Aldeas Infantiles SOS lanza plan para proteger a niños tras el terremoto en Colombia

  • La respuesta de Aldeas Infantiles SOS se centra especialmente en prevenir situaciones de separación familiar, e incluye cobertura de necesidades básicas como el suministro de agua potable, alimentos, refugios temporales, atención sanitaria y psicosocial. 
  • El terremoto, de magnitud 7,4, ya ha provocado, al menos, 241 fallecidos y 3.771 heridos, así como 9.555 viviendas destruidas y 1.662 centros educativos afectados. 
  • Aldeas Infantiles SOS lleva más de cincuenta años acompañando a la infancia vulnerable en Colombia, donde cuenta con programas de acogimiento, fortalecimiento familiar y defensa de los derechos de la infancia.
Daños causados por el terremoto en Cali (1)
Daños causados por el terremoto en Cali (1)

El terremoto de magnitud 7,4 que ha golpeado el oeste de Colombia ha abierto una nueva emergencia humanitaria en un país donde 3,7 millones de niños y niñas ya necesitaban ayuda antes del seísmo. El balance provisional refleja al menos 241 fallecidos, 3.771 heridos y 9.555 viviendas destruidas, además de graves daños en colegios y centros sanitarios.

Ante esta situación, Aldeas Infantiles SOS prepara un Plan de Respuesta ante Emergencias destinado a cubrir necesidades básicas, ofrecer atención psicológica y, sobre todo, evitar que el caos provocado por el terremoto termine separando a menores de sus familias. La organización concentrará buena parte de sus esfuerzos en Chocó, Risaralda, Valle del Cauca y Quindío.

Una emergencia que golpea a los más vulnerables

Los daños se concentran especialmente en los departamentos de Chocó, Risaralda, Caldas y Valle del Cauca, con afectaciones relevantes también en la Región del Café. Ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó han registrado derrumbes, daños estructurales e interrupciones en servicios esenciales y transportes.

El alcance sobre la infraestructura social multiplica la preocupación. Según los datos facilitados, 1.662 centros educativos y 186 centros de salud se han visto afectados.

Para la infancia, la destrucción de una vivienda o un colegio trasciende la pérdida material. Supone también la desaparición temporal de espacios de protección, rutinas y redes de confianza. En emergencias de esta magnitud, ese deterioro puede elevar el riesgo de violencia, explotación, abandono escolar o problemas de salud mental.

El riesgo de quedar separados

La principal prioridad de Aldeas Infantiles SOS será localizar y proteger a aquellos menores que hayan podido quedar solos o desatendidos como consecuencia del terremoto.

La organización pretende identificar y registrar estos casos para impedir que una separación puntual provocada por evacuaciones, hospitalizaciones o desplazamientos se convierta en una ruptura familiar prolongada.

“Proteger a la infancia y mantener unidas a las familias” constituye el eje central de la intervención. La experiencia de las primeras horas resulta especialmente relevante: cuando miles de personas abandonan simultáneamente sus hogares, aumenta la dificultad para localizar familiares y reconstruir los vínculos de niños y adolescentes que han quedado desprotegidos.

Labores de rescate tras el terremoto en Colombia
Labores de rescate tras el terremoto en Colombia

Agua, alimentos y refugios temporales

El plan incorpora también una respuesta inmediata sobre las necesidades materiales. Aldeas Infantiles SOS prevé facilitar agua potable, saneamiento, kits de higiene, alimentos y refugios temporales para las familias que hayan perdido sus viviendas o no puedan regresar a ellas por motivos de seguridad.

La atención alimentaria prestará especial atención a lactantes y niños de corta edad, uno de los grupos más vulnerables cuando las cadenas habituales de suministro quedan interrumpidas.

El desafío logístico será considerable. Con 9.555 viviendas destruidas, garantizar alojamiento seguro y servicios básicos puede convertirse en uno de los grandes problemas de las próximas semanas.

El impacto psicológico que deja el seísmo

La emergencia no termina cuando cesan los temblores. Aldeas Infantiles SOS incluirá asistencia psicológica y psicosocial para niños, adolescentes y familias expuestos a pérdidas humanas, evacuaciones o destrucción de sus hogares.

El objetivo será reducir las consecuencias de una experiencia extrema y detectar cuanto antes cuadros de angustia, estrés agudo u otras alteraciones vinculadas al trauma.

En el caso de los menores, recuperar cierto grado de normalidad constituye además una herramienta de protección. Por ello, la organización contempla habilitar espacios temporales de ocio y aprendizaje que permitan restablecer rutinas y mantener, en la medida de lo posible, la continuidad educativa.

Daños causados por el terremoto en Cali (2)
Daños causados por el terremoto en Cali (2)

Una crisis sobre otra crisis

La dimensión del terremoto resulta todavía más delicada por la situación previa del país. Antes de esta catástrofe, 10,3 millones de personas en Colombia necesitaban ya algún tipo de asistencia humanitaria, entre ellas esos 3,7 millones de menores.

Este dato revela la presión adicional que soportarán los sistemas de protección y las organizaciones humanitarias. Una emergencia natural de estas características no parte de cero: golpea comunidades que en muchos casos arrastran previamente situaciones de pobreza, desplazamiento, violencia o debilidad en el acceso a servicios esenciales.

La capacidad para coordinar recursos será, por tanto, determinante para evitar duplicidades y conseguir que la ayuda alcance primero a quienes presentan mayor vulnerabilidad.

Más de medio siglo sobre el terreno

Aldeas Infantiles SOS lleva más de 50 años trabajando con infancia vulnerable en Colombia mediante programas de acogimiento, fortalecimiento familiar y defensa de derechos.

Esa presencia previa puede resultar decisiva en una respuesta donde el conocimiento local y las redes comunitarias permiten detectar con mayor rapidez los casos más urgentes. La organización está evaluando ahora el impacto del terremoto sobre sus propios equipos, instalaciones y personas atendidas.

La intervención se coordinará con comunidades, autoridades nacionales y locales y otras entidades humanitarias. Chocó y Risaralda, señalados entre los territorios con mayores daños, estarán entre las prioridades, junto con Valle del Cauca, Quindío y las localidades próximas a sus programas.

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