Stellantis resucita: gana 293 millones y factura 43.500 millones

El fabricante abandona las pérdidas del segundo trimestre de 2025 gracias al tirón de Norteamérica, aunque su margen operativo del 1,8% revela que la recuperación todavía es frágil.

Stellantis
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Stellantis ha dado la vuelta a uno de los periodos más delicados de su historia reciente. El grupo automovilístico cerró el segundo trimestre de 2026 con unos ingresos netos de 43.500 millones de euros, un 13% más que un año antes y por encima de las previsiones del mercado.

El resultado neto alcanzó los 293 millones de euros, frente a las pérdidas de 1.900 millones registradas entre abril y junio de 2025. También regresó el beneficio operativo: 702 millones, después de haber soportado un agujero de 2.400 millones en el mismo periodo del ejercicio anterior. La remontada es evidente. La normalización completa, todavía no.

Un giro de 2.200 millones

La comparación interanual refleja un vuelco de aproximadamente 2.200 millones de euros en el resultado neto. Stellantis ha pasado de perder casi 2.000 millones a recuperar los números negros, impulsada por mayores volúmenes de ventas y una mejora gradual de su eficiencia industrial.

El beneficio diluido por acción se situó en 0,07 euros, frente a las pérdidas de 0,65 euros por título del segundo trimestre de 2025. El dato devuelve cierta visibilidad al accionista tras un ejercicio marcado por ajustes de producción, deterioros contables y una profunda revisión de la estrategia comercial.

Norteamérica vuelve a tirar

El principal motor de la recuperación ha sido Norteamérica. Los ingresos de la región avanzaron un contundente 32% interanual, muy por encima del crecimiento del conjunto del grupo. Sudamérica aportó otra subida del 6%, mientras que Europa ampliada permaneció prácticamente estancada.

El contraste resulta significativo. Stellantis vuelve a depender de la capacidad de sus marcas estadounidenses —especialmente Jeep, Ram, Dodge y Chrysler— para generar volumen y rentabilidad. Antonio Filosa, consejero delegado del grupo, destacó que el progreso estuvo “liderado por Norteamérica” y respaldado por el resto de regiones.

Europa pierde velocidad

La fotografía europea es menos favorable. Mientras Norteamérica acelera, los ingresos en Europa ampliada se mantuvieron planos y las regiones de Oriente Medio, África y Asia-Pacífico registraron ligeros descensos.

Este hecho revela una recuperación desigual. El fabricante continúa expuesto a la debilidad de la demanda europea, a la presión de los competidores chinos y al coste de adaptar su catálogo a unos objetivos de electrificación que han obligado a revisar inversiones, plataformas y lanzamientos. La mejora global oculta, por tanto, importantes diferencias geográficas.

Rentabilidad todavía mínima

Stellantis comunicó un resultado operativo ajustado de 800 millones de euros y un margen del 1,8%, aproximadamente 120 puntos básicos más que un año antes. Es un avance relevante, pero todavía insuficiente para un grupo que llegó a manejar márgenes de dos dígitos durante los mejores años posteriores a la fusión entre PSA y Fiat Chrysler.

Lo más grave sería confundir la salida de pérdidas con una recuperación estructural. Con 43.500 millones de facturación, el beneficio neto representa menos del 0,7% de los ingresos. Cualquier deterioro comercial, arancelario o industrial podría volver a erosionar rápidamente las cuentas.

La era Filosa toma forma

Los resultados ofrecen el primer respaldo financiero visible a la estrategia de Antonio Filosa. El directivo ha situado entre sus prioridades la recuperación del mercado estadounidense, la reducción de inventarios y una relación más estrecha con concesionarios y proveedores.

“Mejoramos el rendimiento en nuestras principales métricas financieras, con avances significativos en ingresos, resultado operativo ajustado y flujo de caja industrial”, señaló el ejecutivo. El mensaje busca transmitir que el cambio no procede únicamente de ajustes contables, sino también de una mejora operativa progresiva.

La prueba definitiva llegará después

El diagnóstico es inequívoco: Stellantis ha frenado el deterioro, pero todavía debe demostrar que puede transformar el crecimiento de los ingresos en márgenes sostenibles. La evolución de Europa, la competencia en vehículos eléctricos y la política comercial estadounidense seguirán condicionando sus resultados.

El segundo trimestre permite abandonar el escenario de emergencia. Sin embargo, un margen del 1,8% deja poco espacio para errores. La verdadera prueba será comprobar si Norteamérica mantiene su expansión y si Europa deja de actuar como freno. Hasta entonces, los 293 millones de beneficio constituyen un alivio, no una victoria definitiva.

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