Moody’s mejora el rating de Grifols a B1 y estabiliza su perspectiva tras la crisis de 2024
Moody’s ha mejorado la calificación de familia corporativa (CFR) de Grifols de B2 a B1 y la probabilidad de incumplimiento (PDR) de la farmacéutica catalana de B2 a B1-PD, en un nuevo paso hacia la normalización de las relaciones entre la compañía y las agencias de rating tras la crisis financiera vivida en 2024.
Moody’s mejora el rating corporativo de Grifols
Además de la mejora del CFR, la agencia ha elevado la calificación de los instrumentos senior garantizados emitidos por Grifols, Grifols World Wide Operations y Grifols World Wide Operations USA a Ba3 desde B1.
Al mismo tiempo, Moody’s ha mejorado la calificación de los instrumentos senior no garantizados emitidos por Grifols Escrow Issuer a B3 desde Caa1. Asimismo, la perspectiva de todas las entidades se ha modificado de positiva a estable.
Según la agencia de calificación, la mejora del rating refleja el sólido desempeño operativo de Grifols, con un crecimiento sostenido de ingresos y rentabilidad que ha contribuido a mejorar sus principales indicadores crediticios.
Mejora del apalancamiento y del flujo de caja
Moody’s prevé que el apalancamiento bruto ajustado de la compañía se sitúe en torno a 5,5 veces en los próximos 12 a 18 meses, frente a un estimado de 6,3 veces en 2025.
Además, la agencia estima una generación de flujo de caja libre ajustado (FCF) de aproximadamente 140 millones de euros durante el mismo periodo.
Esta evolución se produce en un momento en el que la compañía trabaja en la refinanciación de su deuda con el objetivo de obtener mejores condiciones de financiación.
Desde la Asociación de Accionistas Minoritarios de Grifols se espera que esta operación permita reducir el ratio de apalancamiento e incrementar tanto el flujo de caja libre como el beneficio neto.
Gobernanza y ejecución del plan estratégico
Dentro de la revisión realizada por Moody’s, las consideraciones de gobernanza han sido determinantes para la mejora de la calificación.
En particular, la agencia destaca la ejecución del plan de negocio por parte del equipo gestor y la mejora en la visibilidad de la nueva política financiera y de la estrategia de asignación de capital de la compañía.
El rating B1 también refleja la sólida posición de mercado de Grifols en el negocio de derivados del plasma sanguíneo humano, así como las elevadas barreras de entrada del sector debido a la regulación y la fidelización de sus clientes.
Liquidez sólida y previsión de crecimiento
Moody’s considera que la liquidez de Grifols es sólida, respaldada por 621 millones de euros en caja a cierre de septiembre de 2025 y por una línea de crédito revolving sénior garantizada totalmente disponible por 938 millones de dólares con vencimiento en mayo de 2027.
Asimismo, la agencia prevé un FCF ajustado, antes del pago de dividendos, de entre 300 y 340 millones de euros durante los próximos 12 a 18 meses, con un ebitda ajustado que podría situarse en torno a los 1.900 millones de euros.
Normalización tras la crisis de 2024
La mejora del rating se produce tras la disputa mantenida entre Moody’s y Grifols en 2024, en plena crisis financiera y bursátil generada por las acusaciones de maquillaje de cuentas por parte del fondo bajista Gotham City Research.
En ese contexto, la agencia llegó a retirar la calificación de la farmacéutica en medio de la incertidumbre sobre la evolución de su deuda.
A finales de ese año, tras la operación de refinanciación cerrada por Grifols, Moody’s volvió a otorgar rating a la compañía y, posteriormente, en mayo de 2025, elevó su calificación corporativa de B3 a B2, manteniendo entonces la perspectiva positiva.
Las acciones de Grifols subían cerca de un 0,50% al cierre de la sesión de este lunes, recuperando la cota de los 11 euros.