Zelenski escucha a la calle mientras Trump escucha el tambor de guerra

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La jornada confirma que la guerra en Oriente Medio y la guerra en Ucrania comparten un mismo síntoma: el desgaste de los mandos. En Kiev, la calle ha obligado a Zelenski a sacrificar a su jefe militar para salvar la cohesión interna tras el cese del popular ministro de Defensa, Mijailo Fedorov. En el Golfo, Washington amenaza con volar la última fortaleza nuclear iraní intacta, la llamada “Montaña del Pico”, mientras improvisa entre el peaje comercial y el bombardeo total. Y en el Mar Rojo, los hutíes -brazo yemení de Teherán- abren un tercer frente marítimo con el bloqueo naval a Arabia Saudí y la amenaza de cerrar Bab el-Mandeb. Tres crisis, un mismo denominador: la fragilidad de los mandos y la ausencia de un plan estratégico de largo recorrido en Washington, en Kiev y, por supuesto, en Teherán.

 

II. NOTICIAS MÁS IMPORTANTES DE LAS ÚLTIMAS 24 HORAS

1. Ucrania: Zelenski cesa al general Syrsky tras el clamor popular por la destitución de Fedorov

Hechos

  • Mijailo Fedorov (35 años), ministro de Defensa desde el 14 de enero de 2026, fue destituido tras apenas seis meses en el cargo, desatando la segunda ola de protestas callejeras desde el inicio de la invasión rusa.

  • Fedorov, considerado el modernizador tecnológico del Ejército ucraniano (impulsor de la guerra de drones), había chocado públicamente con el comandante en jefe, el general Oleksandr Syrsky, al que acusó de autoritarismo y de no adaptarse a la nueva realidad bélica.

  • Miles de manifestantes exigieron durante varios días en Kiev la restitución de Fedorov y el cese de Syrsky.

  • El martes 21 de julio, Zelenski destituyó a Syrsky y nombró en su lugar al general Mijailo Drapati; previamente había ofrecido a Fedorov un cargo destacado para “unificar el componente técnico del Estado”, oferta cuya aceptación no se ha confirmado.

Implicaciones

Es la primera crisis de gestión de mando de esta envergadura desde el inicio de la guerra con manifestaciones masivas y sostenidas, y evidencia una fractura de fondo entre la Ucrania “modernizadora” -tecnología, drones, reclutamiento digital- y la cultura militar más tradicional que encarnaba Syrsky. El propio Zelenski reconoce la necesidad de “un reinicio”, lo que confirma que la presión de la calle, y no solo el frente, condiciona ya las decisiones de mando.

Perspectivas y escenarios

El escenario más favorable ve a Fedorov reincorporado en una cartera tecnológica de alto perfil y a Drapati consolidando la doctrina de guerra de enjambres de drones sin fractura de la cadena de mando. El escenario de riesgo es el de una purga militar en plena guerra que erosione la moral de las tropas y sea interpretada por Moscú como síntoma de debilidad política, tentación difícil de resistir en vísperas de cualquier nueva ofensiva rusa.

 

2. Irán: Trump amenaza con destruir la “Montaña del Pico” en plena crisis del estrecho de Ormuz

Hechos

  • El presidente Trump advirtió de que Estados Unidos atacará “muy pronto” y “con mucha fuerza” la instalación nuclear iraní Kuh-e Kolang Gaz La, bautizada por la inteligencia estadounidense como “Pickaxe Mountain” (“Montaña del Pico”), cercana a Natanz.

  • Esta instalación, excavada aún más profundamente que Fordow tras las lecciones de anteriores bombardeos, es la única infraestructura nuclear iraní de primer nivel que ha sobrevivido intacta tanto a la ofensiva estadounidense-israelí de junio de 2025 (que sí golpeó Fordow, Natanz e Isfahan con bombas GBU-57) como a la campaña de febrero de 2026 que acabó con Alí Jamenei.

