Día de los Abuelos: casi la mitad cuida a sus nietos todos los días en el país
Casi la mitad de los abuelos y abuelas españoles cuida habitualmente de sus nietos, una contribución que mantiene unidas a las familias y facilita la conciliación laboral.
El porcentaje alcanza el 46,7%, mientras que un 28,6% participa diariamente en la crianza.
Cada uno dedica, de media, 16 horas semanales a acompañar, educar y ofrecer afecto a los más pequeños.
Con motivo del Día de los Abuelos, Aldeas Infantiles SOS pone rostro a esta red intergeneracional y reclama más recursos para fortalecerla.
Una red que hace posible la conciliación
El apoyo de los mayores se ha convertido en una pieza esencial para miles de hogares. Según los datos recogidos por Aldeas Infantiles SOS, el 85% de los abuelos participa en algún momento en el cuidado de sus nietos mientras los progenitores trabajan.
Su aportación va mucho más allá de recogerlos del colegio. Preparan comidas, acompañan a actividades, colaboran en las tareas domésticas, aconsejan y proporcionan estabilidad. En las familias monoparentales, esta ayuda adquiere todavía más valor al ampliar la red disponible para organizar el trabajo y la crianza. Los abuelos no solo ofrecen tiempo: multiplican las oportunidades de toda la familia.
Tiempo de calidad entre generaciones
El vínculo aporta a los niños un espacio distinto, marcado por la escucha, la paciencia y la transmisión de experiencias. Aldeas Infantiles SOS destaca que la presencia de los abuelos está asociada con un mayor bienestar emocional y social, además de favorecer el desarrollo cognitivo.
También actúan como puente con la memoria familiar. A través de conversaciones, juegos y relatos, los nietos conocen sus raíces y construyen una identidad más sólida. La organización resume esta aportación con una idea especialmente significativa: «Transmiten valores desde un lugar más calmado, sólido y pausado».
Un vínculo beneficioso para todos
La relación también enriquece la vida de las personas mayores. Participar en la crianza puede proporcionarles propósito, satisfacción y una conexión cotidiana con las nuevas generaciones. Les permite mantenerse activos, compartir conocimientos y comprobar que su experiencia continúa siendo valiosa.
Antonella, que se trasladó desde Italia a Madrid para ayudar a su hijo con sus dos hijas, lo expresa con claridad: «Ser madre y abuela es maravilloso, pero también es muy complicado». Ese equilibrio se construye mediante acuerdos familiares, reconocimiento y tiempo propio. Cuidar y cuidarse son dos partes de una misma relación saludable.
El valor especial de los abuelos acogedores
El papel de los mayores resulta aún más decisivo cuando los progenitores no pueden hacerse cargo de sus hijos. En España, 10.452 niños, niñas y adolescentes viven bajo una medida de acogimiento en familia extensa. En la mayoría de los casos, son los abuelos quienes pasan a encabezar el hogar.
Esta modalidad permite que los menores permanezcan en su entorno familiar, conserven sus vínculos afectivos y encuentren seguridad junto a personas conocidas. El acogimiento persigue precisamente garantizar el desarrollo integral de los menores cuando no pueden continuar temporalmente con sus padres. La familia extensa aporta continuidad, pertenencia y protección.
Amor que se convierte en hogar
José Luis y Manuela, abuelos acogedores de una niña de nueve años, explican que su rutina incluye deberes, actividades extraescolares y una adaptación permanente a los nuevos tiempos. Su testimonio refleja la profundidad de esta responsabilidad.
«Nuestra nieta es nuestra vida y eso no lo cambiamos por nada en el mundo», afirman. Todas las noches le recuerdan cuánto la quieren, un gesto sencillo que representa la esencia del acogimiento: convertir el afecto en una fuente cotidiana de confianza. La estabilidad emocional se construye con presencia, constancia y vínculos seguros.
Más herramientas para cuidar mejor
Aldeas Infantiles SOS propone reforzar esta labor mediante orientación especializada, mediación familiar, atención psicológica y recursos formativos. El objetivo es acompañar a los abuelos ante cuestiones como la brecha digital, las necesidades educativas o el cambio de rol que supone convertirse en cuidadores principales.
Las redes de apoyo también permiten compartir experiencias y resolver dudas junto a otras familias. La organización desarrolla programas donde participan los menores, sus padres y los acogedores, en coordinación con los servicios sociales. Apoyar a los abuelos significa ampliar la protección que reciben sus nietos.
501 familias acompañadas
Durante 2025, Aldeas Infantiles SOS acompañó a 501 familias mediante sus programas de acogimiento en familia extensa en Aragón, Cantabria, Cataluña, Galicia y la Comunidad de Madrid. En buena parte de esos hogares, los abuelos ejercían como cuidadores principales.
La experiencia demuestra que el respaldo profesional fortalece las capacidades familiares y ayuda a construir entornos protectores. Orientación, seguimiento y formación se convierten así en aliados del cariño que ya existe. El mensaje del Día de los Abuelos mira al futuro con optimismo: reconocer su aportación es también invertir en bienestar infantil, cohesión familiar y una sociedad más solidaria.