El Ibex 35 supera 18.300 puntos con Inditex disparada

El selectivo abre junio en verde, pero con la banca frenada por el repunte de tipos y el petróleo reavivando el ruido inflacionista.

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El Ibex 35 vuelve a mirar por encima del hombro a sus máximos con una cifra que ya funciona como umbral psicológico: 18.300 puntos. A primera hora de este miércoles, 3 de junio, el índice cotiza en torno a 18.298 puntos y sube un 0,14%, tras moverse en un rango inicial estrecho. El motor tiene nombre propio: Inditex, que se dispara más de un 5% tras presentar resultados. Lo más grave es lo que no acompaña: la banca, clave en el reparto de puntos del índice, aparece en rojo y deja al mercado en un equilibrio frágil.

Índice IBEX 35

Inditex marca el paso

El rally matinal del Ibex se entiende mirando una sola pantalla: la de Inditex. La textil ha arrancado su ejercicio fiscal 2026 con ventas récord de 8.750 millones (+5,8%) y un beneficio de 1.375 millones (+5,4%), mientras eleva el margen bruto hasta el 61,2%.
La consecuencia es clara: con el mayor valor del índice empujando, el Ibex se sostiene incluso cuando los sectores más sensibles a los tipos dudan. Y el mercado compra, sobre todo, la señal de continuidad: “las ventas del inicio del segundo trimestre aceleran”, un mensaje que los inversores traducen en visibilidad.

Apertura en verde, pero sin euforia

El selectivo ha arrancado la sesión con avances moderados y por encima de 18.300, apoyado por el tirón de la textil gallega.
Aun así, la foto real es menos cómoda: el Ibex sube, pero no “rompe”. A las 09:40, el movimiento es de apenas +0,14%, con un rango intradía inicial aproximado entre 18.291 y 18.360 puntos.
El dato relevante no es solo el nivel, sino el contexto: el martes cerró en torno a 18.272 puntos, lo que deja al índice instalado en zona alta y con el listón técnico cada vez más exigente.

Bancos, a la defensiva

La banca vuelve a ser el freno cuando el mercado empieza a descontar que la inflación no está terminada y que el dinero seguirá caro más tiempo del deseado. En el arranque de la jornada, Santander cede en torno a un 0,7% y BBVA roza el -1%, una combinación que resta tracción al índice incluso con Inditex en modo cohete.
Este hecho revela una dependencia estructural: cuando la banca acompaña, el Ibex corre; cuando no, el índice necesita “milagros” puntuales de pesos pesados industriales o de consumo. Hoy el milagro existe, pero es de una sola pieza. Y en mercados tensos, los rallies de un valor suelen durar menos de lo que promete el primer titular.

El petróleo y la inflación meten ruido

El repunte de las materias primas vuelve a colarse en la apertura europea. El Brent avanza cerca de un 2% hasta la zona de 97,8 dólares, un nivel que actúa como gasolina para el miedo inflacionista.
En paralelo, la eurozona viene de un dato que complica el guion: la inflación de mayo escala al 3,2%, con España en el 3,6%, y el mercado vuelve a mirar a Fráncfort con la sospecha de que el BCE tendrá que endurecer el tono.
El contraste con otros momentos recientes resulta demoledor: hace meses, el Ibex celebraba desinflación y tipos a la baja; ahora convive con un escenario donde energía y geopolítica reabren una pantalla que parecía apagada.

Prima de riesgo: el termómetro silencioso

Mientras los focos miran la bolsa, el mercado de deuda deja pistas más incómodas. El bono español a 10 años se mueve alrededor del 3,425%, con repunte, y la prima de riesgo ronda los 65 puntos.
No es una alarma, pero sí un recordatorio: la estabilidad del Ibex en máximos no elimina el coste financiero del país ni el precio de capital para empresas endeudadas. Para el inversor institucional, esta es la variable que decide cuánto “paga” por crecimiento y cuánto castiga los balances más frágiles.
En ese marco, el mercado no solo juzga beneficios; juzga resistencia. Y ahí el Ibex tiene una mezcla peligrosa: mucha banca y mucha energía, dos sectores que se vuelven rehén cuando los tipos y el crudo se mueven a la vez.

Europa no acompaña y eso importa

El Ibex abre en verde en un día en el que el resto de referencias europeas no termina de ponerse de acuerdo. El DAX cae cerca de un 0,8% en el arranque, señal de que el apetito por riesgo está lejos de ser uniforme.
Esa divergencia suele durar poco: o el Ibex contagia optimismo, o acaba corrigiendo su exceso relativo. Y el diagnóstico es inequívoco: si Inditex afloja —por toma de beneficios o por lectura más fina de márgenes— el índice se queda sin red.
La clave, por tanto, no es que el Ibex “suba hoy”, sino si puede sostenerse cerca de los 18.574 puntos marcados como máximo de 52 semanas. Ese nivel ya no es un dato: es una promesa.

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