  • El anuncio llega tras la undécima noche consecutiva de bombardeos del CENTCOM sobre Irán y horas después de que Trump renunciara a su propio plan de cobrar un peaje del 20% a la carga que cruce Ormuz.

  • El petróleo cotiza en torno a 91 dólares el barril; Goldman Sachs advierte de que podría alcanzar los 120 dólares si el estrecho sigue “interrumpido” en el cuarto trimestre. Continúan los incidentes: un petrolero atacado frente a Omán, alarmas antimisiles en Baréin y drones iraníes interceptados sobre Jordania.

Implicaciones

La supervivencia de “Pickaxe Mountain” desmiente las sucesivas proclamas de “erradicación total” del programa nuclear iraní y confirma que cada bombardeo previo, lejos de acabar con la capacidad de Teherán, ha enseñado al régimen a excavar más hondo: una paradoja de la disuasión que Occidente ha construido sin pretenderlo. El viraje de Trump en apenas 24 horas -de “guardián” cobrador de peaje a demoledor de montañas- retrata, una vez más, una política exterior errática y transaccional, dictada por el impulso del momento antes que por una estrategia sostenida.

Perspectivas y escenarios

Si el ataque se ejecuta y logra su objetivo, supondría un golpe simbólico y material al programa nuclear iraní, aunque con riesgo cierto de una respuesta iraní generalizada contra activos e infraestructuras del Golfo. Si fracasa o provoca daños colaterales de relieve, erosionará aún más la credibilidad de Washington ante sus socios del Golfo. No cabe descartar, como ya ocurrió en abril, una tregua de última hora mediada por un tercero -Pakistán fue el precedente- que congele momentáneamente la escalada sin resolver el fondo del problema.

 

3. Los hutíes abren un tercer frente: bloqueo naval a Arabia Saudí y amenaza sobre Bab el-Mandeb

Hechos

  • Los hutíes de Yemen, movimiento zaidí armado y proxy declarado de Teherán, anunciaron el lunes 20 de julio un bloqueo naval “con efecto inmediato” contra Arabia Saudí, tras la presión iraní para que cerraran Bab el-Mandeb si Washington seguía atacando infraestructuras energéticas iraníes.

  • Bab el-Mandeb, de apenas 29 kilómetros en su punto más estrecho, es la puerta de entrada al mar Rojo y al canal de Suez: por él transita en torno al 15% del comercio marítimo mundial.

  • Su cierre total recortaría un 7% adicional del suministro mundial de petróleo -al bloquear la salida de la práctica totalidad de las exportaciones saudíes por esa vía- que se sumaría al 10% ya perdido por la guerra en el Golfo.

  • El movimiento hutí, surgido para representar a la minoría zaidí y resistir al wahabismo saudí, controla Saná desde 2014 y mantiene desplegados en la zona varios grupos navales estadounidenses, entre ellos el USS Boxer, el USS Comstock y el USS Cesar Chávez.

Implicaciones

Teherán demuestra, una vez más, su capacidad de proyectar presión por delegación sin exponer directamente su propio territorio: los hutíes ejecutan lo que Irán exige, ampliando la guerra del Golfo Pérsico al mar Rojo y duplicando el riesgo de estrangulamiento energético mundial. Es la enésima prueba de que el terrorismo yihadista de raíz iraní -Hizbulá, hutíes, milicias iraquíes- sigue siendo el instrumento de política exterior más eficaz y menos costoso del que dispone el régimen de Teherán.

Perspectivas y escenarios

El escenario de escalada contemplaría ataques hutíes efectivos contra petroleros y terminales saudíes en el mar Rojo, replicando el patrón de hostigamiento de 2023-2024. El escenario de contención pasaría por una respuesta naval internacional coordinada -ya hay activos desplegados- que discipline el tráfico marítimo sin abrir un cuarto frente. El riesgo mayor, y el que exige mayor vigilancia, es la fusión de facto de los dos estrangulamientos -Ormuz y Bab el-Mandeb- en una sola tenaza sobre el suministro energético del Golfo.

