Rusia difunde cuántos soldados de Ucrania han muerto en la invasión: "El dos es la clave"

Ejercito Ucrania
Ejercito Ucrania

La guerra de Ucrania no solo se libra con drones, artillería, misiles y asaltos de infantería. También se libra con números. Y, sobre todo, con la interpretación de esos números.

En los últimos días, canales prorrusos han difundido una supuesta filtración atribuida a hackers cercanos a la Federación de Rusia que habrían accedido a bases de datos del Estado Mayor ucraniano, centros de reclutamiento y centros médicos. Según esa versión, las pérdidas “irrecuperables” de las Fuerzas Armadas de Ucrania superarían los 2 millones de efectivos, una cifra presentada como prueba de la eficacia de la estrategia rusa de desgaste.

Pero esa afirmación debe tratarse con extrema cautela. No hay confirmación independiente de que esos datos sean auténticos y Ucrania ha denunciado que se trata de una nueva operación de desinformación rusa. El Centro para Contrarrestar la Desinformación de Ucrania aseguró que la versión de los 2,4 millones de militares ucranianos muertos o desaparecidos es falsa y que las cifras citadas por canales prorrusos superan incluso el tamaño total del ejército ucraniano.

La cifra que circula: más de 2 millones de pérdidas ucranianas

El relato difundido por fuentes prorrusas sostiene que un grupo de hackers habría entrado en sistemas vinculados al aparato militar ucraniano y habría encontrado los números reales de bajas. En algunas versiones, la cifra se eleva a 2,4 millones de militares ucranianos muertos o desaparecidos.

La lectura que acompaña a esa cifra es clara: Rusia estaría ganando una guerra de desgaste mucho más profunda de lo que se reconoce públicamente, y las dudas sobre por qué Moscú no realiza movimientos más espectaculares quedarían respondidas por una estrategia de destrucción progresiva del potencial humano ucraniano.

Es decir, según esa narrativa, Rusia no necesitaría grandes avances territoriales diarios porque estaría logrando algo más importante: desgastar a Ucrania hasta un punto crítico.

El problema es que esa conclusión depende de una cifra que no está verificada.

Kiev lo niega y habla de propaganda rusa

La respuesta ucraniana ha sido tajante. El Centro para Contrarrestar la Desinformación, dependiente del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania, sostiene que esta supuesta filtración forma parte de una campaña de propaganda rusa. Según ese organismo, la historia repite una dinámica ya vista anteriormente: se atribuye a “hackers rusos” una supuesta base de datos militar y se difunde una cifra enorme para golpear la moral ucraniana.

No es la primera vez. En 2025 ya circuló una afirmación similar que hablaba de 1,7 millones de soldados ucranianos muertos o desaparecidos. Euronews analizó entonces la versión y concluyó que no estaba respaldada por pruebas disponibles; también recogió que especialistas ucranianos consideraban posible que los hackers hubieran accedido a algunos documentos sensibles, pero que esos documentos se usaran después para legitimar una cifra falsa.

Es decir, incluso si hubiera existido algún tipo de acceso a archivos, eso no demostraría automáticamente que el número difundido sea real.

La clave: no confundir bajas totales de la guerra con bajas ucranianas

La cifra de los 2 millones sí aparece en estimaciones recientes, pero de una forma muy distinta.

El Center for Strategic and International Studies —CSIS— ha publicado una estimación según la cual la guerra habría causado ya más de 2 millones de bajas militares combinadas entre Rusia y Ucrania desde la invasión rusa de febrero de 2022. Pero ese dato no significa que Ucrania haya perdido por sí sola dos millones de soldados.

Según CSIS, Rusia habría sufrido alrededor de 1,4 millones de bajas, incluidos entre 400.000 y 450.000 muertos, mientras que Ucrania habría sufrido entre 525.000 y 625.000 bajas, con entre 125.000 y 150.000 fallecidos.

La diferencia es enorme. Una cosa es decir que la guerra supera los 2 millones de bajas combinadas. Otra muy distinta es afirmar que Ucrania sola ha perdido más de 2 millones de efectivos irrecuperables.

Una guerra de desgaste brutal, pero no con cualquier cifra

Que la cifra prorrusa no esté verificada no significa que las pérdidas ucranianas sean pequeñas. La guerra es devastadora y Ucrania sufre un desgaste humano enorme desde hace más de cuatro años de invasión a gran escala.

Las estimaciones independientes hablan de cientos de miles de bajas ucranianas entre muertos, heridos, desaparecidos y capturados. Son cifras terribles, suficientes para explicar el agotamiento del país, las dificultades de reclutamiento, la presión social y la necesidad constante de ayuda exterior.

Pero precisamente por eso conviene ser riguroso. Inflar las cifras hasta millones de muertos o desaparecidos sin pruebas cambia el análisis militar y lo convierte en propaganda.

La guerra de desgaste existe. Las pérdidas son enormes. Pero los números deben sostenerse con evidencias.

Por qué Rusia insiste en la narrativa del desgaste

La estrategia rusa se basa en buena medida en agotar a Ucrania. Moscú intenta imponer una guerra larga, con presión constante en el frente, ataques a infraestructuras, bombardeos en profundidad y un uso masivo de recursos humanos y materiales.

