Geopolítica, comercio y tecnología reordenan el mapa del riesgo y del mercado

Semana clave en mercados: aranceles de Trump por Irán y Groenlandia, acuerdo UE-Mercosur y Alphabet en $4 billones

La semana dejó un cóctel difícil de ignorar: Washington elevó la presión sobre Teherán con un arancel del 25% a cualquier país que haga negocios con Irán, y abrió un nuevo frente con Europa al amenazar con tarifas ligadas a Groenlandia. En paralelo, la UE firmó el acuerdo con Mercosur, Alphabet entró en el club de los 4 billones y Apple confirmó que apoyará su próxima generación de IA en Gemini. Mientras tanto, los datos de inflación en EE. UU. sostuvieron el guion de recortes graduales, aunque el ruido político alrededor de la Reserva Federal mantuvo la volatilidad en primer plano.

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Semana clave en mercados: aranceles de Trump por Irán y Groenlandia, acuerdo UE-Mercosur y Alphabet en $4 billones

El nuevo “shock” de Washington: Irán como palanca comercial

El principal catalizador geopolítico fue la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel del 25% a cualquier país que haga negocios con Irán, con efecto inmediato y sin precisar todavía cómo se definirá exactamente “hacer negocios” ni posibles excepciones. 

En términos de mercado, el mensaje es claro: el riesgo ya no se limita a sanciones quirúrgicas sobre empresas o sectores, sino que se extiende a la lógica de “sanción secundaria” aplicada como arancel generalizado. Esto aumenta la incertidumbre en comercio global y energía, y obliga a los inversores a recalibrar exposición a cadenas de suministro, transporte y materias primas.

Groenlandia entra en la guerra arancelaria: aviso directo a Europa

El segundo foco llegó desde el Ártico. Trump amenazó con tarifas a países europeos vinculadas a la disputa por Groenlandia, planteando un esquema escalonado: 10% desde el 1 de febrero y hasta 25% desde el 1 de junio si no se alcanza un acuerdo.

La clave no es solo el golpe potencial al comercio transatlántico, sino el precedente: Groenlandia deja de ser un asunto “estratégico” para convertirse también en instrumento económico. En un entorno en el que las compañías ya habían descontado parte del riesgo geopolítico, este tipo de anuncios tiende a reactivar la demanda de coberturas (divisa, volatilidad e incluso sectores defensivos).

Teherán endurece el tono: el choque político se hace personal

La escalada verbal también subió de temperatura. El líder supremo iraní, Ali Khamenei, calificó a Trump de “criminal” y lo responsabilizó de daños y pérdidas durante las protestas, en un contexto de deterioro evidente de la relación bilateral. 

En la práctica, este tipo de mensajes reduce el margen de negociación a corto plazo y alimenta escenarios binarios: o se abre una vía diplomática creíble, o el riesgo de incidentes y represalias —directas o por intermediarios— vuelve a colarse en el precio del crudo, las navieras y los activos refugio.

Europa mueve ficha: acuerdo UE-Mercosur y “antídoto” frente a la era de aranceles

Mientras Washington tensaba el tablero, Bruselas buscó enviar otra señal: la Unión Europea y Mercosur firmaron el acuerdo comercial, tras décadas de negociación, con el objetivo de ampliar acceso a mercados y reforzar la narrativa de “comercio frente a tarifas”. 

Para los mercados, este acuerdo funciona como recordatorio de que el ciclo 2026 puede pivotar en torno a dos fuerzas opuestas: regionalización y barreras en algunos ejes, y apertura selectiva en otros. El impacto final dependerá de la ratificación y de cómo se traduzca en flujos reales (industria, agro, automoción, logística y servicios).

La semana “tech” también habló: Alphabet a $4 billones y Apple se apoya en Gemini

En tecnología, hubo dos titulares con lectura de mercado inmediata. Por un lado, Alphabet superó la valoración de 4 billones de dólares, reflejando el apetito estructural por plataformas con tracción en IA y nube. 

Por otro, Apple y Google publicaron un comunicado conjunto confirmando una colaboración plurianual para que la próxima generación de Apple Foundation Models se base en Gemini y tecnología cloud de Google, con impacto previsto en una Siri más personalizada y futuras experiencias de Apple Intelligence. 

En clave de negocio, la lectura es doble: Apple gana tiempo y capacidad en IA avanzada; Google consolida distribución y volumen. En clave de competencia, el movimiento reabre el debate sobre concentración de poder en el “stack” de IA (modelo, nube, ecosistema) justo cuando reguladores miran con más atención.

Wall Street: inflación a 2,7% y un mercado que intenta seguir adelante

En macro, el dato que ayudó a estabilizar expectativas fue la inflación: el CPI interanual de EE. UU. se mantuvo en 2,7% en diciembre, una cifra en línea con lo esperado, mientras la inflación subyacente mostró señales de moderación. 

Esto sostiene el escenario base de 2026: la Reserva Federal puede recortar tipos de forma gradual si la desinflación continúa, aunque el mercado permanece especialmente sensible al ruido institucional y al componente político alrededor del banco central. Con esa mezcla, la renta variable alterna sesiones de “risk-on” y “risk-off” con más facilidad: basta un titular sobre aranceles, Oriente Medio o credibilidad institucional para mover carteras a corto plazo.

Qué significa todo esto para el inversor

El resumen operativo es incómodo, pero útil: 2026 está enseñando que la dirección del mercado no dependerá solo de beneficios e inflación, sino de la intersección entre política comercial, seguridad y tecnología. Si el frente arancelario se amplía (Irán y Groenlandia como precedentes), aumentará el valor de la diversificación por divisa y región, y volverán a brillar los activos de cobertura. Si, en cambio, se impone una fase de negociación creíble, el mercado recuperará rápidamente el sesgo de “comprar caídas”.

De momento, el mensaje de la semana es claro: el precio del riesgo no se está yendo; se está moviendo de sitio.

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