Metales preciosos | Refugio y demanda industrial

La plata rompe la barrera psicológica de los 90 dólares: récord histórico y “efecto palanca” frente al oro

La plata se disparó más de un 3% y alcanzó un nuevo máximo histórico al superar puntualmente el umbral de los 90 dólares por onza, impulsada por una combinación potente: tensiones geopolíticas persistentes, expectativas de recortes de tipos tras una inflación estadounidense más dócil de lo temido y un trasfondo de demanda industrial e inversión que sigue estrechando el equilibrio del mercado. El rally arrastró al resto del complejo: el oro se mantiene cerca de récord, y platino y paladio también avanzan.

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UNSPLASH / SCOTTSDALE MINT

Un salto histórico: por qué la plata “corre más” que el oro

Cuando el mercado se pone nervioso, el oro suele ser el primer refugio. Pero cuando el movimiento gana tracción, la plata acostumbra a actuar como “versión apalancada”: se mueve por el mismo viento de cola monetario, y además incorpora su condición de metal industrial. Esta vez, el patrón se ha repetido. La plata superó por primera vez los 90 dólares por onza y marcó un nuevo récord, en un rally que también mantiene al oro cerca de máximos históricos.

El catalizador macro: inflación más suave y recortes de tipos “en el radar”

El mercado ha encontrado soporte en los datos de inflación de Estados Unidos. Reuters destaca que una lectura de inflación subyacente más contenida reforzó la expectativa de que la Reserva Federal pueda empezar a recortar tipos a partir de mediados de año, un entorno que suele favorecer a los metales preciosos porque reduce el coste de oportunidad de mantener activos sin cupón. En ese contexto, el oro se mantuvo muy cerca de récord y la plata aceleró hasta romper el nivel psicológico de los 90.

Geopolítica: el segundo motor que alimenta la demanda de refugio

Al componente monetario se suma un factor que lleva días sosteniendo el impulso: la persistencia de focos geopolíticos. Ese “riesgo de titulares” tiende a elevar las compras de refugio y a atraer flujos especulativos hacia metales con mayor beta, como la plata. Reuters subraya que la combinación de tensiones y expectativas de recortes ha sido un combustible especialmente eficaz para el complejo de metales en este inicio de 2026.

Más allá del miedo: demanda industrial e inventarios, el argumento estructural

La gran diferencia entre plata y oro es que la plata no vive solo de la narrativa de refugio. Reuters apunta a un cóctel adicional: demanda industrial e inversora sólida y señales de inventarios más ajustados. En términos simples: cuando el mercado percibe escasez relativa (o un balance más fino), cualquier shock de demanda se traslada con mayor violencia al precio.

El efecto arrastre: oro, platino y paladio también se suman

El movimiento no ha sido aislado. Con la plata liderando, el oro se sostuvo cerca de máximos y el resto de metales preciosos también avanzó, reflejando una compra más “de complejo” que de un solo activo. Reuters describió subidas relevantes en platino y paladio en paralelo al salto de la plata, en una sesión donde el apetito por activos refugio se mezcló con expectativas de tipos más bajos.

Qué puede frenar (o acelerar) el rally desde aquí

Hay varios puntos que el mercado va a vigilar de forma muy práctica. Primero, el mensaje de la Fed: si los próximos datos confirman que la inflación sigue contenida, el argumento de recortes se refuerza; si se reaviva, puede llegar la toma de beneficios. Segundo, el dólar y los rendimientos: un dólar más fuerte y tipos reales al alza suelen presionar a los metales. Tercero, la geopolítica: si el riesgo se intensifica, la prima de refugio podría sostener el tramo final del movimiento.

Lectura de mercado: euforia con advertencia

Romper 90 dólares es un hito, pero también un nivel que puede elevar la volatilidad. En metales, los récords atraen titulares y flujos, pero también aumentan el incentivo a “cerrar” beneficios. La clave para que el movimiento sea sostenible no es solo el miedo: es que el mercado siga creyendo en un entorno de tipos más benigno y en un balance de oferta-demanda que no se relaje de golpe.

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