El IBEX 35 aguanta cerca de máximos mientras Washington sacude a la Fed: el IPC de EE. UU. pone hoy el precio del riesgo
El selectivo cerró el lunes en 17.673,79 puntos (+0,14%), resistiendo el ruido político que llega desde Estados Unidos: la escalada entre la Casa Blanca y la Reserva Federal y el golpe regulatorio a la banca por el debate sobre un tope del 10% a los intereses de tarjetas. Con el oro en récord y los bonos tensionándose, la sesión de hoy se juega en el dato de inflación de EE. UU. y en el arranque real de la temporada de resultados.
Un cierre en verde con una lectura clara: el mercado no huye, pero se protege
El IBEX 35 firmó el lunes un avance modesto, pero con un valor simbólico importante: en un día dominado por el ruido político de Washington, el índice español logró mantenerse en zona de máximos de ciclo y defender niveles clave, apoyado en un puñado de pesos pesados. El mensaje no es de euforia, sino de resistencia: el dinero no está saliendo de forma abrupta, pero sí está pidiendo prima de riesgo para seguir comprando.
En paralelo, la fotografía internacional dejó un patrón habitual en sesiones de tensión institucional: refugio en metales, mirada fija en la curva de tipos y rotación interna por sectores, más que un “sell-off” generalizado.
La sombra sobre la Fed: cuando la independencia se convierte en variable de mercado
El foco volvió a situarse sobre Jerome Powell tras el episodio de máxima fricción con el Departamento de Justicia. El riesgo que se descuenta no es solo jurídico: es de credibilidad institucional. En mercados, esa palabra se traduce rápido en dos canales: el dólar y los bonos.
Si crece la percepción de presión política sobre la política monetaria, el inversor exige más rendimiento para financiar la deuda —y esa subida del “precio del dinero” termina filtrándose a hipotecas, crédito empresarial y valoraciones bursátiles. Por eso, más que el titular, lo que se observa es la reacción de los rendimientos del Treasury y el pulso entre crecimiento y banca.
Banca bajo presión: el debate del 10% en tarjetas y el efecto contagio
El segundo frente del día llegó por el crédito al consumo. La discusión sobre limitar al 10% durante un año los tipos de interés de las tarjetas en EE. UU. golpeó a bancos y emisores, porque impacta en uno de los negocios con mayor margen. El mercado no teme tanto el anuncio como la consecuencia: intervención sobre precios, cambios de oferta (más comisiones, más restricción de crédito) y una lectura de mayor riesgo regulatorio.
Para el IBEX, el mensaje tiene doble filo. Por un lado, recuerda que el riesgo regulatorio puede saltar de mercado en mercado; por otro, abre una comparativa incómoda para Wall Street: si la banca estadounidense ve comprimidos beneficios, el atractivo relativo de entidades europeas puede ganar tracción, al menos de forma táctica.
Refugio en máximos: oro y plata marcan el termómetro de ansiedad
En días así, los metales actúan como “termómetro emocional” de la sesión. Con el oro marcando récord y la plata prolongando el rally, la lectura es clara: el inversor está comprando cobertura ante un cóctel de incertidumbre institucional y geopolítica. Al mismo tiempo, el movimiento en los bonos —con el tramo largo más sensible— añade presión a los activos con múltiplos exigentes.
IBEX por dentro: rotación y castigo a aerolíneas y renovables
La sesión dejó un patrón de rotación interna. En la parte baja, el castigo se concentró en valores sensibles a energía y tipos: IAG lideró descensos, y el bloque de renovables/utilities (con Solaria, Iberdrola y Acciona Energía) sufrió ventas en un entorno donde los tipos largos vuelven a importar.
En el lado positivo, el selectivo se sostuvo con rebotes en nombres ligados a ciclo e inmobiliario prime, y con el empuje de grandes valores que siguen siendo “ancla” del índice: ArcelorMittal y Merlin destacaron, y también hubo apoyo en Inditex y BBVA.
Expectativas para hoy: el dato que puede cambiar el guion
La sesión de hoy tiene un reloj en cuenta atrás: el IPC de Estados Unidos (14:30 hora peninsular). La clave no será solo el número, sino la dirección de los rendimientos tras el dato. Si la inflación sorprende al alza, el mercado puede endurecer expectativas de tipos y castigar especialmente a los segmentos más endeudados o con múltiplos elevados. Si sorprende a la baja —o confirma desinflación sin sobresaltos—, puede reactivarse el apetito por riesgo.
Segundo catalizador: arranque de resultados bancarios en EE. UU. Si los bancos guían a la baja por el frente regulatorio del crédito al consumo, el contagio sectorial podría sentirse en Europa. Y, como ruido adicional, el mercado mantiene el radar sobre la agenda política y judicial de Washington en los próximos días.