Crisis aérea global por el cierre del espacio aéreo en Oriente Medio

Caos aéreo en Oriente Medio: 14.000 vuelos cancelados y recuperación desigual de las aerolíneas tras el conflicto entre EE. UU., Israel e Irán

La crisis aérea en Oriente Medio continúa tras el conflicto con Irán. Cerca de 14.000 vuelos cancelados, aeropuertos operando con restricciones y aerolíneas como Emirates, Qatar Airways o British Airways aún con rutas suspendidas.

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La crisis aérea en Oriente Medio continúa tras el conflicto con Irán.

Más de dos semanas después de que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán desencadenaran el cierre del espacio aéreo en Oriente Medio, decenas de aerolíneas internacionales mantienen canceladas o severamente reducidas sus operaciones en la región. Mientras Emirates trabaja para recuperar el 100% de su capacidad, Qatar Airways sigue sin operar vuelos comerciales regulares desde Doha, y compañías como British Airways, Air Canada o IndiGo mantienen sus rutas suspendidas hasta finales de mes. La crisis, que ha provocado la cancelación de cerca de 14.000 vuelos desde el inicio del conflicto, se perfila como la mayor disrupción del transporte aéreo mundial desde la pandemia de COVID-19.

Dos semanas de caos: casi 14.000 vuelos cancelados y aeropuertos clave aún al 60% de su capacidad

El balance acumulado de la crisis es devastador para el sector aéreo. Desde que los ataques lanzados a finales de febrero de 2026 obligaran al cierre del espacio aéreo de los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Israel, Bahréin e Irán, se han cancelado cerca de 14.000 vuelos procedentes de diez países de la región, según datos de Flightradar24. En el punto álgido de la crisis, en torno al 85% de los vuelos del Aeropuerto Internacional de Dubái —el más transitado del mundo, con 95,2 millones de pasajeros en 2025— quedaron paralizados. Los aeropuertos de Sharjah y el Internacional Hamad de Doha registraron índices de interrupción de hasta el 90-94%.

A 17 de marzo, la situación ha mejorado parcialmente. Los aeropuertos de Abu Dabi y Dubái han reabierto de forma gradual, aunque con capacidad reducida. Sin embargo, el espacio aéreo sobre determinadas zonas sigue completamente cerrado al tráfico civil, y los analistas del sector advierten que la plena normalización puede tardar semanas en completarse en función de la evolución del conflicto.

Emirates apunta a recuperar el 100% de su red; Qatar Airways sigue sin vuelos comerciales regulares desde Doha

Emirates es la aerolínea que más avance ha mostrado en su recuperación. Tras haber suspendido todas sus operaciones al inicio de la crisis, la compañía emiratí opera actualmente al 60% de su red global, con 106 vuelos diarios de ida y vuelta a 83 destinos. En mercados de alta demanda como el Reino Unido —donde ya cuenta con 11 vuelos diarios en cinco aeropuertos— o la India —con 22 vuelos diarios a nueve destinos—, ha incrementado de forma notable su capacidad. La aerolínea ha confirmado que prevé recuperar el 100% de su red en los próximos días, siempre que el espacio aéreo esté disponible y se cumplan todos los requisitos operativos. Solo entre el 2 y el 5 de marzo, los dos aeropuertos de Dubái ofrecieron más de 105.000 plazas de salida a más de 80 países.

El panorama para Qatar Airways es más sombrío. El espacio aéreo catarí sigue cerrado para los vuelos comerciales programados, permitiendo únicamente corredores de emergencia para evacuaciones y repatriaciones. Desde el 8 de marzo, la aerolínea opera vuelos especiales a 37 destinos desde el Aeropuerto Hamad con autorización temporal, conectando con ciudades europeas como Londres, París, Madrid, Roma y Frankfurt, y con Bangkok en Asia. Sin embargo, la compañía ha advertido expresamente que estos servicios no constituyen una reanudación de sus operaciones comerciales habituales. Se estima que hasta 8.000 pasajeros han quedado varados en Qatar, y el gobierno ha asumido los costes de alojamiento y la extensión de visados.

Etihad Airways opera desde Abu Dabi un programa limitado con más de 70 destinos hasta el 19 de marzo, priorizando a los pasajeros con reservas previas. Gulf Air, por su parte, mantiene vuelos especiales desde el Aeropuerto Internacional King Fahd en Dammam (Arabia Saudí) ante el cierre del espacio aéreo de Bahréin, con conexiones a Londres, Mumbai y Bangkok. Air Arabia ha comenzado a operar un número limitado de vuelos hacia y desde los Emiratos Árabes Unidos, supeditados a las autorizaciones operativas.

Las europeas avanzan a distintas velocidades: Virgin Atlantic ya vuela desde Dubái; British Airways mantiene cancelaciones hasta finales de marzo

Entre las aerolíneas europeas, la recuperación es desigual. Virgin Atlantic se convirtió en la última de las grandes compañías británicas en reanudar operaciones desde los Emiratos, con su primer vuelo a Londres Heathrow desde el Aeropuerto Internacional de Dubái, y también ha retomado los vuelos desde Riad. En el lado contrario, British Airways mantiene cancelados todos sus vuelos a Ammán, Bahréin, Doha, Dubái y Tel Aviv hasta finales de marzo, y ha confirmado que sus operaciones a Abu Dabi no se reanudarán hasta más adelante en el año. Para asistir a sus pasajeros varados, organizó vuelos de repatriación especiales desde Mascate a Londres Heathrow los días 9, 10, 11 y 12 de marzo.

