El Ibex 35 se descuelga 130 puntos y pierde los 18.000
La Bolsa abre con tono defensivo: Naturgy aguanta el pulso mientras el repunte del petróleo y la deuda vuelve a tensionar a la banca.
La jornada arranca con un golpe simbólico: el Ibex 35 vuelve a ceder la cota de los 18.000 puntos y se instala en terreno de corrección. A las 09:30 (hora peninsular), el índice marca 17.921,9 puntos (-0,71%), con una caída de -129,8 puntos y un rango temprano entre 18.047,7 y 17.921,9. El volumen negociado supera ya los 1.170 millones de euros, señal de que no es un simple ajuste técnico. El mercado mira a dos pantallas a la vez: la guerra de titulares en Oriente Próximo y la inflación que se resiste a morir. Y, de fondo, el mismo dilema de las últimas semanas: cuánto puede durar un rally europeo cuando la curva de tipos vuelve a empinarse.
Un arranque frío pese al “efecto Nvidia”
Europa abre con leves recortes incluso después de unos resultados de Nvidia que el mercado esperaba como munición para el tramo final del trimestre. La lectura es incómoda: las cifras convencen, pero no desatan euforia. “La reacción fue relativamente moderada”, admiten en el mercado, síntoma de que la barra de expectativas ya estaba demasiado alta.
En paralelo, el Ibex acompaña el tono del continente: el DAX cede alrededor de un 0,3% y el FTSE 100 un 0,4%, con inversores reduciendo riesgo antes de que la macro y la geopolítica vuelvan a dictar el precio del dinero.
En Wall Street, la narrativa de la IA sigue sosteniendo el ánimo —y también el “miedo” a valoraciones exigentes—, un equilibrio cada vez más frágil.
El nivel que manda: 18.000 puntos y la grieta del rally
El retroceso de hoy duele más por lo que representa que por lo que descuenta: perder los 18.000 reabre la pregunta de si el selectivo estaba corriendo por delante de sus fundamentos. El Ibex no solo había tocado máximos históricos este año; llegó a cerrar por encima de ese umbral por primera vez a comienzos de febrero, en torno a 18.115 puntos, convirtiendo la cifra en referencia psicológica para gestores y minoristas.
Ahora, el mercado hace lo que suele hacer cuando el listón está alto: pide más pruebas. La consecuencia es clara: cualquier sorpresa al alza en inflación o petróleo se traduce en ventas rápidas, especialmente en valores sensibles a tipos y financiación. Y el contraste con el optimismo de hace semanas resulta demoledor: el índice puede seguir fuerte a medio plazo, pero ya no cotiza “gratis” el escenario benigno.
Naturgy sostiene; Solaria y la banca tiran hacia abajo
En la foto de las 09:30 hay un ganador claro y un patrón evidente. Naturgy sube +2,63%, convirtiéndose en el principal soporte del índice en el arranque, con Repsol también en verde (+0,26%) y un puñado de defensivos aportando estabilidad —Enagás (+0,17%) y Logista (+0,06%).
En el lado opuesto, el castigo se concentra donde más duele cuando se recalibra el coste del capital: Solaria cae -2,21%, Acciona Energía -1,69% y ArcelorMittal -1,58%.
La banca acompaña el giro, pese a que el sector suele beneficiarse de tipos altos: Santander cede -1,44%, BBVA -1,15%, CaixaBank -0,35%.
El mensaje es nítido: el mercado no está pagando hoy “margen”, sino “riesgo”.
Deuda y petróleo: el cóctel que reabre el miedo a tipos
La chispa vuelve a ser la misma combinación que viene tensando a los mercados desde mayo: energía al alza y tipos largos sin rendirse. El Brent rebota alrededor de 105 dólares el barril (≈+0,7%) tras la caída de la víspera, con el estrecho de Ormuz y el suministro en el centro de la conversación.
En Estados Unidos, el bono a 10 años escala hasta el 4,578%, y las actas de la Fed muestran más miembros dispuestos a aceptar un escenario incómodo: si la inflación se recalienta, podría no bastar con “esperar”, habría que endurecer.
En ese contexto, el oro repunta a 4.561,95 dólares, lectura clásica de cobertura ante un mercado que vuelve a dudar del aterrizaje suave.
Lo más grave no es el dato aislado, sino el cambio de régimen: cuando la curva se mueve, la Bolsa deja de mirar beneficios y vuelve a mirar descuento.
Qué vigila el mercado hoy: geopolítica, petróleo y la letra pequeña
El tablero tiene demasiadas variables abiertas para que el dinero se comporte como si nada. Por un lado, cualquier señal creíble de desescalada entre Estados Unidos e Irán aliviaría el precio del crudo y, por extensión, el miedo a una segunda ola inflacionista. Pero el mercado también descuenta el riesgo inverso: que el conflicto se cronifique y convierta la energía en un impuesto permanente sobre el crecimiento.
Por otro, la “victoria” de Nvidia no es automática: el propio mercado reconoce que una guía solo modestamente mejor de lo esperado no basta para justificar múltiplos extremos en todo el ecosistema tecnológico.
En España, el foco inmediato está en el comportamiento del bloque bancario y en la rotación hacia energía/defensivos: si esa rotación se consolida, el Ibex podría sostenerse… pero con un liderazgo menos compatible con nuevas alegrías del ciclo.
El espejo de 2026: un Ibex en positivo, pero con el listón más alto
La sesión de hoy no borra el balance del año: el índice mantiene una subida cercana al +4,29% en 2026, según la propia ficha de mercado, señal de que el rally existe.
Lo que cambia es el precio de la confianza. Con el coste de financiación presionando y el petróleo amenazando con volver a contaminar la inflación, el mercado pide menos épica y más evidencia.
Si el Ibex recupera los 18.000 pronto, el episodio quedará como una sacudida táctica. Si no lo hace, el nivel se convertirá en techo y la volatilidad —ya visible en la apertura— pasará de invitada a residente. El diagnóstico es inequívoco: con la deuda marcando el compás, las subidas se ganan valor a valor, y las caídas se pagan en bloque.