Las hipotecas marcan su mejor abril desde 2010
El análisis de Laura Martínez, portavoz de iAhorro, destaca que la firma de préstamos sobre vivienda sube un 2,3% anual y alcanza las 40.010 operaciones, mientras el importe medio escala hasta los 173.331 euros.
El mercado hipotecario español vuelve a acelerar. Según el análisis de Laura Martínez, portavoz de iAhorro, a partir de los últimos datos del INE, en abril de 2026 se constituyeron 40.010 hipotecas sobre viviendas, un 2,3% más que un año antes y la cifra más elevada para ese mes desde 2010. El dato confirma una fase de normalización del crédito inmobiliario, apoyada en compradores solventes, bancos activos y una preferencia clara por la seguridad financiera. Lo relevante, sin embargo, no está solo en el número de operaciones: el importe medio ya se sitúa en 173.331 euros, un 11,1% más en tasa anual. La vivienda se financia más, pero también exige más esfuerzo.
El mejor abril en 16 años
El dato publicado por el INE dibuja un mercado hipotecario más resistente de lo previsto. Las 40.010 hipotecas firmadas en abril no solo mejoran el registro del mismo mes del año anterior, sino que sitúan al sector en niveles que no se veían desde antes de la década posterior a la crisis inmobiliaria.
La lectura es clara: la demanda no se ha evaporado pese al encarecimiento acumulado de la vivienda y a un entorno financiero todavía condicionado por los tipos. El aumento del 2,3% anual refleja una expansión contenida, pero significativa, porque se produce sobre una base ya elevada. No hay explosión, pero sí continuidad.
Este hecho revela un mercado más selectivo. Compran quienes pueden acreditar solvencia, asumir mayores importes y cerrar operaciones en un contexto donde la financiación sigue siendo determinante para acceder a la vivienda.
Préstamos más altos
El importe medio de las hipotecas sobre vivienda alcanzó en abril los 173.331 euros, con un avance interanual del 11,1%. Es uno de los datos más relevantes del informe, porque conecta directamente con dos dinámicas: mayor capacidad de financiación y precios de vivienda todavía tensionados.
La subida no es menor. Un préstamo medio más elevado implica cuotas potencialmente superiores, mayores exigencias de ingresos y una dependencia más intensa de las condiciones bancarias. En el conjunto de fincas, el importe medio creció incluso más, un 21% anual, lo que refuerza la idea de un mercado donde el crédito acompaña operaciones de mayor tamaño.
Sin embargo, hay una señal de moderación. Frente a marzo, el importe medio fue un 0,5% inferior, lo que apunta a una posible estabilización tras meses de encarecimiento. El diagnóstico es inequívoco: el mercado sigue fuerte, pero empieza a medir mejor el riesgo.
La hipoteca fija resiste
La preferencia de los compradores españoles continúa inclinándose hacia la seguridad. En abril, el 62,9% de las hipotecas firmadas eligió un tipo fijo, frente al 37,1% que optó por modalidad variable. La elección no es casual.
Tras años de volatilidad financiera, las familias han interiorizado el valor de una cuota estable. La hipoteca fija permite blindar el presupuesto doméstico frente a futuras oscilaciones de los tipos, especialmente en un contexto global donde la inflación y las tensiones geoestratégicas pueden alterar las expectativas con rapidez.
Como subraya el análisis de Laura Martínez, portavoz de iAhorro, las familias españolas siguen prefiriendo la estabilidad a largo plazo. Es una decisión prudente y, en muchos casos, defensiva.
Tipos bajo control
El tipo de interés medio de los préstamos para vivienda se situó en abril en el entorno del 2,9%, con un plazo medio de 25 años. Aunque continúa por debajo del umbral del 3% por decimoquinto mes consecutivo, el dato se encuentra en su nivel más alto desde noviembre, cuando alcanzó el 2,97%.
La consecuencia es clara: el mercado todavía disfruta de condiciones relativamente contenidas, pero el margen de alivio no es ilimitado. Cada décima adicional en los tipos afecta al esfuerzo mensual de los hogares y puede condicionar tanto la demanda como el importe máximo financiable.
En este punto, la evolución de la inflación será clave. Cualquier repunte derivado del contexto internacional puede retrasar nuevas mejoras en la financiación. Hay salud hipotecaria, pero no complacencia.
Menos cambios de condiciones
El mercado también muestra menor actividad en las modificaciones de hipotecas ya firmadas. Los cambios de condiciones descendieron un 6,3% anual, incluyendo operaciones como novaciones y subrogaciones. Los cambios dentro de la misma entidad bajaron un 15,8% y los traslados a otra entidad retrocedieron un 26,7%.
Este comportamiento sugiere que muchos clientes se sienten razonablemente cómodos con las condiciones actuales. No hay una carrera masiva por renegociar, lo que contrasta con otros momentos de tensión financiera en los que los hogares buscaban rebajar cuotas o cambiar de banco.
La excepción está en las subrogaciones al deudor, que crecieron un 38,1%. Además, de las 9.837 hipotecas con cambios, el 82,4% se debió a modificaciones vinculadas a tipos de interés. La preocupación central sigue siendo la misma: cuánto cuesta financiarse.
Un mapa desigual por comunidades
El avance hipotecario no se reparte de forma homogénea. Los mayores aumentos anuales en abril se registraron en Castilla-La Mancha, con un 18,7%; Cataluña, con un 18,5%; y el Principado de Asturias, con un 12,5%. Son incrementos que apuntan a mercados regionales con mayor dinamismo relativo.
En el lado contrario, las caídas más intensas se concentraron en Islas Baleares, con un desplome del 23,9%; Navarra, con un 20,9% menos; y Extremadura, con un retroceso del 9,9%. El contraste territorial resulta demoledor: mientras algunas comunidades aceleran, otras muestran señales de enfriamiento acusado.
Para 2026, iAhorro prevé un ejercicio de normalización y salud hipotecaria, con entidades manteniendo un ritmo estable de concesión y compradores solventes. La clave estará en si el entorno global permite sostener tipos contenidos sin presionar de nuevo a las familias.