Lufthansa levantó sus restricciones a vuelos a Dubái el 4 de marzo, y las correspondientes a Tel Aviv, Beirut, Ammán, Erbil, Dammam y Teherán el 8 de marzo. Austrian Airlines, parte del mismo grupo, organizó un vuelo de evacuación de tripulaciones a Mascate antes de reanudar sus operaciones. Finnair, que amplió sus cancelaciones a Doha hasta el 10 de marzo y a Dubái hasta el 28, organizó vuelos especiales desde Mascate a Helsinki para repatriar a unos 1.200 clientes varados en Dubái. KLM, por su parte, suspendió indefinidamente sus vuelos a Dubái, Riad, Dammam y Tel Aviv al inicio de la crisis. Air France canceló sus rutas a Tel Aviv, Beirut, Dubái y Riad, con reanudación a partir del 3 de marzo.

España: Iberia, Iberia Express y Air Europa suspenden sus rutas a Doha y Tel Aviv desde Madrid

Las aerolíneas españolas han seguido la misma pauta de prudencia que el resto de compañías europeas. Iberia amplió hasta el 6 de marzo la cancelación de su vuelo diario a Doha, mientras que Iberia Express mantuvo suspendida su ruta Madrid-Tel Aviv hasta el 10 de marzo. Air Europa también paralizó su operación hacia Tel Aviv a partir del inicio de la crisis, con evaluación de reanudación a partir del 3 de marzo. Los viajeros españoles con escalas programadas en los grandes hubs del Golfo —especialmente en Dubái y Doha— se vieron obligados a replantear sus itinerarios y buscar alternativas a través de otros centros europeos o asiáticos.

El impacto se extiende por todo el mundo: Turkish Airlines, IndiGo, Air India, Royal Air Maroc y las asiáticas, afectadas

La repercusión global de la crisis ha alcanzado a aerolíneas de todos los continentes. Turkish Airlines y Pegasus cancelaron más de un centenar de vuelos a Qatar, Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Irán, Irak, Líbano y Jordania. Air Canada ha suspendido sus vuelos a Israel y Dubái hasta el 22 de marzo, con reanudación prevista el 23. Garuda Indonesia suspendió temporalmente sus vuelos a Doha hasta nuevo aviso. Royal Air Maroc canceló sus rutas a Dubái y Doha hasta el 15 de marzo, tras haber organizado un vuelo especial para repatriar a 270 ciudadanos marroquíes varados en Dubái.

En Asia, las aerolíneas indias han reducido drásticamente sus operaciones al Golfo. Air India y Air India Express operaban el 15 de marzo un total combinado de 72 vuelos programados y no programados hacia los Emiratos, pero con varias rutas canceladas, especialmente entre Delhi y Dubái. IndiGo mantiene suspendidos todos sus vuelos a Oriente Medio hasta el 28 de marzo. Singapore Airlines y Scoot han mantenido suspendidas sus conexiones a Dubái y Yeda hasta mediados de mes, mientras Malaysia Airlines ha reanudado algunas rutas a Medina y Yeda, pero mantiene cancelados los vuelos a Doha hasta el 13 de marzo. Las aerolíneas chinas Air China, China Eastern y China Southern han sido de las más rápidas en retomar operaciones: Air China reanudó su vuelo Pekín-Riad el 5 de marzo, y China Eastern y China Southern recuperaron sus rutas a Dubái, Mascate y otras ciudades del Golfo en días sucesivos.

Consecuencias para el sector y perspectivas: Un agujero en el cielo que amenaza con costes a largo plazo

La crisis ha puesto de manifiesto la fragilidad de un sistema aéreo global que depende de forma crítica del espacio aéreo de Oriente Medio. Durante décadas, el tráfico entre Europa y Asia ha fluido a través de los megacentros de Dubái, Doha y Abu Dabi. El cierre prolongado de estos corredores obliga a las aerolíneas a diseñar rutas alternativas, que implican mayor tiempo de vuelo, un consumo adicional de combustible y complicaciones operativas para tripulaciones y flota. Las aerolíneas están absorbiendo esos costes extra de combustible y logística, aunque los expertos advierten de que, si la situación se prolonga, los incrementos acabarán repercutiendo en el precio de los billetes.

Los analistas del sector comparan la situación actual con otras grandes disrupciones históricas, como los meses de parálisis durante la pandemia de COVID-19, el cierre transatlántico provocado por la erupción del volcán islandés en 2010 y el desvío permanente generado por la guerra entre Rusia y Ucrania. La diferencia es que, en este caso, la normalización total depende directamente de la evolución del conflicto armado y de las decisiones que adopten las partes implicadas. Mientras tanto, se recomienda a cualquier viajero con rutas que incluyan destino o escala en Oriente Medio que consulte directamente con su aerolínea antes de acudir al aeropuerto, ya que los horarios siguen siendo dinámicos y los cambios pueden producirse con muy escaso margen de preaviso. 

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