LVMH se hunde un 8% mientras el oro rompe los 5.300 dólares

El frenazo del lujo golpea a la bolsa europea en una sesión marcada por el rally de los metales preciosos y las dudas sobre los bancos centrales
UNSPLASH / SCOTTSDALE MINT
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El gigante del lujo LVMH se ha despertado con un baño de realidad. La compañía de Bernard Arnault cayó hasta un 8% en bolsa después de publicar unos resultados de 2025 más débiles de lo esperado: ingresos un 1% menores, desplome del 5% en la división de moda y un beneficio un 13% inferior al del ejercicio anterior. Mientras el mercado castiga al grupo francés, los inversores buscan refugio en el oro, que ha marcado un nuevo máximo histórico por encima de los 5.300 dólares por onza, en plena escalada de tensiones geopolíticas y con un dólar cada vez más frágil. Al otro lado del mundo, las bolsas asiáticas cotizan en positivo tras las actas del Banco de Japón, a la espera de una nueva decisión de la Reserva Federal. El contraste es nítido: las marcas aspiracionales flojean, los activos refugio vuelan y Asia intenta digerir el nuevo ciclo de tipos.

Un tropiezo histórico para el gigante del lujo

La reacción del mercado a las cuentas de LVMH ha sido fulminante. A media mañana, las acciones del grupo caían un 7,75%, hasta los 544,20 euros, y acumulaban un descenso del 13,3% en tan solo un mes. Para una compañía acostumbrada a encadenar máximos históricos y a presentar crecimientos de dos dígitos, el frenazo supone un cambio de guion.

Los datos de 2025 hablan por sí solos: ventas consolidadas un 1% por debajo del año anterior, con la división estrella, Moda y Marroquinería, retrocediendo un 5%, golpeada por la desaceleración del consumo premium en China y Estados Unidos. El beneficio neto se desplomó un 13%, una caída que el propio Bernard Arnault justificó por “un entorno incierto en 2026” y por el impacto de las divisas y los tipos de interés elevados.

Lo más grave para los inversores no es tanto el dato puntual como el cambio de tono. El grupo que durante años se presentaba como “inmune al ciclo” asume ahora que el entorno macro pesa sobre el gasto en lujo. El diagnóstico del mercado es claro: el mito de la invulnerabilidad del sector se resquebraja.

El frenazo del consumo premium se globaliza

La corrección de LVMH llega después de varios trimestres en los que el sector del lujo ya empezaba a mostrar fisuras: menor tráfico en tiendas, ralentización del turismo chino en Europa, menor apetito por grandes compras en Estados Unidos y un consumidor europeo presionado por la inflación acumulada. El descenso del 5% en moda es especialmente preocupante porque es el corazón del negocio, con márgenes que superan el 30% en las mejores marcas del grupo.

La compañía insiste en que mantiene bases sólidas en gama alta y en que la clientela de mayor poder adquisitivo sigue consumiendo, pero admite que los segmentos “de entrada al lujo” sufren más. En otras palabras, los bolsos icónicos resisten mejor que las líneas de acceso que alimentaban volumen y visibilidad entre los jóvenes.

Para Europa, donde el lujo representa una porción relevante de índices como el EuroStoxx 50 y del propio CAC 40 francés, el castigo a LVMH tiene un efecto dominó: arrastra a competidores, presiona a proveedores y abre el debate sobre si el sector ha vivido un ciclo de sobrevaloración alimentado por años de tipos cero y exceso de liquidez.

El oro vuela: refugio ante dólar débil y tensiones militares

Mientras el rey del lujo pierde brillo, el oro refuerza su corona como activo refugio. El metal precioso sube en la sesión alrededor de un 2,5%, hasta situarse en torno a los 5.310,54 dólares por onza, después de tocar un máximo intradía en los 5.300 dólares que ya se da por nuevo techo histórico. La subida es acompañada por el resto de metales: plata +2,5% hasta casi 115 dólares, platino +4,7% por encima de 2.700 dólares y paladio +3,5% cerca de 1.960 dólares.

