Presión diplomática sobre Teherán

Italia propondrá declarar al IRGC organización terrorista en la UE

Italia llevará a Bruselas una de las propuestas más duras planteadas hasta ahora contra Irán. El ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, confirmó este lunes que propondrá declarar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) como organización terrorista en el seno de la Unión Europea, en respuesta a la represión interna y al elevado número de víctimas civiles durante las protestas recientes.

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EPA/FABIO FRUSTACI

El ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, anunció que presentará formalmente la propuesta de incluir al IRGC en la lista europea de organizaciones terroristas durante la reunión de ministros de Exteriores de la UE prevista para el próximo 29 de enero en Bruselas.

Según explicó Tajani en un mensaje publicado en la red social X, la iniciativa se realizará “en coordinación con otros socios”, lo que sugiere que Roma ya ha iniciado contactos diplomáticos para recabar apoyos dentro del bloque comunitario. La propuesta, de prosperar, supondría un endurecimiento significativo de la política europea hacia Teherán.

Antonio Tajani anunció que presentará formalmente la propuesta de incluir al IRGC en la lista europea de organizaciones terroristas
Antonio Tajani anunció que presentará formalmente la propuesta de incluir al IRGC en la lista europea de organizaciones terroristas

La represión de las protestas, detonante de la medida

El jefe de la diplomacia italiana justificó la iniciativa en el elevado coste humano de la represión ejercida por las fuerzas iraníes durante las protestas internas. “Las pérdidas sufridas por la población civil durante las protestas exigen una respuesta clara”, afirmó Tajani.

Las movilizaciones, desencadenadas por el descontento social y político, han sido sofocadas con una dureza que ha generado una fuerte condena internacional. La Guardia Revolucionaria Islámica, una fuerza clave del aparato de seguridad iraní, ha sido señalada repetidamente por su implicación directa en la represión.

Más de 2.400 civiles muertos, según cifras oficiales

La magnitud de la violencia quedó reflejada la semana pasada, cuando el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, reconoció que al menos 2.427 civiles han muerto durante los disturbios. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y fuentes independientes sostienen que la cifra real podría ser sensiblemente superior, debido a la falta de transparencia del régimen iraní.

Estas cifras han intensificado la presión sobre los gobiernos europeos, que desde hace meses debaten cómo responder a la situación de los derechos humanos en Irán sin cerrar completamente los canales diplomáticos.

Sanciones individuales y castigo a los responsables

Además de la designación del IRGC como organización terrorista, Tajani adelantó que en Bruselas también se debatirá la imposición de sanciones individuales contra los responsables directos de lo que calificó como “actos atroces”.

Estas medidas podrían incluir congelación de activos, prohibiciones de viaje y restricciones financieras dirigidas a altos mandos de la Guardia Revolucionaria y a funcionarios del aparato de seguridad iraní. La estrategia busca aumentar la presión sin afectar directamente a la población civil iraní.

Un debate sensible dentro de la Unión Europea

La propuesta italiana se inscribe en un debate complejo dentro de la UE. Algunos Estados miembros apoyan una línea más dura frente a Teherán, mientras otros temen que una designación terrorista del IRGC complique aún más las relaciones diplomáticas, afecte a negociaciones nucleares y eleve la tensión regional.

El IRGC no es solo una fuerza militar: controla amplios sectores de la economía iraní, desde la energía hasta la construcción y las telecomunicaciones. Declararlo organización terrorista tendría implicaciones legales y económicas de gran alcance para empresas europeas y para la política exterior comunitaria.

Precedentes internacionales y presión aliada

Estados Unidos ya designó al IRGC como organización terrorista extranjera en 2019, una decisión que marcó un punto de inflexión en las relaciones con Irán. Varios aliados de Washington han presionado desde entonces para que Europa adopte una postura similar, aunque hasta ahora Bruselas se había mostrado reticente.

La iniciativa de Italia podría reactivar este debate y forzar a la UE a definir una posición común, especialmente en un contexto de creciente tensión en Oriente Próximo y de advertencias cruzadas entre Irán, Israel y Estados Unidos.

Repercusiones geopolíticas y riesgo de escalada

Analistas advierten de que una designación formal del IRGC como organización terrorista podría provocar represalias diplomáticas por parte de Teherán, incluyendo la expulsión de diplomáticos europeos o la restricción de cooperación en ámbitos clave como la seguridad regional.

Sin embargo, también señalan que la ausencia de una respuesta contundente podría debilitar la credibilidad de la UE en materia de derechos humanos y política exterior, especialmente tras años de sanciones selectivas que no han logrado frenar la represión interna en Irán.

Una decisión con alto coste político

La reunión del 29 de enero se perfila como un momento clave para la política exterior europea. La propuesta italiana obliga a los Veintisiete a equilibrar principios, intereses estratégicos y riesgos geopolíticos, en un escenario marcado por conflictos regionales y una creciente polarización internacional.

Si la iniciativa prospera, la UE daría uno de los pasos más contundentes contra Irán en la última década. Si fracasa, quedará en evidencia la dificultad del bloque para articular una respuesta común ante crisis de derechos humanos de gran magnitud.

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