Moeve impulsa el futuro rural con tres rutas por España
Moeve ha convertido tres caminos rurales de España en protagonistas de una nueva serie audiovisual que reivindica el valor económico, cultural y social de los territorios menos poblados.
‘Caminos de Futuro’, conducida por la presentadora Adela Úcar, recorre enclaves de Lleida, Teruel y Huelva a través de la mirada de sus vecinos.
La iniciativa combina naturaleza, historia, gastronomía y actividad económica en trayectos de entre 10 y 12 kilómetros.
El objetivo va más allá de promocionar paisajes: busca mostrar que el desarrollo rural también se construye escuchando a quienes viven, trabajan y emprenden fuera de las grandes ciudades.
Tres territorios con mucho que contar
Los primeros episodios trasladan al espectador al Valle de Arán, Calamocha y el Parque Natural de Sierra de Aracena. Son tres territorios con identidades muy diferentes, pero unidos por un mismo desafío: transformar su patrimonio en una fuente sostenible de oportunidades.
La serie pone el foco en los vecinos, comerciantes y profesionales que mantienen la actividad diaria de estas zonas. El territorio deja de ser un simple escenario para convertirse en el verdadero protagonista. La apuesta permite presentar el medio rural como un espacio dinámico, capaz de atraer visitantes, conservar tradiciones y generar nuevas iniciativas económicas.
El camino como motor económico
La recuperación y promoción de rutas rurales puede tener un impacto directo sobre alojamientos, restaurantes, comercios, guías y pequeños productores. Cada nuevo visitante amplía la demanda de servicios locales y contribuye a diversificar economías que, en muchos casos, dependen de actividades estacionales.
‘Caminos de Futuro’ se integra en la estrategia de Licencia Social de Moeve, basada en reforzar la relación de la compañía con los territorios. El enfoque parte de una idea clara: las inversiones y los proyectos empresariales adquieren mayor valor cuando avanzan junto a las comunidades que los acogen.
Montgarri, naturaleza e historia
El primer recorrido atraviesa el Camino a Montgarri, en el Valle de Arán. Se trata de una ruta circular de 12 kilómetros entre Pla de Beret y el santuario y refugio de Montgarri, levantado sobre una antigua ermita románica del siglo XII.
El itinerario rehabilitado puede realizarse a pie o en bicicleta, lo que amplía su atractivo para distintos perfiles de visitantes. La combinación de paisaje pirenaico, patrimonio religioso y actividad deportiva convierte el camino en un ejemplo de cómo una infraestructura sencilla puede reforzar la oferta turística de un valle con una identidad histórica muy consolidada.
Calamocha reivindica su legado
En Teruel, la serie recorre el Camino del Jiloca, un trazado circular de unos 10 kilómetros situado en el término municipal de Calamocha. Poyo del Cid ocupa un lugar central dentro de un itinerario marcado por el paso de distintas civilizaciones desde la época romana.
Su vinculación histórica con el Cid Campeador aporta un elemento narrativo capaz de atraer tanto al turismo cultural como al senderismo. El episodio proyecta una imagen renovada de la provincia: Teruel no aparece como un territorio aislado, sino como un espacio cargado de historia, paisaje y posibilidades empresariales.
Huelva conecta sus cumbres
El Camino de las Tres Cumbres enlaza San Bartolomé, Cumbres de Enmedio y Cumbres Mayores a través del Parque Natural de Sierra de Aracena. Sus 12 kilómetros discurren entre muros levantados mediante la técnica tradicional de piedra seca, reconocida por la UNESCO.
El recorrido combina patrimonio natural y conocimiento artesanal. Esa unión permite conservar elementos del paisaje y, al mismo tiempo, convertirlos en un atractivo turístico diferencial. La consecuencia es positiva: las tradiciones locales ganan visibilidad y las pequeñas poblaciones encuentran nuevas vías para captar actividad.
Escuchar para construir futuro
Isabel Martínez Contreras, responsable de Licencia Social y Alianzas de Moeve, resume el espíritu del proyecto: «Escuchar a quienes habitan estos territorios es fundamental para generar oportunidades y construir, entre todos, un futuro mejor».
La iniciativa llega durante una profunda transformación de la compañía. Tras más de 90 años vinculada al sector energético como Cepsa, Moeve adoptó su nueva identidad en 2024 y trabaja con un horizonte estratégico fijado en 2030. Con más de 11.000 empleados, la empresa está impulsando energías sostenibles, hidrógeno verde, biocombustibles de segunda generación y movilidad eléctrica.
‘Caminos de Futuro’ añade una dimensión territorial a ese proceso. La transición energética no se presenta únicamente como un cambio tecnológico, sino como una oportunidad para acercar empresas, ciudadanos y comunidades rurales. El mensaje es inequívoco: el futuro también empieza en los caminos que conectan los pueblos.