Amundi ve resiliencia global y oportunidades en IA, Europa y emergentes

El gestor europeo anticipa un crecimiento mundial cercano al 3% en 2026 y defiende carteras más diversificadas, con renta fija selectiva, activos reales, oro y exposición a las grandes tendencias estructurales
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Un crecimiento global en torno al 3%, una recesión evitada y una segunda mitad de 2026 marcada por la expansión de la inteligencia artificial. Ese es el escenario central que dibuja Amundi en sus Perspectivas Globales de Inversión, bajo un mensaje claro: la economía mundial ha demostrado una capacidad de resistencia superior a la esperada.
El diagnóstico no niega los riesgos. La inflación sigue siendo volátil, los bancos centrales se mueven con cautela y la geopolítica continúa pesando sobre energía, divisas y confianza.
Sin embargo, la lectura de fondo es constructiva: hay oportunidades si se evita la concentración y se invierte con disciplina.
La clave estará en construir carteras capaces de resistir distintos escenarios, no en abandonar los activos de riesgo.

La resiliencia como punto de partida

Amundi sitúa el crecimiento mundial de 2026 en torno al 3%, una cifra que refleja desaceleración, pero también fortaleza. Lo relevante no es solo el dato, sino el contexto: tensiones en Oriente Medio, inflación persistente, presión fiscal y mercados exigentes. Pese a ello, la economía global mantiene tracción gracias a dos motores principales: la inversión vinculada a la inteligencia artificial y el impulso de la autonomía estratégica.

La firma contempla una frágil desescalada en Oriente Medio y precios del Brent en torno a 80-90 dólares por barril a final de año. Este escenario permitiría evitar una recesión global y sostener una toma de riesgo selectiva. Lo más importante es que el crecimiento deja de depender de un único foco. Estados Unidos conserva dinamismo, India mantiene una expansión estimada del 6,6%, China se mueve cerca del 4,5% y Europa empieza a perfilar una historia de inversión más profunda.

Sources: Amundi Investment Institute, data as of 25 June 2026.
Sources: Amundi Investment Institute, data as of 25 June 2026.

La IA deja de ser solo tecnología

Uno de los mensajes más positivos del informe es que la inteligencia artificial ya no debe interpretarse únicamente como una temática tecnológica. Vincent Mortier, director de Inversiones del Grupo Amundi, resume el cambio con una idea precisa: “la IA pasa de quién puede construir la frontera tecnológica a quién puede escalarla”.

Este giro abre el mapa de oportunidades. La cadena de valor se expande desde chips, semiconductores y centros de datos hasta energía, infraestructuras, software, robótica y empresas capaces de adoptar IA en sus procesos. La consecuencia es clara: el inversor ya no necesita concentrarse solo en un puñado de grandes tecnológicas estadounidenses. Puede buscar valor en Asia, Europa, India y sectores industriales donde la adopción de IA aún está en una fase inicial.

Europa recupera atractivo inversor

El contraste con ciclos anteriores resulta relevante. Europa no aparece como una región rezagada, sino como una posible historia de recuperación del capex. Amundi identifica defensa, energía, infraestructuras e inteligencia artificial como pilares de un nuevo ciclo de inversión apoyado en la autonomía estratégica.

La oportunidad es considerable. El informe estima en 1,2 billones de euros la inversión necesaria en redes eléctricas europeas hasta 2040 y recuerda que cerca del 40% de las redes de distribución tienen más de cuatro décadas. A ello se suma el objetivo de elevar el peso manufacturero europeo desde el 14,3% del PIB en 2024 hasta el 20% en 2035. No es un cambio menor: supone pasar de una economía apoyada en consumo a otra más orientada a inversión, infraestructura y productividad.

Sources: Amundi Investment Institute, data as of 25 June 2026.
Sources: Amundi Investment Institute, data as of 25 June 2026.

Renta fija con más valor

La renta fija vuelve a tener protagonismo. Tras años de tipos excepcionalmente bajos, el “reseteo de los rendimientos” permite encontrar retornos atractivos, aunque Amundi advierte de que los bonos ya no pueden asumirse automáticamente como la cobertura perfecta frente a todos los riesgos.

La firma favorece la flexibilidad regional, con sesgo hacia Europa, bonos ligados a la inflación y crédito investment grade de compañías con balances sólidos. Es un enfoque positivo pero selectivo: no se trata de comprar duración sin discriminar, sino de aprovechar el carry de calidad y los puntos de entrada que pueda ofrecer la inflación antes de moderarse. En España, Víctor de la Morena, director de Inversiones de Amundi Iberia, subraya precisamente que la atención seguirá centrada en los datos de IPC para identificar oportunidades en renta fija.

Emergentes con oportunidades selectivas

Los mercados emergentes también ganan espacio en la lectura de Amundi. La firma se muestra favorable a deuda emergente, exportadores de materias primas y oportunidades tecnológicas en Asia. La visión sobre India es especialmente constructiva: su historia estructural de crecimiento permanece intacta, aunque el país sigue siendo vulnerable al encarecimiento del petróleo por su dependencia energética.

China recibe una valoración más neutral, pero no desaparece del radar. Su estrategia de resiliencia industrial, modernización de infraestructuras y transición verde incluye 109 grandes proyectos dentro de su nuevo plan quinquenal. Brasil, por su parte, mejora sus previsiones hasta el 1,9%, mientras México se mantiene por debajo del 1%. El diagnóstico es inequívoco: los emergentes no son un bloque homogéneo, sino un universo donde la selección por país, divisa y sector será determinante.

Carteras preparadas para durar

Monica Defend, directora del Amundi Investment Institute, plantea el eje central del informe: las mejores carteras del nuevo régimen deben ser capaces de resistir varios escenarios. Eso implica diversificación por divisas, exposición a activos reales, oro y temáticas estructurales.

El enfoque es constructivo porque no parte del miedo, sino de la adaptación. Amundi asigna una probabilidad del 60% a su escenario central de desescalada frágil y adopción creciente de la IA, frente a un 25% para el escenario adverso y un 15% para el escenario positivo de reapertura clara, desinflación y aumento de la confianza. En ese marco, la recomendación no es retirarse, sino invertir con protección: ampliar coberturas, reducir concentración y combinar renta variable, renta fija, activos reales y oportunidades privadas.

Un segundo semestre de selección

El segundo semestre de 2026 se presenta como una prueba de resistencia, pero también como una ventana para quienes sepan leer el cambio de régimen. La economía global no avanza de forma uniforme, pero sigue avanzando. La IA amplía su radio de acción. Europa recupera narrativa inversora. La renta fija vuelve a ofrecer ingresos. Y los emergentes aportan diversificación real.

La resiliencia ya no consiste solo en aguantar, sino en estar posicionado para crecer cuando el ciclo se amplíe. En un mercado con valoraciones exigentes y riesgos geopolíticos persistentes, la oportunidad estará menos en perseguir modas y más en construir carteras duraderas, equilibradas y expuestas a las grandes transformaciones económicas de la década.

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