El Dow Jones acaba de recibir el respiro que necesitaba: menos inflación y menos Ormuz

Trump anula el peaje marítimo en Ormuz tras asegurar inversiones del Golfo Pérsico, mientras Wall Street respira tras un IPC menor al esperado. Bancos registran ganancias récord y IBM sufre un desplome ante el cambio de enfoque hacia la inteligencia artificial.
Imagen promocional del vídeo que muestra la portada con temas financieros y políticos relacionados con Trump y Wall Street<br>                        <br>                        <br>                        <br>
El Dow Jones acaba de recibir el respiro que necesitaba: menos inflación y menos Ormuz

Donald Trump ha retirado su amenaza de cobrar un 20% sobre las mercancías que atraviesen el Estrecho de Ormuz, ofreciendo a los mercados un alivio tan relevante como incompleto.
La Casa Blanca sustituye el controvertido gravamen por compromisos de inversión de los países del Golfo en Estados Unidos, pero mantiene el bloqueo sobre los puertos iraníes.
La moderación de la inflación y los resultados extraordinarios de la gran banca impulsaron al S&P 500 y al Nasdaq. El Dow Jones cerró prácticamente plano, con una subida de 9,63 puntos, hasta los 52.508,27 enteros. IBM evitó la fiesta: su desplome del 25% restó cerca de 330 puntos al índice.

Un peaje que duró un día

Trump abandonó la propuesta después de mantener conversaciones con dirigentes de Oriente Medio. El presidente aseguró que los países del Golfo compensarán el esfuerzo militar estadounidense mediante nuevos acuerdos comerciales e inversiones, aunque no detalló cantidades, calendarios ni proyectos concretos.

La rectificación elimina una medida difícil de aplicar y jurídicamente controvertida. Cobrar el 20% del valor de cada carga habría multiplicado los costes de petroleros, metaneros y portacontenedores, además de crear conflictos sobre quién debía valorar las mercancías.

Sin embargo, el bloqueo estadounidense contra los barcos vinculados a Irán permanece activo. Washington rebaja la presión sobre el comercio internacional, pero conserva el instrumento destinado a asfixiar las exportaciones de Teherán.

El petróleo modera el golpe

La retirada del gravamen permitió que el petróleo se alejase de los máximos alcanzados durante la jornada. El Brent llegó a superar los 87 dólares, pero posteriormente moderó su avance hacia el entorno de los 85.

La reacción demuestra que una parte del repunte no procedía únicamente del riesgo militar, sino del coste directo que habría supuesto el nuevo peaje. Al desaparecer esa amenaza, los operadores eliminaron parte de la prima incorporada al barril.

La consecuencia es clara: Trump ha reducido el riesgo comercial, pero no el geopolítico. Mientras continúen los bombardeos y el bloqueo, las aseguradoras seguirán exigiendo mayores primas para operar en la zona.

La inflación anima a Wall Street

El segundo factor positivo llegó desde la economía estadounidense. La inflación interanual descendió al 3,5% en junio, por debajo del 3,8% previsto por el mercado.

El dato redujo el temor a una subida inmediata de tipos y favoreció especialmente a las compañías tecnológicas. El S&P 500 avanzó un 0,38%, mientras el Nasdaq ganó un 0,90%. La caída de los rendimientos de la deuda también reforzó las valoraciones de los activos de crecimiento.

El alivio, no obstante, puede ser temporal. Si la tensión en Ormuz mantiene elevados los precios energéticos, la gasolina y el transporte volverán a presionar el IPC durante los próximos meses.

El Dow Jones sobrevive a IBM

El Dow abrió en 52.046 puntos y llegó a caer hasta esa misma zona antes de recuperarse. Finalmente terminó en 52.508,27, apenas un 0,02% por encima del cierre anterior.

La resistencia resulta llamativa porque IBM sufrió su peor sesión bursátil registrada. La tecnológica se hundió aproximadamente un 25% después de anticipar ingresos trimestrales de 17.200 millones de dólares, frente a los 17.860 millones esperados.

Debido a que el Dow pondera sus componentes por el precio de cada acción, el desplome de IBM tuvo un impacto desproporcionado. Sin esa caída, el índice habría acompañado con mucha más fuerza el rally del resto de Wall Street.

La banca sostiene el mercado

Goldman Sachs y JPMorgan ayudaron a compensar el hundimiento de IBM. Los principales bancos estadounidenses presentaron fuertes aumentos de beneficios gracias a la negociación de acciones, la banca de inversión y el aumento de la volatilidad.

Las mesas de renta variable de JPMorgan ingresaron 6.000 millones de dólares, mientras Goldman Sachs alcanzó 7.420 millones, un máximo para la industria. La guerra, el entusiasmo por la inteligencia artificial y el miedo a la inflación multiplicaron las operaciones y las coberturas de los grandes clientes.

El contraste resulta demoledor: mientras IBM sufría por el desplazamiento del gasto tecnológico hacia chips y servidores, los bancos ganaban más dinero intermediando la rotación.

Un alivio todavía frágil

La sesión deja una lectura menos optimista de lo que sugieren el Nasdaq y el S&P 500. Trump ha eliminado el peaje, pero no el bloqueo; la inflación se modera, pero el petróleo sigue elevado; y los bancos baten récords precisamente porque los inversores necesitan protegerse de una incertidumbre excepcional.

El Dow Jones ha terminado en positivo por apenas diez puntos, atrapado entre las ganancias de Goldman Sachs y JPMorgan y el colapso de IBM.

Wall Street ha celebrado el giro de Trump, pero no ha dado por cerrada la crisis. Ormuz continúa militarizado y cada nuevo ataque puede borrar en minutos el alivio conseguido por una inflación mejor de lo previsto.

Comentarios