Las Bolsas asiáticas suben al calor de Alphabet y Tesla
Las Bolsas de Asia-Pacífico cotizan mayoritariamente al alza mientras los inversores digieren los resultados de Alphabet y Tesla, el empleo australiano y las nuevas cifras de crecimiento de Corea del Sur.
Las Bolsas de Asia-Pacífico avanzaron este jueves con una excepción relevante: la cautela persistió en la China continental. El movimiento más contundente se produjo en Corea del Sur, donde el Kospi se disparó un 4,02%, muy por encima del resto de índices regionales.
Los inversores calibraron simultáneamente los resultados trimestrales de Alphabet y Tesla, las últimas referencias de empleo en Australia y los datos de producto interior bruto surcoreano. El cuadro general fue favorable para la renta variable, aunque con diferencias considerables entre mercados.
El dólar, mientras tanto, permaneció prácticamente estable frente al yen en torno a 163,10 yenes, un nivel que mantiene la presión sobre la divisa japonesa y refuerza la competitividad exterior de las grandes compañías exportadoras del país.
Corea del Sur lidera las subidas
La Bolsa de Seúl protagonizó la sesión con un avance del 4,02% en el Kospi Composite. La magnitud de la subida refleja una reacción mucho más intensa que la observada en Tokio, Hong Kong o Sídney.
El mercado surcoreano es especialmente sensible al ciclo tecnológico y a las expectativas sobre la demanda mundial de semiconductores. Por ello, cualquier señal procedente de las grandes compañías estadounidenses puede trasladarse rápidamente a las cotizaciones de los fabricantes asiáticos.
Lo más relevante no es únicamente la subida, sino la distancia respecto a los demás parqués. Este hecho revela una entrada concentrada de capital en activos surcoreanos, coincidiendo con la publicación de las últimas cifras de crecimiento económico del país.
Hong Kong recupera impulso
El Hang Seng de Hong Kong avanzó un 1,29%, consolidándose como el segundo índice con mejor comportamiento de la jornada. La subida contrasta con la estabilidad registrada en Shanghái y muestra que los inversores siguen diferenciando entre las empresas cotizadas en Hong Kong y el mercado doméstico chino.
Hong Kong suele reaccionar con mayor intensidad a los movimientos internacionales de liquidez, especialmente cuando mejora el apetito por el riesgo. Sin embargo, la sostenibilidad del rebote dependerá de que las expectativas empresariales se traduzcan en una recuperación más sólida de beneficios y consumo.
El contraste con la China continental resulta significativo: el dinero entra en determinados activos, pero todavía evita realizar una apuesta indiscriminada por toda la región.
China continental mantiene la cautela
El Shanghai Composite permaneció prácticamente plano, mientras que el Shenzhen Composite subió un 0,64%. La divergencia sugiere un mayor interés por compañías tecnológicas y de crecimiento, más representadas en Shenzhen, frente a los grandes valores tradicionales de Shanghái.
La ausencia de una subida generalizada indica que persisten las dudas sobre la fortaleza de la economía china. Los inversores continúan evaluando la evolución del consumo, el sector inmobiliario y las medidas de apoyo económico.
La consecuencia es clara: aunque el tono regional fue positivo, China todavía no actúa como motor indiscutible de las Bolsas asiáticas. La selección de valores continúa imponiéndose a las compras amplias de mercado.
Japón avanza con un yen débil
El Nikkei 225 ganó un 0,73%, favorecido por un dólar estable alrededor de los 163,1055 yenes. Una moneda japonesa debilitada suele beneficiar a los grandes exportadores, que convierten sus ingresos internacionales en una mayor cantidad de yenes.
Sin embargo, ese alivio empresarial tiene una contrapartida. El encarecimiento de las importaciones puede elevar los costes energéticos y reducir el poder adquisitivo de los hogares japoneses.
El diagnóstico es, por tanto, dual: el yen débil sostiene a la Bolsa, pero también aumenta la presión sobre la economía doméstica. El margen de actuación de las autoridades monetarias será determinante para evitar movimientos desordenados en el mercado de divisas.
Australia resiste con empleo récord
El S&P/ASX 200 australiano avanzó un 0,45% después de conocerse que la tasa de desempleo se mantuvo en el 4,4% durante junio. El número de ocupados superó los 14,82 millones, una cifra que confirma la resistencia del mercado laboral.
Un empleo sólido sostiene el consumo y reduce el riesgo de una desaceleración brusca. Sin embargo, también puede retrasar una eventual relajación monetaria si las presiones salariales dificultan la moderación de la inflación.
Los datos ofrecen estabilidad, pero no eliminan la incertidumbre. El mercado debe decidir si la fortaleza laboral representa una garantía de crecimiento o un obstáculo para futuros recortes de tipos.
Wall Street marca el próximo movimiento
Los resultados de Alphabet y Tesla vuelven a demostrar la influencia de las grandes tecnológicas estadounidenses sobre los mercados asiáticos. Sus cifras no solo afectan a Wall Street: también condicionan las expectativas sobre fabricantes de componentes, semiconductores, baterías y vehículos eléctricos de toda Asia.
Las próximas sesiones estarán determinadas por la evolución de los beneficios empresariales, las divisas y los datos macroeconómicos regionales. Una mejora sostenida de las perspectivas tecnológicas podría prolongar las subidas. Una decepción, en cambio, devolvería la volatilidad a unos índices que siguen dependiendo de un reducido grupo de grandes compañías.