La nueva beta activa pruebas de cifrado de extremo a extremo en Mensajes

Llega el "WhatsApp-ismo" a Mensajes del iPhone: aunque todavía no cruza a Android

La primera beta de iOS 26.4 marca un punto de inflexión silencioso pero profundo en el ecosistema del iPhone. Apple ha empezado a probar el cifrado de extremo a extremo (E2EE) para los mensajes RCS en la app Mensajes, un movimiento que acerca al iPhone a la experiencia tipo WhatsApp que los usuarios reclaman desde hace años. Sin embargo, este “WhatsApp-ismo” llega sólo a medias: de momento, el cifrado se limita a conversaciones entre dispositivos de la propia compañía y no funciona todavía con Android. En paralelo, la beta introduce mejoras de seguridad como la activación por defecto de Stolen Device Protection, nuevas funciones de Apple Music pensadas para el día a día y un salto cualitativo en la integración de vídeo en Podcasts.

Llega el "WhatsApp-ismo" a Mensajes del iPhone: aunque todavía no cruza a Android
Llega el "WhatsApp-ismo" a Mensajes del iPhone: aunque todavía no cruza a Android

El ‘WhatsApp-ismo’ que llega sólo a medias

Lo más llamativo de iOS 26.4 beta 1 es el arranque de las pruebas de RCS con cifrado de extremo a extremo dentro de Mensajes. En la práctica, los chats RCS que cumplan los requisitos mostrarán un icono de candado en la conversación, equiparando la promesa de seguridad a la que hasta ahora era patrimonio exclusivo de iMessage.

Pero hay un matiz decisivo: el cifrado sólo funciona, de momento, entre iPhones. La propia compañía reconoce que esta primera fase está limitada al entorno Apple y que la activación para conversaciones reales entre iOS y Android llegará en una futura actualización de iOS 26, aún sin fecha concreta.

La paradoja es evidente. Tras años de resistencia al estándar RCS, el fabricante ha terminado abrazándolo e incluso va un paso por delante al probar cifrado punto a punto… pero todavía no donde más duele: en los temidos chats “burbuja verde” con Android. Es decir, el “WhatsApp-ismo” en Mensajes se acerca técnicamente, pero no se traduce aún en la experiencia de interoperabilidad que millones de usuarios asocian con WhatsApp: enviar fotos en alta calidad, ver confirmaciones de lectura y chatear de forma segura sin importar la plataforma del interlocutor.

Cómo funciona el nuevo RCS cifrado en iOS 26.4

Según la documentación de la beta, iOS 26.4, iPadOS 26.4 y macOS Tahoe 26.4 incorporan una capa de cifrado de extremo a extremo sobre los mensajes RCS, apoyada en los trabajos de la GSM Association, que en 2024 aprobó el Universal Profile 3.0 con soporte oficial para E2EE mediante el protocolo Messaging Layer Security (MLS).

En términos prácticos, el usuario verá dos elementos nuevos: un indicador visual en la interfaz —el icono de candado— y un ajuste específico en la configuración de Mensajes para activar o desactivar el cifrado en conversaciones compatibles. De momento, la beta se limita a entornos de prueba entre desarrolladores, pero sienta las bases técnicas para que, en el futuro, cualquier chat RCS entre un iPhone y un dispositivo Android compatible pueda gozar del mismo nivel de protección que iMessage.

La consecuencia es clara: Apple se coloca en la línea del estándar que durante años criticó por no ser suficientemente seguro. Ahora, el cuello de botella ya no es tanto la tecnología como la coordinación entre clientes, operadores y plataformas rivales. Mientras tanto, el usuario medio seguirá viendo burbujas azules con iMessage cifrado, burbujas verdes con SMS tradicionales y una tercera capa menos visible: RCS que, poco a poco, va ganando capacidades.

Los límites de la prueba: sin Android y sólo para desarrolladores

La letra pequeña de esta beta es menos glamurosa que el titular. Apple deja claro que el cifrado de extremo a extremo en RCS no llegará al público general con iOS 26.4; se activará más adelante “en una futura actualización” de la rama 26.x.

Además, la interoperabilidad real con Android aún no es testable: el cifrado se circunscribe a dispositivos de la propia compañía, lo que en la práctica significa escenarios de pruebas cerrados y un impacto nulo en la experiencia cotidiana de quienes se comunican a diario con usuarios de Android. Es, por ahora, un despliegue puramente técnico.

Si se toma como referencia la evolución del soporte RCS en iOS 18.4 —que fue ampliando operadoras y MVNOs a lo largo de varios meses hasta cubrir a buena parte de los grandes operadores europeos y estadounidenses—, es razonable pensar en un calendario similar para el E2EE: una ventana de entre 6 y 12 meses hasta que el cifrado se active de forma estable y generalizada entre plataformas.

Mientras eso llega, la convivencia con aplicaciones como WhatsApp, Telegram o Signal seguirá intacta. Y el contraste es incómodo para Apple: en un momento en que servicios de terceros llevan años ofreciendo cifrado extremo a extremo multiplataforma, Mensajes apenas empieza a recorrer ese camino en el terreno donde más se le exigía.

Seguridad reforzada: Stolen Device Protection pasa a ser la norma

Más allá de la mensajería, iOS 26.4 refuerza el mensaje de “seguridad por defecto”. La beta activa automáticamente Stolen Device Protection para todos los usuarios de iPhone, en lugar de mantenerlo como una función opcional.

