nacionales y mejorar su capacidad para competir en el mercado internacional.
El desarrollo de proyectos de I+D+i y la colaboración público-privada serán elementos clave para garantizar la competitividad de la industria española en el nuevo escenario global.
Una oportunidad estratégica para la economía española
El informe concluye que la industria de defensa puede convertirse en un motor de crecimiento económico e industrial en los próximos años, siempre que se logre una adecuada integración entre grandes empresas y pymes, así como una gestión eficiente de los recursos destinados a modernizar las capacidades del sector.
La actual ola inversora, impulsada tanto a nivel nacional como europeo, sitúa a España en una posición favorable para fortalecer su industria de defensa y aprovechar una oportunidad histórica que podría redefinir su papel en el ámbito tecnológico e industrial en la próxima década.