Nasdaq pierde 434 puntos ante la escalada en Oriente Medio
El Nasdaq Composite cerró la sesión del 29 de julio de 2026 con una caída de 433,97 puntos, equivalente al 1,7%, hasta los 24.442,94 enteros.
La presión vendedora golpeó especialmente a los fabricantes de semiconductores y a las compañías vinculadas con la inteligencia artificial.
Pero el deterioro bursátil no respondió únicamente a unas valoraciones exigentes. La nueva escalada entre Irán, Estados Unidos y Arabia Saudí disparó el petróleo y devolvió al mercado uno de sus mayores temores: que la geopolítica impida a la Reserva Federal relajar los tipos.
El Nasdaq roza la corrección
El retroceso dejó al Nasdaq Composite apenas por encima del nivel que marcaría oficialmente una corrección del 10% desde sus máximos del 2 de junio. El Nasdaq 100, más concentrado en grandes tecnológicas, ya entró en ese territorio después de caer un 2,1% en una sola jornada y acumular un descenso cercano al 11%.
El dato revela un cambio de ánimo. Durante meses, Wall Street había tratado cualquier retroceso como una oportunidad de compra. Ahora, la combinación de tipos elevados, beneficios exigentes y riesgo geopolítico invita a reducir exposición. Nvidia, Micron y AMD estuvieron entre los valores que más presión ejercieron sobre el índice.
Washington y Riad pasan al ataque
Estados Unidos y Arabia Saudí realizaron ataques conjuntos contra milicias respaldadas por Teherán en Irak. La operación respondió a varias ofensivas contra tropas estadounidenses e infraestructuras energéticas saudíes, además de una nueva salva de misiles iraníes dirigida contra posiciones norteamericanas en Oriente Medio.
Las fuerzas estadounidenses aseguraron haber interceptado todos los proyectiles de la última ofensiva. Sin embargo, el ataque rompe la breve pausa registrada durante el fin de semana y confirma una regionalización del conflicto. Washington y Riad ya no se limitan a compartir inteligencia o sistemas defensivos: actúan coordinadamente sobre territorio iraquí.
Ormuz amenaza al mercado
El Brent avanzó un 7,3% y terminó por encima de los 88 dólares por barril. El salto explica buena parte del castigo al Nasdaq: una energía más cara eleva los costes empresariales, presiona los precios y reduce el margen para bajar los tipos de interés.
El estrecho de Ormuz continúa siendo el centro de la disputa. Irán y Omán intercambian propuestas para reordenar el tráfico marítimo, mientras Teherán amenaza con mantener limitado el paso si no se acepta un nuevo sistema de gestión. No existe, por tanto, un bloqueo gestionado conjuntamente por Washington y Mascate. Omán ejerce como intermediario para recuperar la circulación comercial.
El mar Rojo, bajo presión
El riesgo energético no termina en el golfo Pérsico. Los hutíes estudian imponer tarifas a los buques comerciales que atraviesen el estrecho de Bab el-Mandeb, después de anunciar un bloqueo naval contra Arabia Saudí.
La iniciativa todavía no se ha aplicado y procede de fuentes regionales, pero introduce una amenaza adicional para las cadenas de suministro. El mar Rojo conecta Asia con el canal de Suez y Europa. Cualquier interrupción obliga a desviar barcos alrededor de África, prolonga los viajes y encarece los seguros. Para las tecnológicas, dependientes de componentes asiáticos, la factura logística puede trasladarse rápidamente a los márgenes.
Trump y Zelenski recuperan la sintonía
La tensión en Oriente Medio coincide con un acercamiento entre Donald Trump y Volodímir Zelenski. Ambos se reunieron en la Casa Blanca para abordar el suministro de sistemas Patriot, la producción de interceptores en Ucrania y el posible endurecimiento de las sanciones contra Rusia.
La relación ha cambiado desde el enfrentamiento público de 2025. Kiev ofrece ahora su experiencia en drones, mientras Washington estudia cómo reforzar la defensa ucraniana sin desatender las necesidades militares de Oriente Medio. El problema es industrial: dos guerras distintas compiten por misiles, munición, radares y financiación estadounidense.
El vacío de Lindsey Graham
La muerte del senador Lindsey Graham elimina de Washington a uno de los defensores más influyentes del apoyo militar a Ucrania. Su funeral reunió a dirigentes internacionales y coincidió con el debate en el Senado sobre nuevas sanciones contra Moscú.
Su ausencia no implica un cambio automático de política, pero sí altera el equilibrio interno republicano. Graham ejercía de puente entre Trump, los sectores más intervencionistas del partido y los aliados extranjeros. Zelenski deberá ahora consolidar apoyos alternativos en un Congreso donde cada paquete militar genera mayor discusión presupuestaria.
La tecnología paga la factura
El descenso del Nasdaq sintetiza una inquietud más amplia. Wall Street teme que el petróleo prolongue la inflación, que la Fed mantenga el precio del dinero elevado y que la industria tecnológica afronte simultáneamente costes logísticos, restricciones comerciales y valoraciones difíciles de justificar.
Pese a la caída, el Nasdaq todavía avanza aproximadamente un 5,2% durante 2026. No hay, por ahora, un derrumbe estructural. Sin embargo, el margen de seguridad se ha reducido: el índice tecnológico está a pocos puntos de confirmar una corrección y cualquier nueva escalada militar puede convertirse en otra sesión de ventas masivas.