Esta capa de protección, introducida en 2023 tras proliferar robos de móviles acompañados de espionaje del PIN, obliga a usar Face ID o Touch ID para acceder a operaciones sensibles: desde el llavero de contraseñas hasta cambios críticos en “Encontrar” o la desactivación del Modo Perdido. Algunas acciones se bloquean por completo si no hay biometría; otras añaden un retraso de seguridad de hasta una hora, pensado para que el propietario pueda reaccionar.

En términos económicos, el impacto es difícil de medir, pero no menor. Informes de bancos españoles apuntan a pérdidas de varios miles de euros por cliente en casos de robo con acceso al móvil y a las apps financieras. Que esta protección pase a estar activada por defecto reduce ese riesgo sistémico y envía una señal clara a los reguladores: Apple puede argumentar que ha puesto barreras adicionales para proteger las finanzas personales, un tema cada vez más sensible para supervisores y aseguradoras.

Podcasts y Apple Music: novedades pensadas para el uso diario

iOS 26.4 también cuida el terreno de las pequeñas mejoras que se notan todos los días. En Apple Podcasts, la novedad estrella es la posibilidad de cambiar “sin fricción” entre audio y vídeo en un mismo programa. El sistema se apoya en la tecnología HLS de Apple para ofrecer emisiones en vídeo que pueden descargarse para ver sin conexión y alternar en tiempo real entre escuchar y ver el episodio, tanto en iOS como en iPadOS y visionOS.

El movimiento responde a una tendencia clara: plataformas como YouTube, Spotify o Netflix han convertido el vídeo en un pilar del negocio del podcast, con más de 1.000 millones de personas consumiendo podcasts en formato vídeo al mes sólo en YouTube, según datos recientes.

En Apple Music, la beta incorpora un nuevo “Playlist Playground” que permite generar listas de 25 canciones a partir de un simple prompt de texto, además de un apartado “Conciertos cerca de ti” y un rediseño visual con portadas a pantalla completa. Se suma un widget de “música ambiente” para la pantalla de inicio y de bloqueo, pensado para reproducir sonidos para dormir, concentrarse o relajarse con uno o dos toques.

Son cambios que, aunque menos vistosos que el cifrado RCS, pueden tener un impacto directo en la retención diaria: facilitan descubrir música, conectan el móvil con la agenda cultural física de cada ciudad y refuerzan el ecosistema frente a la competencia en streaming.

Europa y la presión regulatoria: más apertura… controlada

Otra pieza relevante de iOS 26.4 se juega en Bruselas. La beta recupera y perfecciona un ajuste de “reenvío de notificaciones” a dispositivos de terceros, pensado para que relojes y wearables que no son Apple Watch puedan recibir avisos del iPhone. La función está limitada a un único dispositivo a la vez y, de momento, solo se permite en la Unión Europea, en respuesta directa a las exigencias de la Comisión Europea en materia de interoperabilidad y competencia.

El diagnóstico es inequívoco: el regulador europeo quiere reducir el “cerrojo” del ecosistema, y Apple responde con concesiones quirúrgicas. Permite más integración con terceros, pero bajo condiciones muy concretas y, en muchos casos, sólo en territorio comunitario.

La combinación de RCS cifrado en pruebas, apertura a wearables ajenos al Apple Watch y un mayor control sobre iCloud desde iOS 26 sugiere una estrategia de cumplimiento mínimo pero calculado: dar pasos que reduzcan la presión antimonopolio sin renunciar al control sobre la experiencia de usuario ni sobre los datos. A medio plazo, el resultado será un ecosistema algo más permeable, pero lejos de una apertura total.

Cuándo veremos por fin chats cifrados entre iOS y Android

La gran pregunta para el usuario no es técnica, sino temporal: ¿cuándo podrá tener por fin conversaciones cifradas entre iOS y Android sin salir de Mensajes?

Si se toma como referencia la hoja de ruta del Universal Profile 3.0 (que apunta a la interoperabilidad cifrada entre clientes y proveedores distintos) y el precedente de iOS 18.4 —donde la compatibilidad RCS se expandió desde un puñado de operadores a una mayoría en cuestión de meses—, el escenario más razonable es el siguiente:

  • Corto plazo (próximos 3-6 meses): pruebas cerradas de E2EE RCS, ampliación gradual de carriers y territorios, pero sin activación masiva entre plataformas.

  • Medio plazo (6-12 meses): primeras activaciones reales de cifrado extremo a extremo para chats iOS–Android en mercados clave (EE UU, Europa occidental), probablemente ligadas a nuevas obligaciones regulatorias o acuerdos con grandes operadores.

  • Largo plazo (a partir de 2027): consolidación del modelo mixto donde iMessage convive con RCS cifrado como canal “universal”, aunque las diferencias de interfaz sigan marcando la frontera entre “azul” y “verde”.

Hasta entonces, Mensajes seguirá sin poder sustituir plenamente a WhatsApp como infraestructura de comunicación universal, sobre todo en mercados —como España o Latinoamérica— donde la app de Meta concentra más del 80% de la mensajería móvil diaria. RCS cifrado es un paso imprescindible, pero no suficiente por sí solo: hará falta tiempo, acuerdos comerciales y, sobre todo, un cambio de hábitos en los usuarios.

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