Las razones van más allá de la mera especulación. A la debilidad persistente del dólar se suma un cuadro geopolítico encendido: tensiones en torno a Groenlandia, nuevas amenazas de la Casa Blanca contra Irán y la sensación de que los conflictos de baja intensidad pueden escalar en cualquier momento. Cada vez que los titulares se enrarecen, el oro actúa como termómetro: la subida vertical indica que los inversores no se creen del todo el discurso de calma de los gobiernos.

Para los bancos centrales de mercados emergentes, que en los últimos años han incrementado sus reservas de oro en varios miles de toneladas, el nuevo rally supone una doble victoria: blindan sus balances frente a las turbulencias del dólar y, de paso, registran ganancias latentes que mejoran su posición patrimonial.

EP_DOLAR
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Dólar bajo presión y Fed en el punto de mira

El avance del oro no puede entenderse sin el telón de fondo monetario. El dólar llega a la reunión de la Reserva Federal con la reputación tocada: la moneda ha perdido terreno frente a la mayoría de divisas del G10, mientras la inflación subyacente en Estados Unidos se resiste a bajar con la velocidad deseada y el déficit público se mantiene en cotas históricas.

Los inversores miran con lupa el comunicado del FOMC. La expectativa general es que la Fed mantenga los tipos en su nivel actual, pero el mercado busca pistas sobre el calendario de los primeros recortes y sobre cómo valora el banco central la reciente depreciación de la divisa. Un discurso demasiado complaciente podría acelerar la huida del dólar hacia activos reales, mientras que un tono más duro —insistiendo en tipos altos por más tiempo— correría el riesgo de enfriar aún más el ciclo económico global.

La paradoja es evidente: cuanto más débil se percibe el dólar, más suben los activos que cuestionan su hegemonía, desde el oro hasta ciertas divisas emergentes. Y en ese juego, cualquier frase de Jerome Powell puede inclinar la balanza.

Asia digiere las actas del BoJ y la inflación en Australia

En el plano bursátil, la sesión asiática ha ofrecido un respiro, aunque con matices. Tras conocerse las actas de la reunión de diciembre del Banco de Japón, los principales índices de la región cotizaron mayoritariamente en positivo. El Nikkei 225 se dejó un ligero 0,13%, lastrado por recogidas de beneficios tras semanas de fuertes subidas, pero el Hang Seng de Hong Kong avanzó un contundente 2,4% y el Kospi surcoreano ganó un 1,75%.

En Australia, el S&P/ASX 200 cerró prácticamente plano tras publicarse una inflación del 3,6% en diciembre, todavía por encima del objetivo del banco central pero claramente por debajo de los picos recientes. En China continental, el Shanghai Composite sumó un 0,48%, mientras el Shenzhen Composite retrocedió un 0,14%, reflejando la rotación interna entre tecnológicas y valores más defensivos.

En el mercado de divisas, el dólar se apreció un 0,16% frente al yen, hasta los ¥152,62, niveles que mantienen la presión sobre el BoJ en plena discusión sobre la salida definitiva de los tipos negativos. La ligera fortaleza del billete verde en Asia contrasta con su debilidad frente a otras divisas, mostrando que las tensiones de tipo de cambio ya no son unidireccionales.

El lujo europeo frente al espejo del nuevo ciclo

El desplome de LVMH obliga a recalibrar la tesis del lujo europeo como “valor refugio”. Durante años, el sector ha sido el destino natural del dinero que huía de tipos cero, deuda soberana sin rendimiento y bancos en reestructuración. Ahora, con tipos aún altos, un consumidor internacional más prudente y un dólar que se tambalea, el relato cambia.

La contracción del 1% en ingresos y del 5% en moda puede parecer modesta en términos absolutos, pero rompe una racha de crecimiento casi ininterrumpido y siembra dudas sobre la capacidad del sector para trasladar subidas de precios al cliente final. Si el poder de fijación de precios se debilita, los múltiplos de valoración —que en algunos casos superaban las 30 veces beneficios— quedarán bajo revisión.

Para el inversor español, con exposición indirecta al lujo a través de fondos europeos y de índices como el EuroStoxx, la lección es clara: el sector deja de ser apuesta segura y pasa a depender mucho más del ciclo, tanto en Asia como en Estados Unidos y Europa.

 

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