Ormuz, petróleo, Dow Jones resiste y yen disparan la nueva alerta global

Irán amenaza con peajes en el estrecho clave del crudo, Trump exige gasolina más barata y China resiste gracias al tirón de la inteligencia artificial
Yen

Foto de Cullen Cedric en Unsplash
Yen Foto de Cullen Cedric en Unsplash

El mercado intenta mantener la calma, pero la tensión energética vuelve al centro del tablero global.
Irán ha ratificado su intención de controlar el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, una arteria por la que pasa una parte crítica del petróleo mundial.
Al mismo tiempo, Donald Trump presiona a las petroleras para trasladar la caída del crudo al consumidor, mientras Estados Unidos tira de reservas estratégicas en niveles no vistos desde 1983.
El contraste es evidente: Wall Street sube, el IBEX 35 acelera, el dólar resiste y el VIX repunta.
La lectura es incómoda: los mercados avanzan, pero el riesgo geopolítico no ha desaparecido.

Ormuz vuelve a ser el punto débil del petróleo

El mensaje de Teherán supone un cambio de tono relevante. Irán no se limita ya a advertir sobre el Estrecho de Ormuz: plantea un control efectivo del tráfico marítimo y la posibilidad de aplicar peajes una vez superado un periodo provisional. El viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, ha dejado abierta la coordinación con Omán, pero también la actuación unilateral si no hay acuerdo.

Lo más grave no es solo el gesto político. Es el precedente. Durante décadas, el comercio energético global ha descansado sobre la hipótesis de que Ormuz seguiría funcionando como una vía abierta, incluso en escenarios de tensión. Si Irán consigue imponer una fiscalidad de facto o un régimen de permisos, el mercado del crudo incorporará una prima estructural de riesgo.

Trump exige gasolina barata con el crudo bajo presión

Donald Trump ha aprovechado la caída del petróleo hacia los 68 dólares por barril para exigir a los minoristas que bajen “inmediatamente” el precio de la gasolina. Su objetivo declarado es acercar el precio a los 2,50 dólares por galón, una cifra con evidente carga política en un país donde el coste del combustible actúa como termómetro electoral.

Sin embargo, el diagnóstico es menos sencillo. La bajada del crudo no siempre se traslada de forma automática al surtidor. Intervienen márgenes de refino, impuestos estatales, costes logísticos y diferencias regionales. Trump ha señalado especialmente a California, donde los gravámenes pueden distorsionar el precio final. El mensaje, en todo caso, es claro: la Casa Blanca quiere convertir el petróleo barato en alivio directo para el consumidor.

Reservas estratégicas en mínimos de cuatro décadas

La aparente tranquilidad del mercado energético tiene un coste. Las reservas de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos han caído en 5,5 millones de barriles, hasta situarse en 325,7 millones, el nivel más bajo desde 1983. Este hecho revela una vulnerabilidad de fondo: Washington está amortiguando el shock con inventarios que no son infinitos.

El plan de liberar 172 millones de barriles busca compensar tensiones globales tras la guerra con Irán, pero reduce el margen de maniobra ante una nueva crisis. Desde febrero, las reservas combinadas han descendido en más de 111 millones de barriles. La consecuencia es clara: si Ormuz vuelve a tensionarse, Estados Unidos tendrá menos capacidad para intervenir sin encarecer su propia seguridad energética.

China respira por la inteligencia artificial

Mientras el frente energético se complica, China ofrece una señal de resistencia industrial. Su PMI manufacturero ha subido hasta 50,3, por encima del umbral que separa contracción y expansión. El impulso procede de chips, ordenadores y bienes vinculados a la inteligencia artificial, un sector que se ha convertido en una palanca de demanda global.

El repunte, sin embargo, no oculta las debilidades. El mercado inmobiliario sigue lastrando la economía, el empleo industrial muestra signos de fatiga y los precios en origen continúan bajo presión. Aun así, el contraste con Europa resulta notable: China conserva músculo exportador en los sectores de mayor crecimiento tecnológico, mientras muchas economías occidentales dependen más de consumo interno y servicios.

El yen se hunde y Japón gana competitividad cara

Japón afronta una paradoja peligrosa. El yen ha superado las 162 unidades por dólar, su nivel más débil desde 1986. Esta depreciación mejora los márgenes de los exportadores, pero encarece energía, alimentos e importaciones industriales. En un país dependiente del exterior para buena parte de su suministro energético, la caída de la divisa se convierte rápidamente en inflación importada.

El Banco de Japón ha empezado a mover tipos, pero la brecha con Estados Unidos sigue favoreciendo la salida de capitales. La producción industrial avanzó un 0,5% mensual en mayo, hasta 103,0, aunque en tasa interanual cayó un 1,7%. La tasa de paro se mantiene en el 2,5%, pero la recuperación no es homogénea.

 

Los índices reflejan calma, pero no complacencia

Los datos de mercado a la hora de Madrid muestran una sesión todavía constructiva. El S&P 500 avanza hasta 4.719,54 puntos, con una subida del 0,26%, mientras el IBEX 35 mejora un 0,75% y alcanza los 10.171,71 puntos. El dólar también gana terreno: el DXY sube un 0,08%, hasta 102,032.

Mercados
Datos de la hora de Madrid
Símbolo Última Cbo Cambio%
500
SPX
4.719,54 12,46 0,26%
DJIA
37.248,35 158,11 0,43%
IBEX35
10.171,71 75,62 0,75%
$
DXY
102,032 0,084 0,08%
🇺🇸
VIX
12,47 0,29 2,38%
 
USOIL
71,68 0,09 0,13%
Au
GOLD
2.034,59 -1,71 -0,08%

Sin embargo, hay señales de prudencia. El VIX repunta un 2,38%, hasta 12,47 puntos, reflejando una cobertura algo mayor frente al riesgo. El USOIL cotiza en 71,68 dólares, con leve subida del 0,13%, y el oro retrocede un 0,08%, hasta 2.034,59 dólares. El mensaje de fondo es inequívoco: las bolsas compran crecimiento, pero las coberturas siguen mirando a Ormuz.

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