Strategy acumula 712.647 bitcoins tras comprar otros 264 millones
La antigua MicroStrategy, ahora rebautizada como Strategy Inc., acaba de dar otra vuelta de tuerca a su apuesta extrema por el bitcoin. La compañía ha comunicado al regulador estadounidense (SEC) que entre el 20 y el 25 de enero ha adquirido 2.932 bitcoins adicionales por un importe total de 264,1 millones de dólares, a un precio medio de 90.061 dólares por unidad, comisiones incluidas. Con esta operación, el grupo que preside Michael Saylor eleva sus tenencias hasta 712.647 BTC, comprados a lo largo de cinco años por un coste acumulado de 54.190 millones, lo que supone un precio medio de 76.037 dólares por bitcoin.
La nueva compra en plena corrección del mercado
La última operación se produce en un momento incómodo para el mercado cripto. Tras marcar máximos históricos a finales de 2025, bitcoin ha perdido parte de sus ganancias y cotiza ahora en el entorno de los 88.000 dólares, con caídas recientes que han borrado el avance del año a comienzos de enero.
Pese a ese contexto, Strategy ha decidido mantener su calendario casi ritual de compras semanales. Entre el 20 y el 25 de enero, la compañía ejecutó órdenes por 2.932 BTC, aprovechando la corrección para seguir acumulando. El precio medio de 90.061 dólares indica que Saylor está dispuesto a comprar incluso por encima de su propio coste medio de entrada, que se sitúa todavía en torno a los 76.000 dólares por moneda.
El mensaje implícito es claro: la dirección considera que la actual fase bajista es transitoria y que el ciclo alcista de bitcoin aún tiene recorrido. “Si creemos que el activo llegará mucho más arriba, la volatilidad a corto plazo es el peaje que hay que pagar”, sostienen en el entorno del directivo. Lo más relevante, sin embargo, es que estas compras ya no son operaciones tácticas: se han convertido en el núcleo de un modelo de negocio que gira casi por completo alrededor del comportamiento de una sola criptomoneda.
De software empresarial a fondo de bitcoin apalancado
La transformación de MicroStrategy en Strategy Inc. no es solo un cambio de marca. En apenas cinco años, la compañía ha pasado de ser un actor relevante —pero convencional— en el mercado de software de inteligencia de negocio a convertirse en lo que muchos analistas describen como un “ETF de bitcoin apalancado por la vía corporativa”.
Desde 2020, la empresa ha ido reorientando su balance para convertir el efectivo y la deuda en exposición directa a BTC. Primero emitió bonos convertibles, luego deuda senior y, más recientemente, una batería de acciones preferentes y programas de venta acelerada de acciones ordinarias. El resultado es que el negocio tradicional de software pesa cada vez menos en la valoración bursátil: lo que vigila el mercado no son tanto los contratos con clientes como el número de bitcoins por acción.
Este hecho revela una peculiaridad: aunque Strategy no es un vehículo regulado como un fondo cotizado, muchos inversores lo utilizan como sustituto de un ETF de bitcoin con palanca de deuda y de capital. El diagnóstico es inequívoco: la compañía se ha colocado en el extremo más arriesgado de la intersección entre mercados de valores y criptoactivos.
Dilución de accionistas para financiar la ‘estrategia Saylor’
La letra pequeña del informe remitido a la SEC muestra cómo se financia esta expansión. Entre el 20 y el 25 de enero, Strategy vendió 1,57 millones de acciones ordinarias MSTR, obteniendo 257 millones de dólares en ingresos netos, y colocó además 70.201 acciones preferentes STRC por otros 7 millones. Todo ello bajo su programa de colocaciones “at the market” (ATM).
La consecuencia es clara: cada nueva compra de bitcoin se paga, en buena medida, con dilución de los accionistas existentes, que ven aumentar el número de títulos en circulación. A cambio, reciben más bitcoins en el balance por acción, pero también más sensibilidad a cualquier movimiento brusco en el precio de la criptomoneda.
