Repsol podría recuperar 4.550 millones atrapados en Venezuela gracias al alza del petróleo y al nuevo escenario político
Repsol podría recuperar hasta 4.550 millones de euros atrapados en Venezuela gracias al nuevo contexto político y a la subida del petróleo por encima de 80 dólares. PwC señala la “recuperabilidad” como un punto clave en las cuentas de la petrolera española.
El nuevo escenario político en Venezuela y el repunte del precio del petróleo por la guerra en el Golfo Pérsico abren una oportunidad histórica para Repsol. La petrolera española ha detallado por primera vez en su memoria anual que podría recuperar hasta 4.550 millones de euros atrapados en el país, una cifra vinculada a créditos, facturas pendientes y provisiones contables acumuladas durante años por la crisis del sector energético venezolano.
El auditor de la compañía, PwC, considera además la “recuperabilidad” de estas inversiones como uno de los puntos clave en las cuentas de la empresa.
Repsol cifra en 4.550 millones su exposición financiera en Venezuela
Repsol ha revelado en su memoria anual presentada recientemente que mantiene 4.550 millones de euros vinculados a su actividad en Venezuela. Se trata de fondos acumulados durante años por impagos de la petrolera estatal PDVSA y por el deterioro de sus activos tras la nacionalización del sector en 2007.
La compañía desglosa por primera vez con detalle estas cifras dentro de un análisis sobre la “recuperabilidad” de sus inversiones, un punto que ha sido especialmente revisado en la auditoría realizada por PwC.
Dentro de esta cifra total destacan 3.603 millones de euros relacionados con créditos pendientes con PDVSA. De ese importe:
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584 millones corresponden a saldo vivo, es decir, créditos aún activos.
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3.019 millones están provisionados contablemente para cubrir el riesgo de impago.
A esta cantidad se suman 947 millones de euros en facturas pendientes, principalmente por suministro de gas:
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379 millones corresponden a facturas vivas.
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568 millones están provisionados.
En total, la petrolera mantiene 963 millones de euros en deudas y facturas vivas, mientras que 3.587 millones han sido provisionados en sus cuentas para cubrir posibles pérdidas.
Las provisiones reducen el riesgo real para la compañía
Durante años, Repsol ha ido acumulando provisiones contables para cubrir el deterioro de su actividad en Venezuela. Estas provisiones funcionan como una “hucha” contable destinada a absorber posibles pérdidas derivadas de la crisis del sector energético del país.
Gracias a esta estrategia financiera, la exposición patrimonial real de la compañía se ha reducido significativamente. Según los datos de la memoria anual, a diciembre de 2025 la exposición efectiva era de apenas 276 millones de euros, lo que limita el impacto en caso de un colapso total del país.
La situación llegó a complicarse especialmente en marzo de 2025, cuando Estados Unidos decretó un embargo comercial a Venezuela que impedía a Repsol exportar petróleo desde el país. Ese petróleo era la forma en que PDVSA pagaba parte de sus deudas a la petrolera española, por lo que el bloqueo provocó un aumento de las provisiones.
Sin embargo, Repsol nunca ha dado por perdido ese dinero. La compañía siempre ha mantenido la expectativa de recuperar esos fondos si el contexto político y económico de Venezuela mejoraba.
Trump cambia el escenario energético en Venezuela
El contexto ha cambiado de forma significativa tras la intervención de la Administración estadounidense de Donald Trump en Venezuela el pasado enero, un movimiento que podría abrir una nueva etapa en el sector energético del país.
Según el análisis reflejado en la memoria de Repsol y en la auditoría de PwC, este nuevo marco político podría reactivar el mercado de hidrocarburos venezolano y desbloquear parte de las operaciones internacionales.
Además, la intervención estadounidense ha provocado el levantamiento de algunas restricciones comerciales, lo que permitiría a compañías como Repsol volver a exportar petróleo desde Venezuela y recuperar pagos pendientes.
La subida del petróleo por la guerra con Irán favorece la inversión
Otro factor clave que juega a favor de Repsol es la escalada del precio del petróleo provocada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El barril de Brent ha superado los 80 dólares, un nivel considerado por el mercado como el umbral mínimo para que resulte rentable invertir en proyectos de exploración y producción en Venezuela.
Los costes de extracción en el país se sitúan entre 20 y 30 dólares por barril, lo que lo convierte en un productor intermedio dentro del sector. Aunque sus costes son superiores a los de Arabia Saudí (3-4 dólares), siguen siendo competitivos frente a regiones como Noruega, donde el coste ronda los 50 dólares por barril.
Sin embargo, debido a la inestabilidad política del país, los inversores exigen tasas de rentabilidad más altas, en torno al 15%, un concepto que en el sector se conoce como NPV15 (Net Present Value con tasa de descuento del 15%).
Venezuela podría impulsar el plan de Repsol para sacar su upstream a Wall Street
El potencial desbloqueo de sus activos en Venezuela podría tener además un impacto estratégico en uno de los grandes planes corporativos de Repsol: poner en valor su negocio de exploración y producción (upstream).
El consejero delegado de la compañía, Josu Jon Imaz, ha señalado en varias ocasiones que el grupo estudia un “evento de liquidez” para su negocio upstream, que podría materializarse mediante una salida a Bolsa en Wall Street o la entrada de nuevos socios.
En 2022, el fondo EIG adquirió un 25% de la filial de upstream, valorándola en 20.000 millones de euros. Desde entonces, el mercado especula con distintas opciones para monetizar esa inversión.
Entre las alternativas que se barajan se encuentra una fusión inversa con una compañía ya cotizada en Estados Unidos, lo que permitiría a la filial de Repsol entrar en el mercado estadounidense sin perder el control mayoritario.
En el mercado se mencionan como posibles socios empresas del segmento small-cap o mid-cap del sector energético estadounidense, entre ellas Apache, Devon, Murphy, Talos o Kosmos.
La incertidumbre política entre España y Estados Unidos
El nuevo escenario internacional también introduce riesgos geopolíticos para las empresas energéticas europeas con presencia en Venezuela, entre ellas Repsol. La política de sanciones de Estados Unidos ha sido determinante en los últimos años para el sector petrolero venezolano, ya que las compañías extranjeras necesitan licencias del Gobierno estadounidense para poder operar o exportar crudo desde el país.
En este contexto, Negocios TV ha preguntado a Repsol si temen que el presidente estadounidense Donald Trump pueda obstaculizar o condicionar sus licencias en Venezuela si continúan las tensiones diplomáticas entre España y Estados Unidos por el uso de las bases militares de Rota y Morón.
Estas instalaciones estratégicas han sido objeto de debate en las relaciones bilaterales en las últimas semanas, después de que el Gobierno español rechazara que Estados Unidos utilizara dichas bases en determinadas operaciones militares, lo que ha generado fricciones entre ambos países.
Por el momento, Repsol ha declinado hacer comentarios sobre este escenario geopolítico. No obstante, la evolución de las relaciones entre Washington y Madrid podría ser un factor relevante para las empresas energéticas con presencia en Venezuela.
La evolución del contexto político internacional será clave para determinar si Repsol puede finalmente recuperar los 4.550 millones de euros que mantiene vinculados a Venezuela, un problema financiero que arrastra desde hace casi dos décadas.