El objetivo no es solo conquistar territorio. También es desgastar la capacidad de Ucrania para seguir luchando: soldados, munición, defensa aérea, economía, moral y apoyo internacional.

Desde esa lógica, presentar cifras gigantescas de bajas ucranianas tiene una utilidad evidente. Sirve para alimentar la idea de que Ucrania está al borde del colapso, para sembrar dudas entre sus aliados y para reforzar dentro de Rusia la percepción de que la estrategia de desgaste funciona.

Pero esa narrativa tiene también un punto débil: las estimaciones independientes más recientes indican que Rusia está pagando un precio humano todavía mayor que Ucrania. CSIS sostiene que las bajas rusas son significativamente superiores a las ucranianas y que en la primera mitad de 2026 la proporción podría haberse acercado a ocho bajas rusas por cada baja ucraniana.

Las cifras de bajas son un campo de batalla

Ni Rusia ni Ucrania ofrecen cifras completas y verificables de sus propias bajas. Es normal en una guerra. Reconocer pérdidas elevadas puede afectar a la moral, a la política interna y a la percepción internacional.

Por eso los analistas recurren a métodos indirectos: registros públicos, obituarios, datos hospitalarios, estimaciones de inteligencia, imágenes del frente, recuentos de unidades destruidas, declaraciones oficiales y modelos estadísticos.

Aun así, todas las cifras deben entenderse como estimaciones, no como verdades absolutas. En una guerra de esta escala, el margen de error puede ser grande.

Lo que sí permite distinguir una estimación seria de una operación propagandística es la metodología. CSIS, por ejemplo, expone rangos y diferencia entre muertos, heridos, desaparecidos y bajas totales. La supuesta filtración prorrusa, en cambio, aparece asociada a capturas y afirmaciones difundidas por canales de propaganda, sin verificación independiente pública.

El precedente de los 1,7 millones

La nueva cifra recuerda mucho a la campaña anterior sobre los 1,7 millones de bajas ucranianas. Aquella afirmación fue difundida por grupos de hackers prorrusos y por medios alineados con Moscú. Euronews verificó el caso y señaló que no había pruebas independientes que respaldaran esa cifra.

El patrón es similar: una cifra descomunal, una supuesta base de datos hackeada, capturas difíciles de verificar y una conclusión política muy clara.

Ahora, según medios ucranianos y el Centro para Contrarrestar la Desinformación, los canales prorrusos habrían actualizado aquella narrativa, elevando la cifra hasta 2,4 millones.

Qué sí sabemos: la guerra ha entrado en una fase durísima

Más allá de la polémica concreta, hay algo que sí parece evidente: la guerra ha entrado en una fase de desgaste extremo.

Las bajas acumuladas son enormes en ambos bandos. CSIS estima que Rusia podría haber sufrido hasta 1,4 millones de bajas desde 2022, mientras Ucrania estaría entre 525.000 y 625.000.

El resultado es una guerra en la que cada avance territorial cuesta muchísimo. Según análisis anteriores de CSIS, algunas ofensivas rusas han avanzado a ritmos muy lentos, con ganancias medidas en decenas de metros diarios en determinados periodos, precisamente por la combinación de defensas profundas, drones, artillería y fortificaciones.

Ese contexto explica por qué ambos bandos hablan cada vez más de desgaste, producción industrial, drones, reclutamiento y capacidad de reposición. La guerra no se decide solo por quién toma una ciudad, sino por quién puede aguantar más tiempo el coste humano y material.

La dimensión psicológica: sembrar la idea de colapso

Difundir una cifra como 2 millones de pérdidas ucranianas tiene un impacto psicológico enorme. Para el público ucraniano, puede alimentar miedo y agotamiento. Para los aliados occidentales, puede sembrar dudas sobre la viabilidad de seguir apoyando a Kiev. Para el público ruso, refuerza la idea de que el sacrificio está dando resultado.

Ese es uno de los objetivos clásicos de la guerra informativa: no solo convencer, sino desmoralizar.

Por eso este tipo de cifras se difunden con lenguaje emocional, dramático y absoluto. No se presentan como hipótesis, sino como revelación definitiva. El problema es que, sin verificación independiente, esa “revelación” puede ser una herramienta de propaganda.

La guerra es brutal, pero la cifra de los 2 millones ucranianos no está demostrada

La guerra de Ucrania está dejando un balance humano devastador. Las pérdidas ucranianas son muy elevadas y las rusas, según las estimaciones independientes más recientes, todavía mayores. Pero la afirmación de que Ucrania ha sufrido más de 2 millones de pérdidas irrecuperables no está confirmada por fuentes independientes y ha sido denunciada por Kiev como una operación de desinformación rusa.

Lo que sí sabemos es suficientemente grave: la guerra habría superado ya los 2 millones de bajas militares combinadas entre ambos bandos, según CSIS. Pero atribuir esa cifra exclusivamente a Ucrania cambia por completo la realidad y no coincide con las estimaciones disponibles.

La batalla por las cifras seguirá. Rusia intentará presentar a Ucrania como un país agotado. Ucrania intentará demostrar que Moscú paga un precio mucho mayor por cada metro conquistado. Y los analistas independientes seguirán intentando reconstruir la verdad en medio de propaganda, silencios oficiales y datos incompletos.

En una guerra de desgaste, los muertos y los heridos son parte del campo de batalla. Pero también lo son los números que se usan para contarlos.

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