Trump anuncia nuevos ataques contra Irán mientras Dow Jones aumenta la cautela

El presidente de Estados Unidos anticipa una nueva oleada de bombardeos contra Irán y mantiene sobre la mesa un posible ataque contra instalaciones nucleares. Los mercados reaccionan con prudencia: el Dow Jones cierra en negativo mientras el petróleo continúa disparado.
EEUU estrena tres drones Corsair y golpea la base naval iraní
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Donald Trump ha confirmado que Estados Unidos lanzará nuevos ataques contra Irán "esta noche y mañana", endureciendo aún más una confrontación que ya amenaza con alterar el equilibrio de Oriente Medio. El presidente estadounidense incluso dejó abierta la puerta a bombardear Pickaxe Mountain, una instalación subterránea vinculada al programa nuclear iraní. La escalada coincide con un fuerte repunte del petróleo y con un Wall Street que vuelve a descontar mayores riesgos geopolíticos. El Dow Jones cerró la sesión con una caída de 138 puntos (-0,26%), mientras el Nasdaq cedió un 1,55% y el S&P 500 retrocedió un 0,79%.

Trump anuncia una nueva ofensiva

Donald Trump confirmó durante una entrevista en el programa del periodista Hugh Hewitt que Estados Unidos volverá a atacar Irán de forma inmediata.

"Golpearemos muy duro esta noche y mañana", aseguró el presidente, quien justificó la ofensiva argumentando que Teherán incumplió el memorando de entendimiento alcanzado semanas atrás.

Washington considera que Irán siguió atacando la navegación comercial y mantuvo operaciones militares incompatibles con el acuerdo de alto el fuego. Para la Administración estadounidense, ese incumplimiento legitima la reanudación de las operaciones militares.

Pickaxe Mountain entra en el punto de mira

Trump sorprendió además al señalar públicamente uno de los objetivos más sensibles del programa nuclear iraní.

Preguntado sobre la posibilidad de atacar Pickaxe Mountain, respondió que existe "una posibilidad" de lanzar "un gran disparo justo en la puerta principal".

El complejo, situado cerca de Natanz, está considerado uno de los centros subterráneos mejor protegidos del programa nuclear iraní y habría sido construido para resistir incluso ataques con bombas antibúnker.

La mera referencia pública del presidente supone una advertencia directa al régimen iraní.

El Congreso ya conoce los planes

La Casa Blanca remitió el pasado 10 de julio una comunicación oficial al Congreso notificando el reinicio de las operaciones militares bajo la War Powers Resolution.

La Administración sostiene que los ataques buscan proteger a ciudadanos estadounidenses y garantizar la seguridad de los intereses nacionales tanto dentro como fuera del país.

Ese movimiento proporciona cobertura legal temporal para mantener la campaña militar sin necesidad de una autorización inmediata del Capitolio.

Wall Street gira hacia la prudencia

Los inversores respondieron reduciendo exposición al riesgo.

El Dow Jones Industrial Average cerró la jornada en 52.498,70 puntos tras caer 138,31 puntos (-0,26%), mientras el S&P 500 perdió un 0,79% hasta los 7.515,47 puntos y el Nasdaq Composite retrocedió un 1,55%, hasta los 25.873,18 puntos.

Las mayores ventas volvieron a concentrarse en los fabricantes de semiconductores, mientras que las compañías energéticas limitaron las pérdidas gracias al fuerte repunte del petróleo.

El comportamiento del mercado refleja un cambio de prioridades. Hace apenas unas semanas el foco estaba en la inteligencia artificial y los beneficios empresariales; ahora, la geopolítica vuelve a marcar el ritmo de Wall Street.

El petróleo vuelve a ser protagonista

El restablecimiento del bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes y las amenazas de nuevos bombardeos han impulsado el Brent por encima de los 83 dólares por barril, uno de los mayores avances diarios desde 2020.

Los operadores descuentan que cualquier alteración prolongada del tráfico por el Estrecho de Ormuz podría traducirse en nuevas presiones inflacionistas y retrasar las bajadas de tipos de interés previstas por la Reserva Federal.

La consecuencia es clara: la guerra vuelve a tener un precio económico inmediato.

Una escalada con consecuencias imprevisibles

Las declaraciones de Trump confirman que Washington prepara una nueva fase de máxima presión sobre Irán. Al mismo tiempo, Teherán mantiene su capacidad para responder mediante drones, misiles y acciones sobre el tráfico marítimo del Golfo.

El riesgo ya no reside únicamente en el próximo bombardeo, sino en la posibilidad de que cualquiera de las dos partes cruce un umbral que haga imposible volver a la negociación.

Wall Street ya ha empezado a descontar ese escenario. El petróleo, los mercados financieros y la política monetaria vuelven a depender de lo que ocurra en Oriente Medio durante las próximas horas.

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