La economía alemana crecerá a un ritmo más lento que en el trimestre anterior, aunque se espera un repunte a partir de la primavera

El Bundesbank prevé un crecimiento económico débil en el primer trimestre de 2026

La economía alemana continuará expandiéndose en el primer trimestre de 2026, aunque a un ritmo más lento que en el trimestre anterior, según el informe mensual del Deutsche Bundesbank publicado este jueves. La actividad industrial y las exportaciones deberían aumentar, pero el banco central advirtió que los consumos privados podrían debilitarse nuevamente en los primeros tres meses del año, un factor que podría limitar el crecimiento económico.

EPA/MAURITZ ANTIN
EPA/MAURITZ ANTIN

El crecimiento económico proyectado: un ritmo más lento en el primer trimestre

Según el Bundesbank, se espera que la economía alemana experimente un crecimiento en el primer trimestre de 2026, aunque más lento que en el último trimestre de 2025, cuando la economía mostró signos de una expansión robusta. La industria alemana se beneficiará de un aumento en las exportaciones, especialmente con el crecimiento de las economías de sus principales socios comerciales dentro de la zona euro y en mercados globales clave. Esto es una señal de que el sector industrial sigue siendo el principal motor de la economía alemana, favorecido por la demanda externa.

Sin embargo, el Bundesbank subraya que el crecimiento será contenido debido a la debilidad del consumo privado. Este es un factor crítico porque el consumo privado representa una parte importante del Producto Interno Bruto (PIB) de Alemania. La incertidumbre sobre los ingresos de los hogares y las preocupaciones por la inflación siguen afectando la confianza de los consumidores. Aunque los ingresos reales han mejorado en los últimos meses, los hogares alemanes continúan mostrando una actitud cautelosa frente al gasto, en particular ante la expectativa de que la inflación podría mantenerse relativamente alta en sectores como los servicios.

La influencia de la política fiscal: un repunte esperado en primavera

A pesar de las previsiones más moderadas para el primer trimestre, el Bundesbank ve con optimismo el resto de 2026, señalando que el repunte económico podría comenzar a partir de la primavera, respaldado principalmente por las políticas fiscales expansivas implementadas por el gobierno alemán. El gasto público ha sido un pilar clave para fomentar la recuperación económica tras la pandemia, y el Banco Central cree que este impulso se mantendrá durante el primer semestre de 2026.

Se espera que las políticas fiscales diseñadas para estimular la demanda interna y apoyar la inversión empresarial ofrezcan resultados positivos. Esto podría ser clave para recuperar el ritmo de crecimiento económico, especialmente cuando el consumo privado se ha mostrado más débil. Además, se prevé que las exportaciones sigan siendo un motor de crecimiento, con Alemania manteniendo su ventaja competitiva en sectores clave como la manufactura y la automoción, que son sectores cruciales para la economía.

El Bundesbank no descarta que, con el paso de los meses, la economía alemana se recupere, aunque el camino podría ser más largo y desafiante de lo que se había anticipado en trimestres anteriores.

La inflación: moderada, pero con presiones en los servicios

El informe del Bundesbank también aborda las expectativas de inflación, proyectando que la tasa de inflación en Alemania se mantendrá alrededor del 2% en el primer trimestre de 2026. Sin embargo, se espera que la inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y los alimentos, siga siendo algo elevada debido a un aumento significativo en los precios de los servicios. En particular, los servicios como la sanidad y los alquileres siguen experimentando aumentos de precios por encima de lo esperado.

Por otro lado, los precios de la energía seguirán teniendo un impacto moderador en la inflación general. Aunque los precios de la energía se han mantenido relativamente estables en los últimos meses, el Bundesbank anticipa que los precios de la energía probablemente no aumentarán más en los próximos meses, lo que debería ayudar a mantener la inflación en niveles controlados. Este comportamiento, si se mantiene, podría brindar un respiro tanto a los consumidores como a las empresas que enfrentan márgenes de beneficio más ajustados debido al aumento de los costos operativos.

El panorama de la inversión: incertidumbre en los hogares y las empresas

El consumo privado sigue siendo un tema central de la incertidumbre económica. Aunque se prevé que la economía alemana continúe con su expansión moderada, el consumo de los hogares es fundamental para que el país recupere un crecimiento más robusto. Las incertidumbres relacionadas con la inflación, el mercado laboral y las expectativas de ingresos de los hogares están haciendo que los consumidores se mantengan cautelosos.

Por otro lado, las empresas alemanas se enfrentan a un panorama mixto, con sectores expuestos a la competencia global viendo mayores oportunidades de crecimiento, mientras que otras industrias, especialmente aquellas que dependen de la demanda interna, podrían enfrentar dificultades. La inversión empresarial dependerá de la confianza empresarial, y el gobierno está tratando de fomentar un clima más favorable mediante subsidios e incentivos fiscales para la inversión en innovación y sostenibilidad.

Proyecciones a medio plazo: la resiliencia de la economía alemana

El Bundesbank considera que, a pesar de las dificultades, la economía alemana tiene fundamentos sólidos para mantener su expansión moderada. Las exportaciones seguirán desempeñando un papel fundamental, mientras que las políticas fiscales expansivas proporcionarán un impulso adicional. En la medida en que el consumo privado recupere impulso y las presiones inflacionarias se moderarán, se espera que la economía alemana se encamine hacia una recuperación más dinámica en la segunda mitad del año.

En resumen, el panorama económico de Alemania en 2026 es mixto: si bien las previsiones de crecimiento para el primer trimestre son moderadas, el apoyo de políticas fiscales y la solidez de las exportaciones ofrecen esperanza para una mejora en la segunda mitad del año. El país sigue enfrentando retos estructurales en cuanto al consumo privado y los precios de los servicios, pero tiene la capacidad de mantenerse en una trayectoria de crecimiento estable.

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