Wall Street gira a la baja: Dow Jones -0,78% (49.077) y S&P 500 -0,18% (6.932)
La sesión de este miércoles dejó una foto aparentemente contradictoria en los mercados: caída del petróleo, ligeros recortes en las grandes bolsas y, al mismo tiempo, la validación de una señal alcista clásica en Wall Street. El giro de Donald Trump hacia el crudo venezolano, con la captura de Nicolás Maduro y la incautación de un petrolero ruso vinculado a Caracas, avivó las tensiones geopolíticas y añadió ruido a un inicio de año que los inversores veían, hasta hace pocos días, como casi perfecto.
El Dow Jones Industrial Average retrocedió un 0,78%, hasta los 49.077 puntos, mientras que el S&P 500 cedió un 0,18%, hasta 6.932 puntos. El Nasdaq, sin embargo, volvió a desmarcarse, con una subida del 0,34% hasta 23.626 puntos, reflejo de que la rotación sectorial sigue, pero no ha enterrado del todo el apetito por tecnología.
En Europa, el STOXX 600 frenó su racha de máximos y cerró con una leve caída del 0,05%, justo el día en que la inflación de la zona euro se alineaba con el objetivo del BCE, en el 2% interanual. Al fondo de todo, un mensaje que se repite en mesas de inversión de Nueva York a Fráncfort: lo que realmente importa es el informe de empleo de EEUU del viernes y lo que esto significará para los recortes de tipos de la Fed.
Entre tanto, el veterano Dow Theory, con más de un siglo de historia, acaba de lanzar su primera señal de compra en más de un año, subrayando que, pese al ruido político y geopolítico, el gran ciclo alcista sigue, por ahora, vivo.
| Índice | Último | Net Chng |
|---|---|---|
| S&P/ASX 200 | 8.695,60 | +12,80 |
| NZX 50 | 13.715,02 | +51,44 |
| DJIA | 49.169,78 | -291,80 |
| NIKKEI | 51.961,98 | -556,10 |
| Nasdaq | 23.662,76 | +115,59 |
| FTSE | 10.048,21 | -74,52 |
| S&P 500 | 6.945,27 | +0,45 |
| Hang Seng | 26.458,95 | -251,50 |
| SPI 200 Fut | 8.678,00 | -6,00 |
| STI | 4.747,62 | +7,65 |
| SSEC | 4.085,77 | +116,93 |
| KOSPI | 4.551,06 | +25,58 |
| Referencia | Yield (%) | Net Chng |
|---|---|---|
| JP 10 YR Bond | 2,1170 | -0,0050 |
| KR 10 YR Bond | 3,3530 | -0,0430 |
| AU 10 YR Bond | 4,6730 | -0,0870 |
| US 10 YR Bond | 4,1377 | -0,0410 |
| NZ 10 YR Bond | 4,4650 | -0,0600 |
| US 30 YR Bond | 4,8192 | -0,0470 |
| Pareja | Tipo | Net Chng |
|---|---|---|
| SGD / US$ | 1,2820 | +0,0013 |
| KRW / US$ | 1.447,3300 | +0,42 |
| AUD / US$ | 0,6728 | -0,00105 |
| NZD / US$ | 0,5776 | -0,0008 |
| EUR / US$ | 1,1681 | -0,0006 |
| Yen / US$ | 156,7400 | +0,12 |
| THB / US$ | 31,3100 | +0,10 |
| PHP / US$ | 59,2350 | +0,05 |
| IDR / US$ | 16.770,00 | +25,00 |
| INR / US$ | 89,8450 | -0,2390 |
| MYR / US$ | 4,0560 | +0,0120 |
| TWD / US$ | 31,5210 | +0,0050 |
| CNY / US$ | 6,9917 | +0,0087 |
| HKD / US$ | 7,7878 | -0,0003 |
| Activo | Último | Net Chng |
|---|---|---|
| Spot Gold | 4.445,32 | -42,78 |
| Silver (Lon) | 77,93 | +0,67 |
| U.S. Gold Fut | 4.462,50 | -33,50 |
| Brent Crude | 59,94 | +0,77 |
| Iron Ore | CNY 828 | +27,00 |
| TRJCRB Index | - | - |
| TOCOM Rubber | JPY 353,7 | +4,5 |
| LME Copper | 13.255,00 | +263,00 |
Bolsas en pausa tras los últimos máximos históricos
La corrección de este miércoles llega después de que los principales índices estadounidenses y globales encadenasen máximos históricos en las primeras sesiones de 2026. El propio Dow Jones había marcado un nuevo récord el martes, acompañado por el Dow Jones Transportation Average, en una sesión que encendió todas las alarmas de euforia entre los más prudentes y todas las esperanzas entre los alcistas convencidos.