 

III. RACK DE MEDIOS

Financial Times / Diario Financiero recoge la amenaza presidencial en un contexto de disparo de los precios del petróleo y las advertencias de Goldman Sachs sobre un Brent que podría llegar a 120 dólares.

El Español detalla que la Montaña del Pico es la única instalación nuclear iraní de primer nivel que ha sobrevivido intacta a dos operaciones militares distintas, y subraya la incoherencia del viraje de Trump entre el peaje comercial y la amenaza de bombardeo.

CNN e Infobae coinciden en describir el bloqueo naval hutí como la apertura de un nuevo frente que amplía la amenaza energética más allá del Golfo Pérsico, con un impacto potencial del 7% sobre el suministro mundial de crudo.

France24 y La Nación (Argentina) narran la destitución de Syrsky como el desenlace de la mayor crisis de liderazgo de la presidencia de Zelenski, provocada por el cese de Fedorov y agravada por divisiones internas sobre la doctrina de guerra con drones.

Democracy Now! y TIME sitúan ambas crisis -Ormuz y Bab el-Mandeb- dentro de un mismo tablero: el de una tregua estadounidense-iraní que la propia Casa Blanca reconoce como frágil y todavía sin resolver en sus puntos esenciales.

 

IV. SEMÁFORO DE RIESGOS

Estabilidad política en Kiev

Crisis de mando gestionada mediante cambio de comandante en jefe; riesgo de nuevas protestas si Fedorov no es reincorporado.

Escalada militar directa EEUU-Irán

Amenaza explícita sobre instalación nuclear no destruida tras dos campañas previas; décima noche consecutiva de bombardeos.

Suministro energético global (Ormuz)

Crudo en 91$/barril con proyección de Goldman Sachs hasta 120$ si persiste la interrupción.

Nuevo frente marítimo (Bab el-Mandeb)

Bloqueo naval hutí declarado; cierre total añadiría un 7% de merma al suministro mundial.

Coherencia estratégica de Washington

Viraje en 24 horas entre modelo de peaje comercial y amenaza de destrucción total; ausencia de plan para el “día después” del régimen iraní.

 

V. COMENTARIO EDITORIAL

Tres crisis, una misma lectura de fondo. En Kiev, Zelenski ha hecho bien en escuchar a la calle y sacrificar a un mando militar cuestionado antes que perder la cohesión interna en plena guerra de agresión rusa: la legitimidad democrática ucraniana, frente a la tiranía del Kremlin, sigue siendo su mejor activo estratégico, y conviene no confundir esta crisis de gestión con una fractura del consenso nacional frente a Moscú.

En Irán, respaldamos sin ambages la determinación de desmantelar de una vez por todas la capacidad nuclear de la oligarquía yihadista de Teherán: la existencia misma de “Pickaxe Mountain”, intacta tras dos campañas, es la prueba palmaria de que el trabajo quedó a medias. Pero exigimos, una vez más, lo que llevamos meses reclamando: un plan serio para el día después, para el vacío de poder o la implosión del régimen, que hasta ahora brilla por su ausencia en Washington. La errática oscilación presidencial -de cobrador de peaje a demoledor de montañas en veinticuatro horas- no es firmeza, es improvisación, y conviene decirlo con la misma claridad con la que reconocemos los éxitos diplomáticos que innegablemente ha cosechado esta Administración en otros tableros. Confiamos en que la sensatez de un secretario de Estado como Marco Rubio siga limando las aristas de esa impulsividad.

Y en el mar Rojo, el bloqueo hutí confirma, una vez más, lo que venimos denunciando: el terrorismo yihadista de matriz iraní -hutíes, Hizbulá, milicias iraquíes- es el brazo armado con el que Teherán libra por delegación una guerra que no se atreve a asumir directamente. Frente a ello, sólo cabe la firmeza atlantista y europeísta, y la vigilancia constante ante cualquier veleidad de apaciguamiento.

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