Juno House reúne a seis referentes para acelerar el talento STEAM femenino
Los sectores STEM ya mueven más de 41.500 millones de euros en Cataluña y aportan el 13,1% del PIB. El dato no es una anécdota: es el corazón de la productividad que viene. Lo relevante, sin embargo, es que el ecosistema sigue ampliando su base de talento.
En Barcelona, Juno House ha celebrado la segunda edición de (In)visibles, una iniciativa que coloca en primer plano a mujeres con impacto real en ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas.
El objetivo no es “corregir” un mercado: es multiplicar referentes para ensanchar vocaciones, atraer perfiles y reforzar la competitividad.
Porque cuando el talento se ve, se replica.
El músculo económico que pide más talento
Que los ámbitos STEM sean un motor económico no sorprende; lo determinante es su capacidad de arrastre. En Cataluña, ese bloque ya actúa como polo de empleo y de innovación, y su escala —41.500 millones y 13,1% del PIB— sitúa el debate en términos empresariales: masa crítica y ventaja competitiva.
España, además, ya cuenta con 336.400 mujeres trabajando en sectores STEM, un 32,1% del total. Es un volumen significativo, pero aún con margen para crecer, especialmente en ingeniería, donde la presencia femenina ronda el 20%. Lo más positivo del diagnóstico es que el crecimiento no depende de “crear talento” desde cero, sino de activar palancas: visibilidad, redes y oportunidades. Y eso es, precisamente, lo que pretende (In)visibles.
Referentes: el activo invisible que cambia decisiones
Las cifras explican el tamaño del reto; los referentes explican cómo se resuelve. La decisión de estudiar tecnología o ingeniería rara vez es puramente racional: pesa la percepción, el entorno y la posibilidad de imaginarse dentro. En Cataluña, las mujeres representan solo el 13% de las matriculaciones en estudios tecnológicos y el 29% en ingeniería.
Ahí es donde el enfoque STEAM afina la estrategia. No se limita a producir conocimiento: integra creatividad, comunicación y diseño para que la innovación llegue al mercado, se entienda y escale. Dicho de otro modo: no basta con construir tecnología; hay que convertirla en relato, producto y adopción. Hacer visibles a quienes ya están en ese cruce acelera el efecto llamada y reduce fricciones en la entrada de nuevas generaciones.
Seis perfiles que dibujan un ecosistema completo
La segunda edición ha reunido a perfiles que, juntos, describen el mapa real de la innovación: ingeniería, marca, creatividad, medios, tendencias y divulgación. Entre las participantes: Sílvia Alsina (Roman), Maite Carrillo (Ametller Origen), Francesca Tur (Tendencias.tv), Alba Badia (ingeniera aeroespacial vinculada a Pangea Aerospace y Ellas Vuelan Alto), Iulene Servent (SPORT) y Andrea Carandini (dirección de arte y análisis de tendencias).
El valor de esa mezcla es doble. Primero, amplía el “imaginario” de lo que significa trabajar en STEAM: no es solo laboratorio o código, también es estrategia, narrativa y cultura. Segundo, fija un mensaje de mercado: el liderazgo femenino ya está operando en áreas estratégicas, y lo que falta no es capacidad, sino foco mediático y acceso a espacios de decisión.
Barreras convertidas en palancas de crecimiento
El encuentro no se planteó como un inventario de obstáculos, sino como un manual de palancas. Maite Carrillo habló de una barrera silenciosa —la falta de educación en autoafirmación— que, bien gestionada, se convierte en entrenamiento de liderazgo. “Nos cuesta exigir el espacio que merecemos”, resumió.
Andrea Carandini añadió otra idea clave: la oportunidad de legitimar modelos de dirección alternativos, igual de ambiciosos y con una mirada más sostenible en procesos. La consecuencia es clara: cuando se amplían los estilos de liderazgo aceptados, se amplía el pool de talento que compite por puestos de influencia.
“(In)visibles nace para demostrar que el talento femenino ya está presente en los sectores que están definiendo el futuro de nuestra economía… muchas de ellas siguen sin ocupar el espacio de visibilidad que corresponde a su contribución y a su capacidad de generar impacto”, subrayó Beatriz de Vicente, CEO de Juno House.
Un respaldo empresarial que funciona como red de aceleración
La iniciativa no camina sola. (In)visibles cuenta con impulsores como Under Armour, Logitech, Andbank, Juvé & Camps y Panasonic, y suma colaboraciones que conectan inversión, empresa y talento: AED, AIJEC, Aticco, PIMEC, SpainCap, WA4STEAM, WPO, Barcelona Health Hub, Economistes BAN, Foment, Fundación Princesa de Girona, Impact Hub, Norrsken e iniciativas de liderazgo femenino, además de apoyo municipal a través de Lidera.
En positivo, esa lista significa una cosa: capilaridad. Cuando el ecosistema empresarial respalda visibilidad, la convierte en oportunidades tangibles —mentorización, contratación, inversión, alianzas—. Es el tipo de “infraestructura blanda” que suele pasar desapercibida, pero que decide quién llega, quién escala y quién se queda fuera del radar.
Juno House y la ventaja de institucionalizar la visibilidad
Fundada en 2022, Juno House se presenta como comunidad y plataforma de conexión entre liderazgo, innovación y crecimiento profesional. La segunda edición de (In)visibles encaja en esa lógica: institucionalizar espacios donde el talento no solo “hace”, sino que aparece, comunica y proyecta.
El diagnóstico, en este punto, es inequívoco: en un mercado donde la tecnología define productividad, la batalla por el talento se libra también en el terreno simbólico. Visibilizar trayectorias consolidadas no es marketing; es política de competitividad. Y la lectura más optimista es inmediata: si el ecosistema ya genera miles de millones y además aprende a ampliar su base de referentes, la región gana dos veces: más innovación hoy y más vocaciones mañana.