La toma de beneficios era, por tanto, casi inevitable. Un retroceso del 0,78% en el Dow o del 0,27% en el MSCI ACWI global, hasta los 1.032 puntos, cabe dentro de la normalidad después de una escalada impulsada por la expectativa de recortes de tipos, una inflación controlada y la sensación de que el “aterrizaje suave” de la economía estadounidense está cada vez más cerca.
Lo relevante, por ahora, no es la magnitud de la caída, sino el contexto: las bolsas corrigen muy cerca de máximos, con un tono de mercado que sigue siendo de “risk on”. Lejos de vender de forma indiscriminada, los gestores están reordenando carteras, sacando dinero de los ganadores de 2025 y apostando por valores cíclicos, transporte y midcaps, que empiezan 2026 con una ventaja relativa.
El Dow Theory revalida el gran ciclo alcista
En este contexto aparece la pieza más llamativa del día para los analistas técnicos: el Dow Theory ha emitido un nuevo “buy signal”. El martes, tanto el Dow Jones Industrial Average como el Dow Jones Transportation Average cerraron en máximos históricos, confirmando –según esta teoría centenaria– que la tendencia principal del mercado sigue siendo alcista.
El matiz es clave. Para que la señal sea válida, ambos índices deben “confirmarse” entre sí con nuevos máximos en un periodo cercano, lo que acaba de ocurrir por primera vez en más de un año. “El mensaje es que el mercado sigue en un ciclo secular alcista, pese a la volatilidad de corto plazo”, resumen estrategas consultados.
Que esta señal llegue justo cuando el ruido político aumenta –con Trump reordenando el tablero energético en torno al crudo venezolano– no es casualidad para muchos gestores. El diagnóstico es claro: la macro y los beneficios empresariales pesan hoy más que los titulares geopolíticos, al menos mientras los movimientos de Washington no deriven en un shock real de oferta o en una escalada comercial con China.
Wall Street: corrección contenida y rotación interna
Bajo la superficie de los índices se mantiene una dinámica que lleva semanas en marcha: rotación desde los nombres tecnológicos más calientes hacia valores cíclicos, transporte y pequeño y mediano valor. En las últimas sesiones, compañías ligadas a la inteligencia artificial han perdido parte del protagonismo, mientras que el índice S&P 400 de midcaps marcaba también recientemente un nuevo máximo histórico.
El comportamiento dispar del miércoles lo refleja bien: Dow y S&P 500 a la baja, Nasdaq en positivo. La lectura más extendida es que el mercado está digiriendo el fuerte rally de 2025 y recolocando piezas para una fase más amplia de subida, en la que no solo unas pocas grandes tecnológicas tiren del carro. Esta rotación es, en sí misma, coherente con el mensaje del Dow Theory: un mercado alcista “sano” debería apoyarse en más sectores y más compañías.
A ello se suma el factor empleo. “Esta semana va de datos laborales, no de geopolítica”, repiten en Wall Street. Un informe de empleo algo más débil el viernes podría reforzar la expectativa de varios recortes de tipos de la Fed a lo largo de 2026, lo que actuaría como respaldo adicional para las valoraciones actuales de los índices, pese a que muchos múltiplos ya se sitúan por encima de sus medias históricas.
Europa y la inflación del 2%: alivio, pero no euforia
En Europa, la sesión estuvo marcada por un dato que, en teoría, debería ser música para los mercados: la inflación de la zona euro se moderó hasta el 2% interanual en diciembre, exactamente el objetivo del Banco Central Europeo. Sin embargo, el STOXX 600 terminó con un leve descenso del 0,05%, rompiendo una racha de cierres en máximos.
La explicación está en la combinación de factores. Por un lado, los inversores ya habían descontado buena parte de la mejora inflacionista, después de meses de descenso paulatino del IPC. Por otro, las dudas sobre el ritmo real de crecimiento en Alemania, Francia e Italia limitan el entusiasmo: si la moderación de los precios viene acompañada de una actividad demasiado débil, el relato de “Goldilocks” –ni recesión ni sobrecalentamiento– empieza a resquebrajarse.
