El paro en España baja al 9,93% al cierre de 2025
La tasa de paro en España cerró el cuarto trimestre de 2025 en el 9,93%, su nivel más bajo del año y una clara mejora respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el mercado laboral consolidó su recuperación en la recta final del año, con una reducción significativa del desempleo y un aumento sostenido del empleo.
El desempleo en España se situó en el 9,93% durante el cuarto trimestre de 2025, frente al 10,61% registrado en el mismo periodo de 2024. El dato supone además una mejora respecto al tercer trimestre del año, cuando la tasa se situaba en el 10,45%, confirmando una tendencia descendente a lo largo de los últimos meses.
Este retroceso del paro por debajo del umbral del 10% tiene un fuerte valor simbólico y económico, al tratarse de una referencia que el mercado laboral español no logra mantener de forma sostenida desde antes de la crisis financiera. El dato refuerza la percepción de una mayor estabilidad en el empleo, aunque todavía mantiene a España entre los países con mayor tasa de paro de la Unión Europea.

Menos desempleados y ritmo de descenso sostenido
Según el INE, el número total de personas en situación de desempleo se situó en 2.477.100 en el cuarto trimestre de 2025. Esta cifra representa un descenso del 4,67% en comparación con el mismo trimestre del año anterior y una reducción del 5,21% respecto al trimestre previo.
La caída del desempleo refleja un comportamiento positivo tanto en términos interanuales como trimestrales, lo que sugiere que la mejora no responde únicamente a factores estacionales. No obstante, los expertos advierten de que parte del ajuste sigue concentrándose en sectores con mayor rotación laboral, como los servicios, lo que plantea dudas sobre la calidad y estabilidad del empleo creado.
El empleo supera los 22,4 millones de ocupados
En paralelo a la reducción del paro, el número de personas ocupadas alcanzó los 22.463.300 trabajadores en el último trimestre de 2025. Esta cifra supone un incremento del 2,77% en términos interanuales, consolidando el crecimiento del empleo observado a lo largo del ejercicio.
El aumento de la ocupación confirma la capacidad del mercado laboral para absorber mano de obra, incluso en un contexto de desaceleración económica en algunos países del entorno europeo. La creación de empleo ha estado apoyada por la fortaleza del consumo interno, el dinamismo del sector servicios y el buen comportamiento del turismo, especialmente en la segunda mitad del año.
Evolución trimestral y factores estacionales
El descenso del paro entre el tercer y el cuarto trimestre del año coincide con un periodo tradicionalmente favorable para el empleo, impulsado por campañas comerciales, el turismo urbano y determinadas actividades ligadas al cierre del ejercicio. Sin embargo, la magnitud de la caída del desempleo sugiere que existen factores estructurales que también están influyendo en la mejora del mercado laboral.
Entre ellos destacan el impacto acumulado de la reforma laboral, que ha reducido la temporalidad, y el crecimiento del empleo indefinido en determinados sectores. Aun así, persisten desequilibrios significativos entre comunidades autónomas y grupos de edad, especialmente entre los jóvenes y los parados de larga duración.
España sigue a la cola de Europa en desempleo
Pese a la mejora registrada, España continúa presentando una de las tasas de paro más elevadas de la Unión Europea. El 9,93% contrasta con la media comunitaria, que se sitúa varios puntos por debajo, lo que pone de relieve problemas estructurales que van más allá del ciclo económico.
Los analistas subrayan que el mercado laboral español sigue mostrando una elevada dualidad, una productividad limitada y una fuerte dependencia de sectores cíclicos. Estos factores dificultan una reducción más rápida y sostenida del desempleo, incluso en fases de crecimiento económico.
Perspectivas para 2026
De cara a 2026, las perspectivas del mercado laboral estarán condicionadas por la evolución de la economía europea, la política monetaria y el ritmo de crecimiento interno. Si bien el cierre de 2025 deja una fotografía positiva, los riesgos asociados a la desaceleración global y a la incertidumbre geopolítica podrían moderar la creación de empleo en los próximos trimestres.
El reto para el Gobierno y los agentes sociales será consolidar la reducción del paro sin deteriorar la calidad del empleo, al tiempo que se abordan los problemas estructurales que siguen lastrando el mercado laboral español.
Un balance positivo, pero con cautela
Los datos del cuarto trimestre confirman que 2025 ha sido un año de mejora progresiva del empleo en España. La caída del paro por debajo del 10% y el aumento del número de ocupados ofrecen una señal positiva para la economía, aunque todavía insuficiente para cerrar la brecha con el resto de Europa.
El diagnóstico es claro: el mercado laboral avanza en la dirección correcta, pero la recuperación sigue siendo frágil y desigual, y requiere reformas adicionales para garantizar un crecimiento del empleo más sólido y duradero.