Kraken estrena una tarjeta con un 2% de cashback

La nueva tarjeta de débito permite gastar más de 600 criptomonedas y divisas mediante conversión instantánea y ofrece recompensas en bitcoin, euros o libras.
Kraken

Foto de PiggyBank en Unsplash
Kraken Foto de PiggyBank en Unsplash

Kraken ha dado un paso decisivo para acercar los activos digitales a la economía cotidiana. La plataforma ha lanzado en España, el Espacio Económico Europeo y el Reino Unido una tarjeta de débito que permite pagar directamente con los saldos mantenidos en la cuenta del usuario.

La propuesta elimina buena parte de las fricciones que todavía separan la inversión del consumo: transferencias, retiradas, conversiones previas y esperas de liquidación. Con el respaldo de Mastercard, los clientes pueden utilizar más de 600 saldos en criptomonedas y divisas, combinar varios activos en una compra y recibir hasta un 2% de cashback.

De la inversión al pago diario

La principal novedad de la tarjeta Kraken no reside únicamente en permitir pagos con criptomonedas. Su verdadero avance es la integración entre ahorro, inversión, negociación y consumo dentro de una misma infraestructura.

Hasta ahora, un inversor que quisiera utilizar parte de sus beneficios debía vender sus activos, esperar a que la operación se liquidase, solicitar una retirada y transferir el dinero a una entidad bancaria. La nueva tarjeta reduce ese recorrido al conectar directamente los saldos disponibles con las compras diarias.

El usuario puede pasar de cerrar una posición a utilizar el importe resultante prácticamente de forma inmediata, siempre que los fondos estén disponibles en su cuenta.

Más de 600 activos disponibles

La tarjeta permite seleccionar qué saldo se utilizará en cada operación. El cliente puede pagar con criptomonedas, euros, libras u otras divisas compatibles, mientras conserva invertidos los activos que no desea vender.

Kraken también ofrece la posibilidad de combinar varios saldos en una misma transacción. Esta función amplía la flexibilidad para quienes mantienen carteras diversificadas y no quieren depender de una única moneda para realizar sus pagos.

La conversión se produce de forma instantánea en el momento de la compra. De esta manera, el comercio recibe el pago a través de la red convencional de Mastercard, mientras la plataforma gestiona internamente la transformación del activo seleccionado.

Un cashback que llega al 2%

Cada compra realizada con la tarjeta puede generar hasta un 2% de devolución, según las condiciones aplicables al usuario. La recompensa puede recibirse en bitcoin, euros o libras, lo que permite adaptar el incentivo al perfil de cada cliente.

Para quienes buscan acumular activos digitales de manera gradual, el cashback en bitcoin convierte el consumo habitual en una vía adicional de exposición al mercado. Para los usuarios más conservadores, la posibilidad de recibir efectivo evita asumir una volatilidad adicional.

La propuesta combina así dos tendencias crecientes: los programas de fidelización asociados a tarjetas y la utilización de criptomonedas como activo de uso cotidiano.

Mastercard amplía su alcance global

La tarjeta funciona sobre la red internacional de Mastercard, lo que permite utilizarla en establecimientos físicos y comercios electrónicos donde se admita esta modalidad de pago.

El respaldo de una infraestructura global resulta clave para superar una de las principales limitaciones históricas de los pagos con criptomonedas: la escasa aceptación directa por parte de los comercios.

Con este modelo, el establecimiento no necesita aceptar bitcoin ni integrar tecnología blockchain. La conversión se realiza antes de completar la operación y el pago llega al comercio a través de los canales financieros tradicionales.

La tarjeta está disponible tanto en formato físico como virtual y puede solicitarse con distintos diseños.

Una solución para profesionales digitales

El producto puede resultar especialmente útil para trabajadores que reciben parte de sus ingresos en activos digitales. Ingenieros remotos, creadores, artistas y profesionales independientes han tenido tradicionalmente que convertir y retirar sus fondos antes de utilizarlos.

La tarjeta permite pagar directamente desde el saldo disponible, tanto para operaciones pequeñas como para compras de mayor importe. Un ingreso recibido en criptomonedas puede destinarse al consumo sin necesidad de realizar una retirada manual cada mes.

Esta conexión entre ingresos digitales y gastos tradicionales refuerza la utilidad práctica de las criptomonedas, más allá de su función como inversión o instrumento especulativo.

Una experiencia financiera integrada

Kamo Asatryan, director global de Consumo de Kraken y responsable de IA y Datos de Payward, sostiene que los usuarios no deberían tener que preocuparse por la ubicación de su dinero antes de poder utilizarlo.

«Nuestros clientes ya ahorran, invierten y operan con nosotros. La Tarjeta Kraken incorpora ahora la posibilidad de pagar, reuniendo todas esas capacidades en una única experiencia integrada y sencilla de usar», ha señalado.

El lanzamiento coincide con una renovación de la aplicación móvil de la compañía, que incorporará nuevas herramientas personalizadas para facilitar la creación y gestión de carteras adaptadas a diferentes objetivos financieros.

España, entre los primeros mercados

Los clientes elegibles de España, el resto del Espacio Económico Europeo y el Reino Unido ya pueden solicitar la tarjeta. Kraken prevé ampliar posteriormente el servicio a Estados Unidos y otros mercados.

La elección de Europa como uno de los primeros territorios refleja el creciente interés de las plataformas digitales por ofrecer productos que conecten los activos tradicionales con las criptomonedas.

Fundada en 2011, Kraken permite operar con más de 600 activos digitales, además de futuros, acciones, ETF y seis divisas fiduciarias. Con su nueva tarjeta, la compañía busca que esa oferta no termine en la inversión, sino que alcance también el momento más cotidiano de cualquier relación financiera: el pago.

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