Aun así, el contraste con EEUU es evidente. Mientras la Fed se mueve hacia un ciclo de recortes graduales, el BCE tiene menos margen y más heterogeneidad interna. El resultado es un mercado europeo que acompaña el rally global, pero con menor intensidad y mucha más sensibilidad a cualquier titular negativo, ya venga de la geopolítica energética o de los datos macro internos.
El giro de Trump al crudo venezolano y su impacto bursátil
El otro gran vector de la sesión fue el político-energético. Donald Trump ha puesto el foco en el crudo venezolano, anunciando su plan para refinar y vender ese petróleo bajo control estadounidense y presionando para reordenar los flujos energéticos en el continente. La captura de Nicolás Maduro y la incautación de un petrolero ruso vinculado a Caracas elevan el riesgo de fricción con China, que importó alrededor de 389.000 barriles diarios de petróleo venezolano en 2025.
En el corto plazo, la reacción se ha concentrado más en materias primas que en índices bursátiles: el WTI cayó 1,14 dólares hasta 55,99 dólares por barril y el Brent retrocedió 0,74 dólares hasta 59,96. Para las bolsas, el movimiento se traduce en un factor adicional de incertidumbre más que en un shock inmediato.
“El mercado, como casi siempre, está optando por ignorar el ruido de Washington mientras no se traduzca en una disrupción real del suministro”, apuntan gestores. Sin embargo, el riesgo de que un choque más frontal con Pekín derive en nuevos obstáculos al comercio global está sobre la mesa, y se ha convertido en uno de los principales elementos de los escenarios de riesgo que manejan las grandes casas de inversión para 2026.
Materias primas, cobre récord y búsqueda de refugios
Más allá del petróleo, las materias primas industriales vivieron una brusca toma de beneficios. El cobre, que el martes había marcado un máximo histórico en torno a 13.387 dólares por tonelada, llegó a caer hasta unos 12.842 dólares, un descenso cercano al 3%. El níquel también se desplomó desde máximos de 19 meses, poniendo fin al mini-rally de principios de año.
El patrón es clásico: tras el fuerte movimiento inicial, los inversores institucionales comenzaron a rotar desde metales hacia activos financieros que se perciben con mejor binomio rentabilidad-riesgo en un escenario de recortes de tipos. El oro y la plata, que habían actuado como cobertura frente a tensiones geopolíticas, también retrocedieron por toma de beneficios, confirmando que el foco sigue más en la renta variable y el crédito que en los refugios tradicionales.
Mientras tanto, la deuda pública estadounidense vio caer sus rendimientos, con el bono a diez años bajando unos 4 puntos básicos hasta el 4,14%, señal de un cierto movimiento hacia activos de calidad a la espera de los datos de empleo. El índice dólar (DXY) avanzó un 0,07% hasta 98,68 puntos, suficiente para recordarle al mercado que el billete verde sigue siendo el ancla del sistema financiero global y un factor clave para las bolsas emergentes.
Con los índices a apenas un paso de sus máximos, la verdadera prueba para el rally de principios de año llegará en los próximos días. En primer lugar, el informe de empleo de Estados Unidos del viernes marcará el tono de las expectativas sobre la Fed: un mercado laboral demasiado caliente podría obligar a recalibrar el calendario de recortes; uno algo más frío daría munición a los alcistas.
Después, llegará el turno de los resultados empresariales. La gran banca estadounidense inaugurará la temporada con unas cuentas en las que el consenso espera un aumento de beneficios en el cuarto trimestre, apoyado por la recuperación de los ingresos de banca de inversión y un repunte de la actividad de fusiones y adquisiciones. Si las guías para 2026 confirman un crecimiento de beneficios de doble dígito, el mensaje del Dow Theory ganará fuerza frente al ruido político, consolidando la idea de que el mercado aún tiene recorrido.
La consecuencia es clara: el foco de los inversores en índices bursátiles está menos en Caracas o Pekín y más en Washington, pero no en la Casa Blanca, sino en la Reserva Federal. Por ahora, la corrección de este miércoles se interpreta como un ajuste técnico dentro de un ciclo alcista que se resiste a terminar. La pregunta, como siempre, es cuánto tiempo más podrá el mercado seguir ignorando la política antes de que la política deje de ignorar al mercado.