Geopolítica hemisférica

Estados Unidos planea una presencia permanente de la CIA en Venezuela

El gobierno de Estados Unidos está evaluando establecer una presencia permanente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Venezuela, según informaron fuentes citadas por CNN y confirmadas por Reuters este martes. El plan, aún en fase de deliberación entre la CIA y el Departamento de Estado, se enmarca en un contexto de profunda transición política en el país sudamericano tras la captura y detención del expresidente Nicolás Maduro, y refleja un replanteamiento estratégico de Washington en su política hacia Caracas.

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UNSPLASH / BONA LEE

Fuentes familiarizadas con el asunto han señalado que Estados Unidos está discutiendo “detrás de escena” cuál sería la mejor forma de establecer un despliegue permanente de la CIA en suelo venezolano, tanto en el corto como en el largo plazo. El objetivo declarado por los planificadores estadounidenses es aprovechar el momento de transición política para reingresar al país con una presencia que vaya más allá de las misiones tradicionales de inteligencia temporal.

De acuerdo con estos reportes, el Departamento de Estado proporcionaría el marco diplomático formal, pero sería la CIA la que lideraría las fases iniciales de reentrada y consolidación de operaciones sobre el terreno. Expertos citados por los medios subrayan que esta doble estrategia refleja la percepción de Washington de que la situación venezolana combina inestabilidad política, riesgos de seguridad y oportunidades geoestratégicas.

Contexto de inestabilidad y transición

La consideración de una presencia permanente de la CIA en Venezuela se produce en un momento de fuerte inestabilidad política en Caracas. En las últimas semanas, el expresidente Nicolás Maduro fue capturado y trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos —una operación que marcó un giro radical en la relación bilateral—, mientras que el liderazgo interino encabezado por Delcy Rodríguez ha asumido funciones con el aval de Washington, generando un marco político excepcional en la región.

El interés de Estados Unidos por consolidar su influencia en Venezuela responde a varios factores: la necesidad de asegurar estabilidad durante la transición, el intento de neutralizar amenazas percibidas como el narcotráfico o elementos desestabilizadores, y el deseo de posicionarse en un país con importantes recursos estratégicos, incluida la industria petrolera.

Delcy Rodríguez ha asumido funciones con el aval de Washington, generando un marco político excepcional en la región.
Delcy Rodríguez ha asumido funciones con el aval de Washington, generando un marco político excepcional en la región.

El papel de la CIA en América Latina

La Agencia Central de Inteligencia ha tenido una larga historia de operaciones en América Latina, tanto abiertas como encubiertas, a menudo en contextos de tensiones políticas internas y conflictos ideológicos. Esa experiencia —junto con su capacidad para operar en condiciones complejas y con un elevado grado de discreción— es vista en Washington como un activo para enfrentar los desafíos que plantea la situación venezolana actual.

Aunque los detalles específicos de las operaciones planificadas no han sido divulgados, fuentes consultadas por los medios sugieren que la presencia de la CIA estaría orientada a inteligencia de seguridad, apoyo a aliados políticos moderados, y posiblemente a actividades encubiertas destinadas a contrarrestar influencias adversas.

Este regreso estratégico de la CIA a Venezuela se da en un contexto donde, según informes de los medios, la agencia ya ha estado activa en el país en etapas previas, incluso facilitando acciones de inteligencia que influyeron en operaciones clave durante 2025.

Coordinación con el Departamento de Estado y diplomacia

La planificación no se limita a la CIA. El Departamento de Estado estadounidense está involucrado en las deliberaciones para definir cómo se estructuraría la presencia estadounidense en Venezuela a largo plazo, combinando aspectos diplomáticos con operaciones de inteligencia.

Aunque las autoridades estadounidenses no han emitido comunicaciones oficiales al respecto, Reuters señala que la propuesta sigue bajo discusión interna y que el Departamento de Estado permanecería como la entidad principal encargada de las relaciones diplomáticas formales, mientras que la CIA se encargaría de actividades iniciales e influyentes en terreno.

Este enfoque refleja la complejidad de la situación: un país en transición política con una administración interina respaldada por Washington, en un entorno de tensión con actores internos contrarios al cambio y con la expectativa de reorganizar relaciones diplomáticas formales —incluso podría implicar la reapertura gradual de misiones diplomáticas—.

El Departamento de Estado estadounidense busca definir cómo se estructuraría la presencia estadounidense en Venezuela a largo plazo
El Departamento de Estado estadounidense busca definir cómo se estructuraría la presencia estadounidense en Venezuela a largo plazo

Reacciones y riesgos geopolíticos

La potencial presencia permanente de la CIA en Venezuela ha generado inquietud tanto dentro como fuera del país. Sectores críticos advierten que una mayor injerencia estadounidense podría tensar aún más las relaciones con aliados de Caracas y provocar respuestas adversas de actores regionales o globales que ven la expansión de la influencia de EE. UU. como una amenaza estratégica.

En Venezuela, las fuerzas políticas y militares leales al chavismo tradicional han denunciado en el pasado las actividades de inteligencia estadounidense como formas de “injerencia” en los asuntos internos del país. Aunque el contexto actual ha cambiado radicalmente tras la detención de Maduro, el potencial despliegue permanente de la CIA podría reavivar tensiones históricas sobre soberanía y autonomía nacional.

Un nuevo capítulo en la relación bilateral

La posible consolidación de una presencia permanente de la CIA en Venezuela marca un punto de inflexión en la política exterior estadounidense en el hemisferio occidental. Si bien Washington ha mantenido durante décadas operaciones de inteligencia en la región, la decisión de establecer una presencia estable y duradera dentro de Venezuela tras una fase de transición política supone un nuevo capítulo geoestratégico que podría influir tanto en la seguridad regional como en la percepción mundial de la relación entre ambos países.

En medio de estos desarrollos, el curso exacto de la política de Estados Unidos hacia Venezuela sigue en construcción, y las propias decisiones sobre la implementación de la presencia de la CIA podrían convertirse en un factor clave para la estabilidad a largo plazo del país sudamericano.

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