Buxadé reivindica Eurodac y acusa a Sánchez de torpedear el pacto
Jorge Buxadé ha situado la reforma de Eurodac como uno de los principales avances del nuevo Pacto europeo de Migración y Asilo.
El eurodiputado de VOX, que fue ponente de esta pieza legislativa, destaca su capacidad para identificar mejor a las personas en situación irregular y agilizar los retornos.
Frente a este avance, cuestiona la regularización extraordinaria impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez.
Su diagnóstico es inequívoco: Europa necesita prevención, control y cooperación con terceros países, no limitarse a gestionar las consecuencias de las llegadas.
Una reforma con sello de Buxadé
El nuevo Pacto de Migración y Asilo comenzó a aplicarse el 12 de junio de 2026, después de un largo proceso legislativo iniciado en 2020. El marco está compuesto por 10 actos jurídicos destinados a armonizar los procedimientos de asilo, reforzar las fronteras exteriores y repartir responsabilidades entre los Estados miembros.
Dentro de esa arquitectura destaca la reforma de Eurodac, de la que Buxadé fue ponente en el Parlamento Europeo. Su papel permitió situar la identificación biométrica y la seguridad en el centro del sistema.
El dirigente español reivindica así un resultado político tangible: una herramienta europea más completa para conocer quién entra, dónde solicita protección y cuál es su situación administrativa.
Eurodac cambia el control migratorio
La nueva Eurodac deja de ser una simple base de huellas dactilares para convertirse en un sistema integral de gestión migratoria. El Reglamento europeo 2024/1358 permite comparar datos biométricos e identificar tanto a solicitantes de asilo como a nacionales de terceros países que permanecen irregularmente en territorio comunitario.
Los expedientes pasan a organizarse de forma individualizada e incorporan imágenes faciales, documentación de viaje y otra información relevante. Esto facilita que las autoridades nacionales puedan reconstruir movimientos, evitar solicitudes múltiples y ejecutar decisiones administrativas con mayor precisión.
Para Buxadé, la clave es clara: sin identificación fiable no existe una política eficaz de fronteras, asilo o retorno.
Más seguridad para los Estados
Uno de los elementos más relevantes del sistema es la incorporación de alertas vinculadas a posibles riesgos para la seguridad interior. La información podrá ser consultada por las autoridades competentes y, bajo las condiciones previstas en la normativa, por Europol.
Este cambio refuerza la capacidad de reacción de los Estados miembros ante personas cuya identidad resulte dudosa o cuyos antecedentes requieran un seguimiento específico.
La reforma también amplía las categorías registradas y mejora la interoperabilidad con otros sistemas europeos. El objetivo no es únicamente conocer cuántas personas llegan, sino disponer de información suficiente para adoptar decisiones rápidas, coordinadas y jurídicamente sólidas.
El gran problema de los retornos
Buxadé reconoce los avances técnicos, pero advierte de que el pacto conserva una debilidad estructural: Europa continúa devolviendo a una minoría de quienes reciben una orden de salida.
La Comisión Europea situó la tasa comunitaria de retorno en torno al 20%, un nivel insuficiente para garantizar la credibilidad del sistema. La falta de cooperación de determinados países de origen y las diferencias entre legislaciones nacionales siguen bloqueando buena parte de las expulsiones.
La consecuencia es clara: una frontera pierde capacidad disuasoria cuando cuatro de cada cinco órdenes de retorno no terminan ejecutándose. De ahí que Buxadé reclame acuerdos firmes con terceros países y una política europea que actúe antes de que se produzcan las entradas.
La regularización que cuestiona VOX
El dirigente de VOX sostiene que la regularización extraordinaria promovida por el Ejecutivo español debilita los efectos prácticos del nuevo marco europeo.
Según expuso en la Eurocámara, la medida podría beneficiar a alrededor de medio millón de personas, incluidas decenas de miles vinculadas a procedimientos de protección internacional. Buxadé considera que la urgencia utilizada por el Gobierno pretende anticiparse a los nuevos controles de Eurodac.
«El pacto ha sido torpedeado por Pedro Sánchez, que va a regularizar a medio millón de personas», afirmó el eurodiputado.
La crítica se apoya en una diferencia de escala. El mecanismo europeo fija un umbral mínimo anual de 30.000 reubicaciones y contribuciones financieras de al menos 600 millones de euros para el conjunto de la Unión.
Prevención frente a mera gestión
La posición de Buxadé combina respaldo a Eurodac con una impugnación del enfoque general acordado por populares y socialistas. A su juicio, el pacto mejora la gestión administrativa, pero mantiene una lógica excesivamente centrada en reubicar, financiar y procesar a quienes ya han llegado.
Su alternativa pasa por reforzar las fronteras exteriores, combatir las redes de tráfico, condicionar la cooperación internacional y aumentar los retornos efectivos.
El valor político de su intervención reside en haber convertido una propuesta técnica en una herramienta concreta de soberanía y seguridad. Eurodac no resolverá por sí sola el desafío migratorio, pero proporciona a los Estados una capacidad de identificación que hasta ahora resultaba incompleta.