La operación de esta semana ilustra bien ese intercambio: 264,1 millones de dólares en nuevos BTC a costa de repartir la propiedad de la empresa entre más manos. “Es una carrera entre la capacidad de la compañía para seguir vendiendo acciones en máximos y la tolerancia del mercado a esa dilución constante”, resume un analista de renta variable estadounidense. Hasta ahora, la subida del bitcoin ha hecho digerible la estrategia; pero el margen de error se estrecha a medida que los múltiplos se tensan.
Un arsenal de 712.647 BTC: cuánto vale hoy
Con la operación recién anunciada, Strategy se consolida como el mayor tenedor corporativo de bitcoin del mundo, con 712.647 BTC en sus arcas. A precios actuales en torno a los 88.000 dólares, esa cifra equivale a aproximadamente 62.800 millones de dólares en valor de mercado.
Frente a ello, el coste contabilizado de esa posición asciende a 54.190 millones, lo que implica unas plusvalías latentes cercanas a los 8.600 millones y un retorno no realizado de alrededor del 16% sobre el capital invertido. Ese colchón es relevante, pero mucho menor que el observado en otros tramos del ciclo, cuando las ganancias sobre el papel superaban el 50%.
Lo más grave, desde la óptica de gestión de riesgos, es que una corrección del 30%–40% en bitcoin —perfectamente plausible en un activo tan volátil— podría borrar de un plumazo ese beneficio acumulado y llevar de nuevo la cartera a terreno de pérdidas. Por eso, más allá del titular del “récord histórico de BTC”, buena parte del mercado se centra hoy en una cuestión incómoda: ¿qué ocurre si el próximo gran movimiento no es al alza?
Compras encadenadas: 24.000 BTC en menos de dos semanas
La última adquisición de 2.932 BTC no llega sola. Apenas cinco días antes, Strategy ya había informado de otra compra masiva: 22.305 bitcoins por 2.130 millones de dólares entre el 12 y el 19 de enero, la mayor operación desde julio de 2025.
En menos de dos semanas, la compañía ha añadido así cerca de 25.000 BTC, más de lo que atesoran de forma conjunta muchas empresas e incluso algunos fondos cotizados. Esta aceleración supone un cambio cualitativo: el ritmo de compras ya no es solo constante, sino crecientemente agresivo, justo cuando la volatilidad del mercado se incrementa y los tipos de interés siguen en niveles elevados.
El contraste con otras compañías cotizadas es demoledor. Mientras muchas multinacionales han optado por políticas de tesorería prudentes —bonos a corto plazo, depósitos, en ocasiones algo de oro—, Strategy ha decidido concentrar una parte abrumadora de su patrimonio en un único activo altamente especulativo. Los inversores que compran sus acciones están aceptando implícitamente ese contrato de riesgo.
La bolsa se enfría: por qué el mercado castiga la euforia cripto
Pese al relato épico que acompaña a cada nuevo tuit de Michael Saylor, el mercado no siempre aplaude. Tras conocerse la última operación, las acciones de Strategy caen alrededor de un 2% en el ‘premarket’, en un contexto en el que bitcoin también retrocede.
Para muchos gestores, la sensación es que la compañía está pisando demasiado el acelerador demasiado tarde en el ciclo. La acción, extremadamente volátil, ha llegado a comportarse en algunos momentos como un derivado de alta beta sobre el precio del bitcoin: sube más en las fases alcistas, pero también sufre caídas más profundas cuando el mercado se gira.
Además, la sucesión de ampliaciones vía ATM introduce una incógnita adicional: el techo de apetito de los inversores. “Mientras el mercado esté dispuesto a comprar las nuevas acciones sin exigir un descuento excesivo, la maquinaria puede seguir funcionando; si el flujo se seca, la estrategia queda al desnudo”, señalan fuentes de la industria. De momento, la corrección de hoy es un recordatorio de que no todo el mundo comparte el entusiasmo incombustible de Saylor.
