Santander, BBVA y CaixaBank empujan al IBEX 35 hacia máximos históricos

El selectivo español vuelve a terreno positivo después de una apertura dubitativa y mantiene intacto el pulso con sus récords históricos, apoyado por Cellnex, Indra y la banca.

Banco Santander
Banco Santander

El IBEX 35 vuelve a superar los 20.200 puntos este viernes 7 de agosto después de una mañana marcada por los cambios de signo. A las 12:04 horas, el selectivo cotizaba en 20.220,6 puntos, un 0,20% más, tras haber llegado a caer hasta los 20.055 enteros durante la sesión. El movimiento mantiene a la Bolsa española a muy poca distancia del máximo anual de 20.326,7 puntos alcanzado apenas un día antes.

La sesión llega, además, después de seis jornadas consecutivas de avances y con el mercado pendiente de dos grandes focos de incertidumbre: las negociaciones para normalizar el tráfico por el estrecho de Ormuz y los datos de empleo de Estados Unidos.

Otra jornada en zona de récord

El IBEX cerró el jueves en 20.180,4 puntos, tras avanzar un 0,62%, prolongando una secuencia que ha llevado al índice a encadenar nuevos máximos históricos durante cuatro sesiones consecutivas. El balance de la primera semana completa de agosto rondaba ya el 2% de subida antes de completar la jornada del viernes.

La relevancia del movimiento va más allá de una cifra psicológica. El índice español rompió por primera vez los 20.000 puntos el pasado 4 de agosto y desde entonces ha conseguido mantenerse por encima de ese nivel, algo especialmente significativo después de haber comenzado julio por debajo de los 19.700 puntos. Los datos históricos de BME sitúan el cierre del 7 de julio en 19.640,2 puntos.

Cellnex e Indra toman el mando

El impulso de esta mañana tiene nombres propios. Cellnex avanzaba un 1,23%, mientras Indra ganaba un 1,11% y ArcelorMittal progresaba otro 1,03%. Amadeus sumaba un 0,67%.

También la banca contribuía al tono positivo. CaixaBank subía alrededor de un 0,74%, Sabadell un 0,73%, BBVA un 0,53%, Bankinter un 0,52% y Santander un 0,40%. El comportamiento del sector financiero sigue siendo uno de los grandes soportes del rally español de 2026.

Telefónica pone el contrapunto

No todo avanza en el parqué madrileño. Telefónica cedía un 1,60%, convirtiéndose en uno de los principales lastres de la sesión. Acciona Energía bajaba un 1,06%, mientras Mapfre retrocedía un 0,63% y Endesa perdía alrededor de un 0,54%.

La debilidad de Telefónica se produce pese a que UBS ha elevado su precio objetivo hasta 3,90 euros por acción, nivel que suponía un potencial aproximado del 5,5% respecto al cierre anterior.

El petróleo vuelve a meter presión

El otro gran protagonista es el crudo. El Brent avanzaba alrededor de un 0,8%, hasta situarse cerca de los 84 dólares por barril, mientras persisten las dudas sobre la reapertura completa del estrecho de Ormuz.

El problema para las bolsas es evidente: un petróleo persistentemente caro puede alimentar de nuevo las presiones inflacionistas y dificultar una relajación monetaria más rápida. El rendimiento del bono estadounidense a diez años se situaba en torno al 4,68%, reflejando precisamente ese temor a tipos elevados durante más tiempo.

Estados Unidos tiene ahora la llave

La referencia decisiva de la jornada llegará desde Washington. El mercado espera el informe de empleo estadounidense, después de que en junio se crearan 57.000 puestos de trabajo. Las previsiones apuntan a una creación próxima a los 80.000-83.000 empleos en julio.

Un dato demasiado fuerte podría retrasar las expectativas de relajación monetaria de la Reserva Federal. Uno demasiado débil, sin embargo, podría reactivar las dudas sobre el crecimiento. El equilibrio es estrecho y explica que las bolsas europeas estén operando con movimientos contenidos.

Los 20.000 ya son el nuevo campo de batalla

El diagnóstico del mercado ha cambiado en apenas unas semanas. Los 20.000 puntos han pasado de resistencia histórica a convertirse en la referencia que los inversores quieren defender.

El IBEX se encuentra, además, a apenas un 0,5% de su máximo anual de 20.326,7 puntos. La fortaleza bancaria, los resultados empresariales y una eventual reducción de las tensiones energéticas podrían mantener el impulso. Pero después de seis sesiones consecutivas al alza, cualquier decepción procedente de Estados Unidos o de Oriente Próximo puede provocar recogidas de beneficios. La batalla ya no consiste en alcanzar los 20.000. Ahora consiste en demostrar que el mercado español puede permanecer por encima.

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