Meta revoluciona la IA en 2026 con 'Avocado': la nueva apuesta tecnológica definitiva
El misterioso “Avocado”: el giro radical de Meta de un Metaverso fallido a la carrera total por la IA
Meta ha decidido pasar página. Después de años invirtiendo miles de millones en el Metaverso, Mark Zuckerberg ha asumido lo que muchos analistas llevaban tiempo señalando: la apuesta no ha dado el retorno esperado. En un movimiento tan simbólico como estratégico, la compañía aparca discretamente ese sueño inmersivo y concentra casi toda su energía en una sola dirección: la Inteligencia Artificial. El nombre en clave de esta nueva era es “Avocado”, el proyecto con el que Meta quiere no solo ponerse al día, sino competir de tú a tú —e incluso superar— a OpenAI y Google.
Del espejismo del Metaverso al pragmatismo de la IA
Durante años, el relato oficial fue que el Metaverso sería “el futuro de Internet”: gafas de realidad virtual, mundos persistentes, avatares y oficinas digitales. Pero la realidad ha sido bastante menos épica: adopción limitada, hardware caro, experiencias poco convincentes y un enorme agujero financiero que inquietaba cada vez más a los inversores.
Zuckerberg ha leído el momento: en un contexto de tipos más altos, presión sobre beneficios y competencia feroz, seguir quemando caja en un producto que no enamora al gran público era insostenible. La VR y la realidad mixta seguirán existiendo dentro de Meta, pero han dejado de ser el eje de la compañía. El nuevo centro gravitatorio es la IA generativa, donde el mercado ya ha demostrado aprecio inmediato: productividad, automatización, creatividad, publicidad y datos, todo en uno.
“Avocado”: la nueva apuesta total de Meta
“Avocado” es el nombre que engloba la gran ofensiva de IA de Meta, mucho más que un producto puntual. La idea es construir una capa de Inteligencia Artificial transversal que atraviese todo el ecosistema de la compañía: desde cómo chateamos en WhatsApp hasta cómo vemos contenido y publicidad en Instagram.
El objetivo no es solo incorporar asistentes conversacionales simpáticos, sino rediseñar la experiencia completa:
– Contenidos generados o adaptados en tiempo real.
– Recomendaciones ultra personalizadas.
– Campañas publicitarias creadas, optimizadas y segmentadas por modelos de IA.
– Herramientas creativas para usuarios y marcas integradas directamente en las apps.
Se habla de 2026 como fecha probable para ver “Avocado” desplegado a lo grande, pero lo relevante no es el día exacto, sino el enfoque: Meta asume que su ventaja competitiva no está en el hardware, sino en algo que sí domina como pocos: plataformas con miles de millones de usuarios y un volumen descomunal de datos y comportamiento social.
WhatsApp e Instagram: el verdadero campo de batalla
Si el Metaverso exigía convencer al usuario de ponerse unas gafas, “Avocado” se apoya en un terreno ya ganado: apps donde la gente pasa cada día una parte importante de su tiempo. WhatsApp e Instagram se convierten en el laboratorio perfecto para probar y escalar experiencias de IA a una velocidad que pocos pueden replicar.
Para Meta, esto significa tres cosas:
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Aumentar drásticamente el tiempo de uso gracias a experiencias más relevantes y “adictivas”.
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Elevar el rendimiento publicitario mediante segmentación y creatividad generada por IA.
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Abrir nuevas líneas de negocio basadas en automatización (atención al cliente, comercio conversacional, asistentes de compra, etc.).
En la práctica, “Avocado” podría traducirse en un futuro cercano donde un pequeño negocio diseñe anuncios, copies, creatividades y funnels completos desde dentro de Instagram, o donde un usuario tenga en WhatsApp un asistente que organiza su día, filtra información, recomienda productos y genera contenidos en segundos.
Meta frente a OpenAI y Google: datos, escala y reputación
En la carrera de la IA, Meta llega tarde en narrativa pero no necesariamente en activos. OpenAI y Google han liderado la conversación con modelos potentes y lanzamientos muy visibles, pero carecen de algo que sí tiene Meta: un entramado social y publicitario hiperconsolidado donde desplegar la IA directamente sobre usuarios finales.
La apuesta de Zuckerberg es clara: aunque rivales puedan tener modelos más avanzados en ciertos aspectos, nadie tiene su combinación de escala, datos sociales y know-how publicitario. Si “Avocado” logra integrar la IA de forma casi invisible y útil en la vida diaria de miles de millones de personas, Meta podría recuperar protagonismo después del tropiezo del Metaverso.
El riesgo, por supuesto, es doble:
– Tecnológico, si la compañía no alcanza el nivel de la competencia en calidad de modelos.
– Reputacional y regulatorio, si el uso de datos y la hiperpersonalización reabren con fuerza el debate sobre privacidad, desinformación y manipulación algorítmica.
¿Redención o nuevo salto al vacío?
Con este giro, Meta acepta implícitamente que el Metaverso fue, al menos en esta fase, una apuesta adelantada o mal enfocada. “Avocado” llega como la promesa de redención: un plan para reinventar la compañía alrededor de la IA y recuperar la confianza de unos mercados que quieren menos promesas de ciencia ficción y más resultados tangibles.
La gran duda es si esta vez la ejecución estará a la altura del relato. De momento, lo único claro es que el futuro de Meta ya no se dibuja con cascos de realidad virtual, sino con modelos de IA incrustados en las apps que usamos a diario. Y que la batalla ya no es solo tecnológica: es una pugna por quién controla la capa de inteligencia que mediará todas nuestras interacciones digitales.
