Industria del automóvil

Ford negocia con Geely fabricar coches en Valencia para esquivar aranceles europeos

Ford explora un acuerdo industrial con Geely que podría reactivar la planta de Almussafes (Valencia) y esquivar aranceles europeos a los coches eléctricos chinos, en plena revisión de su estrategia global.

 

Ford y BYD: una alianza china que podría revolucionar la fabricación de coches eléctricos

E P A / S A R A H Y E N E S E L
Ford y BYD: una alianza china que podría revolucionar la fabricación de coches eléctricos E P A / S A R A H Y E N E S E L

Ford mantiene conversaciones preliminares con el grupo automovilístico chino Geely para explorar un posible intercambio de capacidad de producción en Europa. El uso de la planta de Almussafes (Valencia) se perfila como una de las opciones sobre la mesa, en un momento clave para la factoría española y en plena redefinición de la estrategia de vehículos eléctricos del fabricante estadounidense.

La industria europea del automóvil podría estar ante un movimiento estratégico de gran calado. Ford ha abierto un diálogo con Geely, uno de los gigantes automovilísticos de China, para estudiar fórmulas de colaboración industrial que incluirían la utilización de capacidad productiva en Europa. Entre las instalaciones que se analizan figura la planta de Almussafes, en Valencia, una fábrica que atraviesa una etapa de transición e incertidumbre.

Según ha trascendido, una delegación de ejecutivos de Ford ha viajado esta semana a China para explorar distintas oportunidades de cooperación. Estas conversaciones se enmarcan en la búsqueda de nuevas alianzas globales por parte del grupo de Detroit, que está revisando su estrategia de electrificación tras el menor ritmo de crecimiento de la demanda de vehículos eléctricos en Occidente.

Conversaciones centradas en fabricación, no en tecnología

Las negociaciones entre Ford y Geely se encuentran en una fase preliminar y están centradas exclusivamente en el ámbito de la producción. No se está abordando el intercambio de tecnologías sensibles, como sistemas de conducción autónoma o plataformas de software.

El posible acuerdo giraría en torno a un intercambio de capacidad industrial. Para Geely, fabricar vehículos en territorio europeo supondría una ventaja competitiva clave: evitar los elevados aranceles que la Unión Europea está imponiendo a los coches eléctricos producidos en China. Para Ford, por su parte, significaría dar carga de trabajo a una planta con capacidad ociosa y reforzar la viabilidad de Almussafes a medio plazo.

No obstante, fuentes del sector recuerdan que este tipo de conversaciones no siempre llegan a materializarse en acuerdos firmes, especialmente en un contexto geopolítico y comercial cada vez más complejo entre Europa, Estados Unidos y China.

Almussafes, una planta con capacidad pero sin volumen

La fábrica de Ford en Almussafes tiene una capacidad anual estimada de hasta 400.000 vehículos, pero actualmente su nivel de actividad está muy por debajo de ese umbral. Desde 2024, la planta produce únicamente el Ford Kuga, tras la cancelación o reubicación de otros modelos.

La factoría valenciana fue en su día la elegida frente a la planta de Saarlouis (Alemania) para liderar la nueva generación de vehículos eléctricos de Ford en Europa. Sin embargo, el enfriamiento del mercado eléctrico obligó a la compañía a replantear sus planes, retrasando inversiones y redefiniendo su hoja de ruta industrial.

Esta situación derivó en un expediente de regulación de empleo (ERE) hace dos años y, más recientemente, en la aplicación de un ERTE RED que afecta a buena parte de la plantilla. En la actualidad, alrededor de 4.100 trabajadores dependen de la continuidad y reactivación de la actividad en Almussafes.

Un balón de oxígeno para Ford y para Geely

En este contexto, la llegada de producción adicional de la mano de Geely podría suponer un balón de oxígeno para la planta valenciana. Para el grupo chino, ensamblar vehículos en España le permitiría vender en Europa sin la penalización arancelaria que pesa sobre los eléctricos fabricados en China, mejorando márgenes y competitividad.

Para Ford, además de optimizar el uso de sus instalaciones, la operación encajaría en su nueva estrategia de alianzas selectivas con fabricantes chinos. La compañía estadounidense ya ha mostrado interés en colaborar con marcas como BYD o Xiaomi, reconociendo el liderazgo tecnológico y de costes de China en movilidad eléctrica.

Este giro refleja un cambio profundo en la industria, donde fabricantes tradicionales occidentales buscan apoyarse en socios chinos para acelerar desarrollos y reducir costes.

El futuro modelo híbrido, clave para 2027

Más allá de estas conversaciones, Ford mantiene públicamente su compromiso con la continuidad de Almussafes a largo plazo. La compañía ha anunciado que a partir de 2027 se fabricará en Valencia un nuevo modelo híbrido, del que por ahora apenas se conocen detalles.

La previsión inicial apunta a una producción de hasta 300.000 unidades anuales, volumen que permitiría sostener el empleo actual y recuperar niveles de actividad más cercanos a la capacidad de la planta. Sin embargo, a falta de confirmaciones concretas, la incertidumbre sigue pesando sobre trabajadores y proveedores.

La respuesta oficial de Ford

En Negocios TV hemos preguntado a Ford por estas conversaciones con Geely y por el posible papel de Almussafes en el acuerdo. Desde la compañía señalan: “Estamos en conversaciones con muchas empresas sobre una variedad de temas; es el curso normal de los negocios. A veces se materializan, a veces no.”

Una declaración prudente que confirma la existencia de contactos, pero sin dar por hecho ningún resultado. Mientras tanto, la planta de Almussafes sigue pendiente de decisiones estratégicas que marcarán su futuro en el nuevo mapa global del automóvil. 

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