Dow Jones mira a Ormuz: Filtran el acuerdo, Pakistán intenta mediar entre EEUU e Irán

Analizamos las recientes declaraciones y filtraciones que sugieren un posible acuerdo entre Irán y Estados Unidos, en pleno pulso por el control estratégico del Estrecho de Ormuz. Posturas firmes, mediaciones inesperadas y las implicaciones geopolíticas que podrían cambiar la escena mundial.
Vista aérea del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte de petróleo mundial.<br>                        <br>                        <br>                        <br>
Dow Jones mira a Ormuz: Filtran el acuerdo, Pakistán intenta mediar entre EEUU e Irán

El mercado pasó en pocas horas de celebrar un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán a volver a descontar el riesgo de una crisis prolongada en el estrecho de Ormuz. Pakistán, convertido en uno de los grandes intermediarios de la guerra, sostiene que las dos potencias están «cerca de algún tipo de acuerdo». Teherán, sin embargo, mantiene unas condiciones que Washington considera difíciles de aceptar.

La contradicción terminó alcanzando directamente a Wall Street. El Dow Jones cayó 184 puntos, un 0,3%, hasta 53.791,85 puntos, mientras el Nasdaq perdió un 0,6%. El petróleo volvió a subir ante las dudas sobre una reapertura rápida de Ormuz.

Pakistán ve el acuerdo más cerca

La señal optimista llegó del ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif. Según declaraciones recogidas inicialmente por Bloomberg, Estados Unidos e Irán estarían aproximándose a «algún tipo de arreglo» después de meses de enfrentamientos y negociaciones intermitentes.

Pakistán no es un espectador. Su ministro del Interior, Mohsin Naqvi, viajó este martes a Teherán para mantener conversaciones con el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi. Islamabad participa junto a Qatar y Omán en los intentos de reconstruir un marco diplomático que permita acabar con el conflicto y normalizar la navegación.

El Dow Jones cambió de dirección

Wall Street inicialmente compró la esperanza. Durante las primeras operaciones del martes, el Dow Jones llegó a avanzar unos 101 puntos, alrededor del 0,2%, mientras el petróleo se relajaba ante las palabras procedentes de Pakistán.

La tranquilidad duró poco. Las posiciones iraníes endurecieron nuevamente la percepción del riesgo y el índice terminó perdiendo 184 puntos. El Brent cerró alrededor de 88,91 dólares por barril, un 1,4% más, una señal de que los inversores todavía incorporan una importante prima geopolítica al precio de la energía.

Irán pone seis condiciones

El problema está en el precio exigido por Teherán. Irán reclama el fin de las amenazas militares estadounidenses, la retirada de fuerzas implicadas en el bloqueo, compensaciones por los daños de la guerra, levantamiento de sanciones y liberación de activos iraníes congelados, entre otras condiciones.

Además, las autoridades iraníes insisten en que un acuerdo técnico sobre navegación no supondría automáticamente la reapertura del estrecho. Teherán quiere vincular Ormuz a un entendimiento político y militar mucho más amplio.

Eso convierte una negociación marítima en una negociación sobre el equilibrio de poder regional.

El ministro iraní endurece el mensaje

También conviene precisar uno de los protagonistas. El ministro de Defensa iraní en funciones citado en los últimos días es el general Majid Ebn-e-Reza, quien ha asegurado que las Fuerzas Armadas están preparadas para responder a cualquier amenaza estadounidense.

La advertencia acompaña a una estrategia de presión más amplia. Mientras los mediadores hablan de avances, los responsables políticos y militares iraníes quieren evitar cualquier impresión de que el bloqueo termina como consecuencia de un ultimátum de Trump.

La diplomacia necesita vender un acuerdo; Teherán necesita vender que no ha cedido.

Trump vuelve a las sanciones

Washington tampoco está rebajando completamente la presión. La Administración Trump vuelve a apostar por el desgaste económico y mantiene el bloqueo de puertos iraníes mientras intenta conseguir que Teherán renuncie a parte de sus exigencias.

El Ejército estadounidense informó incluso de disparos contra un buque con bandera panameña que habría intentado vulnerar el bloqueo en el golfo de Omán. Estados Unidos mantiene más de 15 buques de guerra en la zona, incluidos dos portaaviones.

La negociación se desarrolla, por tanto, bajo una enorme presión militar.

Ormuz vuelve a mandar sobre Wall Street

El estrecho continúa siendo el elemento que conecta diplomacia, guerra e inflación. Aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado mundialmente pasa normalmente por este corredor, de modo que cualquier restricción sostenida termina afectando al combustible, al transporte y a las expectativas de precios.

Para el Dow Jones, esa relación resulta especialmente incómoda. Wall Street venía confiando en que la debilidad del empleo permitiera a la Reserva Federal evitar nuevas subidas de tipos. Un nuevo shock petrolero podría alimentar nuevamente la inflación y complicar esa apuesta.

Pakistán asegura que la paz está más cerca. El cierre del Dow Jones demuestra que los inversores todavía no se la creen del todo.

Comentarios