Scranton adquiere 98 de sus propios títulos cuyo valor se estima en 5,6 millones

Scranton compra sus propios títulos por 5.6 millones de euros

Scranton firma que controla el 7.5% de capital en Grifols ha adquirido 98 de sus propios títulos valorados en 5,6 millones de euros a dos inversores diferentes. La operación de compra en la que han intervenido al menos 17 personas, entre ellos miembros de la familia Grifols. 

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Scranton, la sociedad neerlandesa que mantiene un 7.5% de capital de Grifols, ha procedido a actualizar y reordenar sus cuentas con el fin de ajustarlas a la normativa aplicable en los Países Bajos, país en el que se encuentra domiciliada. Esta adaptación se enmarca en la necesidad de presentar la información financiera conforme a los criterios vigentes en su jurisdicción y según los requerimientos formales asociados a su sede.

De acuerdo con informes atribuidos a la propia firma, en 2025 Scranton llevó a cabo la compra de 98 títulos a dos accionistas distintos por un total de 5.6 millones de euros. La operación aparece descrita como una adquisición puntual de participaciones, ejecutada en un momento concreto y articulada a través de dos vendedores diferentes. En esa formulación, el movimiento se presenta como una compra específica, sin que se describan más elementos fuera de la transacción indicada.

En la transacción habrían intervenido, al menos, 17 personas. Entre quienes figurarían como participantes se encontrarían miembros de la familia Grifols, como Ramon Grifols Roura, exdirectivo de la empresa española, así como el consejero Tomas Daga. El resto de nombres de participantes no se ha hecho público, por lo que la identidad del resto de intervinientes no consta en la información difundida.

Participación relevante en Grifols

La valoración atribuida a la compañía se sustenta en varios activos y, dentro de ese conjunto, la mayor parte se encuentra vinculada a Grifols. En este contexto, la relación entre ambas entidades se considera relevante, tanto por su peso en el patrimonio como por su importancia operativa dentro del perímetro descrito. En ese marco, Scranton posee un 7.5% de acciones de tipo A de la empresa española y, además, mantiene algunos títulos de tipo B, lo que configura una posición de tamaño significativo dentro de su cartera.

Con esa participación, el valor estimado de la posición se situaría en torno a 350 millones de euros. Esta cifra se presenta como una aproximación asociada a la valoración atribuida a la participación accionarial y, al mismo tiempo, como un componente relevante dentro del conjunto de activos que sirven de base para el cálculo global del holding.

La vinculación no se limita al plano estrictamente corporativo, ya que también se extiende a activos vinculados al suministro. Además, la compañía con sede en Ámsterdam mantiene entre sus activos dos empresas que suministran plasma a Grifols: BPC, de origen estadounidense, y Haema, de origen alemán. Ambas contarían con una opción de recompra en 2025, y el valor asociado a esa recompra se situaría entre 500 y 600 millones de euros, según lo indicado en la información disponible y en los rangos señalados.

El holding también dispone de inversiones inmobiliarias canalizadas a través de Centurión Real Estate, fundada en 2014, que cuenta con varias propiedades en la ciudad de Barcelona. A esa presencia se añade la participación en otra inversión del mismo sector, Quadriga, integrada dentro del conjunto de activos no directamente industriales. Junto a estas posiciones, figuran otros activos mencionados, como la fabricante de cava Juvé & Camps y el equipo de baloncesto Club Joventut de Badalona, que completan el perímetro descrito en la información revisada.

Tres grandes bloques de deuda

Los pasivos de Scranton se distribuyen en tres principales entidades acreedoras, de acuerdo con el desglose señalado. Este reparto agrupa la financiación en tres bloques diferenciados, que concentran la mayor parte de las obligaciones descritas.

El primer acreedor es Oaktree, fondo de inversión controlado por la firma canadiense Brookfield, que habría prestado en 2024 un total de 425 millones de euros. En este mismo contexto, se recoge que la propia Brookfield valoró una opa contra Grifols, valorada en 15.000 millones de euros en 2025, tras una refinanciación de la deuda, según la referencia incluida en la documentación a la que se alude.

El segundo acreedor es la propia Grifols, que prestó 100 millones de euros a Scranton. Ese préstamo se vinculó a apoyar la adquisición de los suministradores de plasma BPC y Haema en el año 2018, según la referencia incorporada en la información examinada y en los términos en los que se describe esa financiación.

Por último, se encuentra la financiación aportada por Banco Santander junto al banco danés DNB, destinada a sostener las inversiones inmobiliarias de Scranton por un importe de 272 millones. De acuerdo con lo indicado, la entidad presidida por Ana Botín impuso condiciones más duras al holding en 2025, incluyendo un colateral de más de un 10% del capital de Grifols y otras inversiones, después de que esta deuda se extendiera dos años más, hasta 2027. En la formulación disponible, ese endurecimiento de condiciones se vincula al marco de extensión del vencimiento y a la incorporación de garantías adicionales.

Cambio en los criterios contables

Los ejercicios de Scranton correspondientes al año 2024, aprobados en diciembre de 2025, incorporan un cambio en los criterios aplicados a sus cuentas. Este ajuste se presenta como una modificación contable reflejada en la documentación aprobada para ese periodo, y se integra dentro de la actualización general del modo en que se presentan determinadas partidas.

El cambio, atribuido a su auditor Newtone, supuso que la participación en Grifols, cifrada en 211,4 millones de euros, dejara de figurar como cuenta de adquisición y pasara a valor de mercado. Según Scranton, este movimiento responde a un mero ajuste contable orientado a adaptarse a nuevas leyes en los Países Bajos, donde el holding tiene su sede.

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