La pregunta incómoda: ¿cuánto aguanta el Dow Jones si Colombia, Irán y Ucrania golpean a la vez?
Tres crisis distintas han terminado confluyendo en una misma jornada. Colombia intenta localizar a decenas de españoles después del terremoto de magnitud 7,4, Donald Trump eleva nuevamente el tono contra Irán y la guerra entre Rusia y Ucrania entra en otra fase de ataques masivos con drones.
Wall Street ha resistido, aunque sin entusiasmo. El Dow Jones cerró este miércoles en 53.770,27 puntos, con una caída de apenas 21,58 puntos, un 0,04%. La moderación de la inflación estadounidense y las subidas relacionadas con la inteligencia artificial compensaron parcialmente la tensión geopolítica.
Colombia encuentra a casi 90 españoles
La noticia más positiva llega desde Colombia. El Ministerio de Exteriores español ha reducido de 164 a 75 el número de ciudadanos españoles con los que todavía no ha logrado contactar tras el terremoto. Hasta el momento no constan españoles fallecidos ni heridos.
El balance general continúa siendo grave. Las autoridades colombianas contabilizaban al menos 181 muertos y 2.600 heridos, según las cifras comunicadas por el Gobierno y recogidas este miércoles por Europa Press.
España movilizará además un millón de euros para refugios, agua, saneamiento, medicamentos y personal sanitario.
Una emergencia todavía abierta
Que casi 90 españoles hayan podido ser localizados en apenas unas horas reduce considerablemente la incertidumbre, pero no permite dar por cerrada la emergencia.
Las dificultades de comunicaciones, los desplazamientos internos y los daños provocados por el terremoto explican que una persona pueda aparecer inicialmente como no localizada sin encontrarse necesariamente entre las víctimas.
El dato importante es que el número baja rápidamente y no existen por ahora víctimas españolas confirmadas. Al mismo tiempo, Colombia continúa buscando supervivientes y evaluando el enorme coste de una catástrofe que ha golpeado especialmente el oeste del país.
Trump: «No confío en Irán»
En Washington, el mensaje ha sido mucho menos tranquilizador. Trump ha vuelto a cuestionar directamente cualquier entendimiento con Teherán.
«No confío en Irán. Soy la última persona que confía en Irán. Me han mentido constantemente», afirmó ante periodistas. El presidente aseguró además que Estados Unidos tiene el «control total» del estrecho de Ormuz y advirtió de consecuencias militares si Teherán vuelve a actuar.
La declaración evidencia el principal problema de las negociaciones actuales: Washington puede mantener contactos con Irán y, simultáneamente, considerar que cualquier compromiso necesita mecanismos excepcionales de verificación.
Ormuz sigue pesando sobre el Dow Jones
El discurso de Trump tiene una consecuencia económica inmediata porque Ormuz continúa condicionado por las restricciones al tráfico marítimo y por las exigencias de Teherán para normalizarlo completamente. Irán reclama, entre otras condiciones, levantamiento de sanciones y el final del bloqueo estadounidense sobre sus puertos.
Wall Street refleja ese equilibrio precario. El Dow Jones perdió apenas un 0,04%, mientras el S&P 500 ganó un 0,26% y el Nasdaq avanzó un 0,54% gracias al impulso tecnológico.
La inflación ofrece alivio; Oriente Medio impide que los inversores bajen la guardia.
Más de 500 drones sobre Rusia
Europa del Este aporta el tercer foco de tensión. Rusia aseguró haber derribado más de 500 drones ucranianos durante una ofensiva nocturna que golpeó especialmente la región de Krasnodar.
Ucrania atacó Novorossiysk, considerada la última gran base de la flota rusa en el mar Negro, mediante drones aéreos y navales y misiles Neptune. Según Kiev, fueron alcanzadas defensas antiaéreas, muelles e infraestructuras portuarias.
Las autoridades rusas informaron de tres muertos y 24 heridos en Krasnodar. Dos de los tres grandes terminales de grano de Novorossiysk también sufrieron daños.
Rusia responde con otros 138
Moscú respondió con otra ofensiva masiva. La Fuerza Aérea ucraniana aseguró que Rusia lanzó durante la noche 138 drones de largo alcance, además de un número no especificado de misiles, con impactos registrados en 16 lugares.
Los ataques alcanzaron desde Jersón hasta Zaporiyia y Odesa. La guerra entra así en una fase en la que cientos de aeronaves no tripuladas pueden utilizarse durante una sola noche para atacar objetivos situados a centenares de kilómetros del frente.
El Dow Jones apenas se movió este miércoles, pero el mapa de riesgos sí lo hizo. Ormuz amenaza la energía, el mar Negro concentra una guerra tecnológica cada vez más profunda y Colombia calcula todavía los daños de una tragedia natural. Wall Street ha resistido la jornada. La estabilidad internacional, bastante menos.