Guerra en Ucrania

Rusia asegura haber derribado 109 drones ucranianos en un solo día

El Ministerio de Defensa ruso ha informado este lunes de la interceptación de 109 drones ucranianos y dos bombas aéreas guiadas en las últimas 24 horas. Moscú afirma además haber atacado infraestructuras energéticas y objetivos militares clave, en un nuevo episodio de la guerra tecnológica y de desgaste que marca el conflicto en Ucrania.

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EPA/SERGEY KOZLOV

Una nueva oleada de drones interceptados

Rusia ha vuelto a poner el foco en la guerra aérea no tripulada. El Ministerio de Defensa informó este lunes de que sus sistemas de defensa antiaérea lograron repeler 109 vehículos aéreos no tripulados (UAV) lanzados por Ucrania durante el último día, además de dos bombas aéreas guiadas. Según el comunicado oficial, los ataques fueron neutralizados sin que se detallaran daños significativos en territorio ruso.

El uso masivo de drones se ha convertido en una de las principales características del conflicto, especialmente en operaciones de hostigamiento, reconocimiento y sabotaje de infraestructuras críticas. Moscú insiste en que sus capacidades defensivas se han adaptado a este tipo de amenazas, cada vez más frecuentes y sofisticadas.

El uso masivo de drones se ha convertido en una de las principales características del conflicto
El uso masivo de drones se ha convertido en una de las principales características del conflicto

Ataques contra infraestructuras energéticas

En un mensaje difundido a través de Telegram, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus tropas llevaron a cabo ataques contra instalaciones energéticas utilizadas “en interés de las Fuerzas Armadas de Ucrania”. Según Moscú, estos objetivos son considerados legítimos por su papel en el sostenimiento logístico y operativo del ejército ucraniano.

Las infraestructuras energéticas se han convertido en un elemento central del conflicto, especialmente durante los meses de mayor demanda eléctrica. Los ataques a este tipo de instalaciones buscan debilitar la capacidad operativa del adversario y generar presión adicional sobre su retaguardia económica e industrial.

Depósitos de munición y centros de drones

Además de las instalaciones energéticas, Rusia afirma haber alcanzado depósitos de almacenamiento de munición, así como puntos de ensamblaje de drones ucranianos. Estos objetivos reflejan la importancia estratégica que ha adquirido la producción y el uso de UAV en el campo de batalla.

Según el comunicado oficial, los ataques se produjeron en 142 distritos, lo que sugiere una ofensiva amplia y coordinada. Moscú sostiene que estas operaciones buscan reducir la capacidad de Ucrania para lanzar ataques a larga distancia y limitar su margen de maniobra en futuras ofensivas.

Mercenarios y despliegues temporales

El Ministerio de Defensa ruso también señaló que sus fuerzas atacaron puntos de despliegue temporal de formaciones armadas ucranianas y de mercenarios extranjeros. Esta referencia, habitual en los comunicados rusos, forma parte de la narrativa del Kremlin sobre la implicación indirecta de países occidentales en el conflicto.

Aunque Rusia no ha aportado pruebas detalladas sobre la presencia de mercenarios, insiste en que combatientes extranjeros participan activamente en operaciones militares junto a las fuerzas ucranianas, lo que, según Moscú, amplía el alcance internacional del conflicto.

Un balance acumulado de cifras récord

Más allá de los datos de las últimas 24 horas, el Ministerio de Defensa ruso aprovechó el comunicado para actualizar su balance global desde el inicio de la guerra. Según sus cifras, las fuerzas rusas habrían destruido 111.126 drones, 670 aviones, 283 helicópteros y 1.651 sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes ucranianos.

Estos números, imposibles de verificar de forma independiente, ilustran la dimensión propagandística que acompaña a los partes militares diarios. Tanto Moscú como Kiev utilizan estos balances para reforzar su relato interno y proyectar fortaleza ante la comunidad internacional.

La guerra de los drones como eje del conflicto

El uso intensivo de drones ha transformado la naturaleza de la guerra en Ucrania. Aparatos relativamente baratos y de fácil producción se han convertido en herramientas clave para ataques de precisión, sabotajes y misiones de reconocimiento en profundidad.

En respuesta, Rusia ha invertido en sistemas de guerra electrónica y defensas antiaéreas diseñadas específicamente para neutralizar UAV, mientras que Ucrania ha incrementado su capacidad de producción nacional y el uso de drones de largo alcance para golpear objetivos estratégicos.

Un conflicto sin señales de desescalada

El cruce constante de ataques y contraataques refuerza la percepción de que el conflicto entra en una fase prolongada de desgaste. Pese a los esfuerzos diplomáticos intermitentes, no hay indicios claros de una desescalada a corto plazo.

Mientras tanto, los comunicados militares como el difundido este lunes por Moscú evidencian que la guerra tecnológica —y en particular la batalla por el control del espacio aéreo mediante drones— seguirá siendo uno de los ejes centrales del enfrentamiento entre Rusia y Ucrania.

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