Anthropic revienta las cifras, factura 11.500 millones en solo tres meses
Anthropic ha dejado de ser únicamente uno de los grandes aspirantes en la carrera de la inteligencia artificial. Sus últimas cifras empiezan a colocarla en otra categoría. La compañía detrás de Claude comunicó a potenciales inversores unos ingresos preliminares superiores a 11.500 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, frente a apenas 787 millones en el mismo periodo de 2025.
El crecimiento equivale a multiplicar la facturación aproximadamente por 14,6 veces en apenas doce meses, un avance superior al 1.360%. Más llamativo todavía: en el primer trimestre había ingresado 4.730 millones, por lo que el negocio ha aumentado alrededor de un 143% en solo tres meses. Y aparece un dato todavía más importante para los inversores: Anthropic asegura haber alcanzado resultado operativo ajustado positivo.
De 787 a 11.500 millones
Las cifras muestran una aceleración difícil de encontrar incluso entre las compañías más beneficiadas por el auge de la inteligencia artificial. Anthropic pasó de 787 millones de dólares de ingresos trimestrales en 2025 a más de 11.500 millones en 2026, según documentación analizada por Bloomberg. Las cifras son todavía preliminares y podrían revisarse, mientras la empresa ha declinado comentar públicamente los documentos.
El salto no procede únicamente del chatbot utilizado por consumidores. Buena parte del crecimiento está vinculado a clientes empresariales, desarrolladores y herramientas de programación, precisamente el terreno donde Claude ha encontrado uno de sus principales motores comerciales.
La compañía afirma que ocho de las diez mayores empresas de Fortune ya utilizan Claude y que más de 500 clientes gastan al menos un millón de dólares anualizado en sus productos.
Claude Code cambia las cuentas
Uno de los negocios que mejor explica el fenómeno es Claude Code.
Anthropic aseguró en febrero que esta herramienta para programación había alcanzado más de 2.500 millones de dólares de ingresos anualizados, más del doble que al comenzar 2026. También señaló que las suscripciones empresariales se habían multiplicado por cuatro desde principios de año.
El diagnóstico resulta significativo. La batalla de la IA está desplazándose desde conseguir millones de usuarios gratuitos hacia conseguir empresas dispuestas a pagar cantidades elevadas por automatizar trabajo real.
Programación, análisis financiero, tratamiento de datos, ciberseguridad o investigación científica ofrecen precisamente ese tipo de utilización intensiva. Y ahí Anthropic parece haber encontrado un negocio capaz de crecer mucho más rápido que las previsiones realizadas apenas unos meses antes.
El resultado operativo ajustado positivo constituye probablemente la señal más importante de los documentos. Durante años, la principal duda sobre las compañías de inteligencia artificial ha sido si los enormes ingresos serían suficientes para compensar el coste igualmente extraordinario de chips, centros de datos, entrenamiento e inferencia.
Anthropic no ha publicado en esta información un beneficio neto ni un resultado operativo bajo criterios contables tradicionales. Por tanto, no puede concluirse que la compañía sea ya plenamente rentable.
Pero pasar a resultado operativo ajustado positivo supone un giro relevante. Indica que, según la métrica utilizada por la empresa, el crecimiento empieza a absorber una estructura de costes que hasta hace poco exigía cantidades gigantescas de capital.
La comparación con OpenAI
La carrera con OpenAI también adquiere una dimensión financiera. Bloomberg señala que Anthropic había superado en mayo una tasa anualizada de ingresos de 47.000 millones de dólares, mientras OpenAI se encontraba por encima de 40.000 millones, aunque advierte de que ambas cifras pueden no haberse calculado exactamente bajo los mismos criterios. La comparación debe manejarse con cautela, pero muestra hasta qué punto ha cambiado el mercado.
Anthropic fue fundada en 2021 por antiguos empleados de OpenAI y durante buena parte de su historia fue considerada el perseguidor. Ahora compite directamente por grandes contratos corporativos y capital institucional. El crecimiento de Claude está convirtiendo esa persecución tecnológica en una batalla por ingresos, clientes empresariales y valoración bursátil.
Una valoración de vértigo
El dinero ya está reflejando esas expectativas. Anthropic cerró en mayo una ronda de financiación de unos 65.000 millones de dólares que situó su valoración alrededor de 965.000 millones, según AP.
Ahora, diferentes inversores contemplan valoraciones todavía superiores ante una eventual salida a Bolsa. Bloomberg asegura que la empresa se está reuniendo con inversores y que ha presentado confidencialmente documentación para cotizar, trabajando con entidades como Morgan Stanley y Goldman Sachs.
El mercado empieza así a descontar no solamente crecimiento, sino la posibilidad de que Anthropic se convierta en una de las mayores salidas a Bolsa jamás vistas.
Durante años, la inteligencia artificial generativa estuvo dominada por una pregunta: ¿dónde estaba el negocio capaz de justificar inversiones de decenas de miles de millones? Los nuevos datos de Anthropic ofrecen una respuesta cada vez más contundente.
Facturar más de 11.500 millones en tres meses, crecer más de un 1.360% interanual y alcanzar simultáneamente resultado operativo ajustado positivo sugiere que la carrera ya no consiste únicamente en construir el modelo más avanzado.
Ahora importa quién consigue convertirlo en infraestructura imprescindible para las empresas. Y Anthropic acaba de enseñar a los inversores una cifra que cambia el tamaño de la competición.