Tecnología | Carrera global por la IA

Wall Street dobla su apuesta por la IA: Microsoft y Nvidia preparan hasta 15.000 millones para Anthropic y empujan su valoración a 350.000 millones

La financiación en inteligencia artificial entra en otra liga. Anthropic, creadora de Claude, aspira a una ronda de al menos 25.000 millones de dólares que dispararía su valoración hasta los 350.000 millones, con Microsoft y Nvidia dispuestas a invertir conjuntamente hasta 15.000 millones, según Financial Times. Un movimiento que intensifica la concentración de poder (y de riesgo) en el mapa de la IA, en plena carrera por capacidad de cómputo, clientes corporativos y dominio de la próxima generación de asistentes.

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ANTHROPIC

Un megacheque para Anthropic: el capital se concentra donde está el cómputo

Anthropic vuelve a situarse en el centro del tablero de la inteligencia artificial con una operación que, de cerrarse en los términos que se barajan, marcaría un nuevo hito por tamaño y valoración. Según Financial Times, la compañía estaría buscando recaudar al menos 25.000 millones de dólares a una valoración de 350.000 millones, con Microsoft y Nvidia listas para aportar hasta 15.000 millones en conjunto, y el resto repartido entre inversores institucionales y capital riesgo. 

La lectura de mercado es inmediata: en IA, el dinero no va solo detrás del “mejor modelo”, sino detrás de la combinación crítica de capacidad de cómputo, distribución y clientes empresariales. Y en esa ecuación, la alianza entre una gran nube (Microsoft) y el principal proveedor de chips (Nvidia) funciona como una autopista directa hacia escala y márgenes.

Quién lidera la ronda y por qué importa: GIC, Coatue y el giro de Sequoia

El mismo reporte sitúa a GIC (fondo soberano de Singapur) y Coatue como líderes de la ampliación, con aportaciones de 1.500 millones de dólares cada uno, además de la entrada de Sequoia y otros inversores por importes adicionales que podrían superar los 10.000 millones

El detalle no es menor. Cuando un fondo soberano y un gran “hedge/VC híbrido” toman la delantera, la narrativa cambia: deja de ser una apuesta de riesgo clásica para convertirse en una tesis de infraestructura estratégica. En paralelo, el interés atribuido a Sequoia refuerza otra tendencia: las grandes firmas de capital riesgo están diversificando en varias “apuestas ganadoras” de IA para no quedarse fuera del que termine liderando el mercado.

La escalera de valoraciones: del “unicorno” al club de las superpotencias privadas

El salto a 350.000 millones sería, además, un acelerón notable respecto a rondas recientes. Anthropic comunicó en septiembre de 2025 un cierre de Serie F de 13.000 millones con una valoración post-money de 183.000 millones. Con esa referencia, el nuevo precio implícito supondría casi duplicar el nivel en pocos meses, un síntoma claro de la inflación de expectativas en la industria y, al mismo tiempo, de la prisa por capturar cuota en el mercado corporativo.

Otra pieza del puzzle: en noviembre de 2025, Microsoft, Nvidia y Anthropic anunciaron una alianza estratégica con compromisos de capacidad y financiación que ya anticipaban este movimiento. Entre los elementos publicados entonces destacaba el acuerdo de Anthropic para adquirir 30.000 millones de dólares en capacidad cloud y la intención de Nvidia y Microsoft de invertir hasta 10.000 y 5.000 millones, respectivamente. 

Qué compra realmente Wall Street con estos cheques: velocidad, seguridad y cuota enterprise

Detrás de los números hay una lógica empresarial muy concreta. La IA generativa ya no compite solo por demos virales: compite por contratos enterprise, integraciones en flujos críticos (atención al cliente, análisis, programación, creación de contenido) y cumplimiento de requisitos de seguridad y gobernanza. En ese terreno, Anthropic ha intentado posicionar Claude como una opción “enterprise-first”, donde la estabilidad y la confianza pesan tanto como la potencia.

Para Microsoft, el incentivo es doble: por un lado, fortalecer su ecosistema de IA en Azure y, por otro, asegurarse de que una parte relevante del crecimiento de la categoría se traduzca en consumo de nube recurrente. Para Nvidia, la lógica es aún más directa: más adopción de modelos avanzados implica más demanda de hardware de alto rendimiento y, por tanto, un refuerzo de su papel como “peaje” de la revolución de la IA.

Riesgos en letra pequeña: concentración de poder, dependencia y posibles burbujas

Ahora bien, el mercado también lee riesgos. Una operación de este tamaño concentra aún más la industria en pocos actores, elevando el debate sobre competencia y dependencia tecnológica. Además, valoraciones tan elevadas aumentan el umbral de ejecución: Anthropic necesitaría sostener un crecimiento extraordinario en ingresos y retención de clientes para justificar el precio.

Reuters, citando el reporte del Financial Times, subraya precisamente que el apetito inversor por IA convive con el ruido creciente sobre una posible burbuja. En la práctica, el mercado apuesta a que quien lidere la infraestructura y las aplicaciones de IA capturará una porción desproporcionada del valor futuro. El problema es que, en esa carrera, el coste del error —o de un giro regulatorio— también se multiplica.

Qué significa para el mercado: la IA como motor de índices y narrativa 2026

La noticia llega en un momento en que la inteligencia artificial vuelve a actuar como catalizador de sentimiento en Wall Street. Cuando los grandes actores movilizan decenas de miles de millones, no solo se revaloriza una startup: se recalibra el “storytelling” de todo el mercado tecnológico, desde proveedores de chips hasta plataformas cloud y software empresarial. En 2026, la IA no es un tema: es el marco desde el que se interpreta el crecimiento.

En resumen, el potencial megadeal de Anthropic no es solo una ronda: es una señal de que el capital está eligiendo bandos y acelerando la concentración en torno a quienes controlan cómputo, distribución y clientes. La pregunta que queda abierta no es si habrá ganadores, sino cuántos podrán sostener la escala —y el precio— de esta nueva fase.

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