El mercado del bienestar goza de buena salud y está en auge, según Mckinsey

Las 5 tendencias principales son: productos sostenibles y naturales, personalización, digitalización, ‘influencers’ y más servicios

MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

El interés de los consumidores en todo lo que tiene que ver con el bienestar es generalizado y está en aumento, según pone de manifiesto una encuesta de McKinsey & Company, donde el 79% de los encuestados afirmó creer que el bienestar es importante y el 42% lo situó entre sus principales prioridades. Así, tal y como constata la consultora, el mercado del bienestar no solo goza de buena salud sino que además está en auge.

La encuesta, elaborada entre 7.500 consumidores en seis países, pone de manifiesto un cambio en las actitudes y el comportamiento de los consumidores hacia el bienestar. De hecho, los consumidores de todos los mercados analizados reportaron un aumento sustancial en la priorización del bienestar entre los últimos dos y tres años.

Según las estimaciones de McKinsey & Company, el mercado global del bienestar supera los 1,5 billones de dólares, con un crecimiento anual superior del 5 al 10 por ciento, mientras “un aumento tanto del interés de los consumidores como del poder adquisitivo presenta enormes oportunidades para las empresas, en particular a medida que el gasto en bienestar personal se recupera tras un estancamiento o incluso una caída durante la crisis del Covid-19”.

No obstante, advierte de que “el mercado del bienestar está cada vez más saturado, lo que genera la necesidad de ser estratégico acerca de dónde y cómo compiten las compañías”, por lo que propone una serie de estrategias, tanto para los actores establecidos como para nuevos participantes, para satisfacer las necesidades y preferencias de los consumidores en este mercado “fuerte y creciente”.

La encuesta titulada ‘El futuro del bienestar’ ha sacado a la luz las categorías que más interesan a los consumidores dentro del mercado de bienestar, que engloba la salud física y mental, así como la estética. En concreto, en la categoría de salud, los consumidores cada vez más quieren hacerse cargo de su propia salud, por lo que se observa un aumento en aplicaciones para ayudar a los consumidores a reservar sus citas médicas u obtener sus recetas, y dispositivos que les ayudan a monitorizar su salud y sus síntomas entres las consultas con su médico.

En materia de fitness, las ofertas creativas que dan respuesta a las necesidades de los consumidores en su propia casa han experimentado un crecimiento sin precedentes en el último año. En cuanto a la nutrición, los consumidores cada vez esperan más de la comida que, además de rica, sea sana y les ayude a mantenerse en forma, y más de un tercio reporta que “probablemente” o “definitivamente” van a aumentar su gasto en apps de nutrición, dietas, zumos depurativos, y suscripciones a servicios de alimentación a lo largo del próximo año.

Una categoría que ha adquirido popularidad en el campo del bienestar es el sueño, probablemente por el estrés provocado por la pandemia, donde a los medicamentos tradicionales para dormir se suman ahora aplicaciones que permiten rastrear el sueño y otros productos para dormir mejor, como cortinas que no dejan pasar la luz o mantas pesadas. La mitad de los consumidores de todo el mundo manifestaron su deseo de contar con más productos y servicios para satisfacer la necesidad de un sueño de mayor calidad.

Por último, el mindfulness ha logrado la aceptación general de los consumidores en forma de aplicaciones centradas en la meditación y propuestas orientadas a la relajación y a la meditación, y es que a raíz del efecto de la pandemia sobre la salud mental la mitad de los consumidores declara voluntad de priorizar este aspecto, así como el deseo de disponer de más productos y servicios.

Entre estas categorías, las preferencias varían en función de los distintos países analizados, de manera que los consumidores japoneses priorizan más la apariencia mientras que los alemanes ponen énfasis en el estado de forma físico, los brasileños y los estadounidenses están más interesados en el mindfulness, y los chinos y británicos en la nutrición.

Los consumidores prevén aumentar sus compras tanto de productos como de servicios de bienestar a lo largo del año que viene, si bien McKinsey & Company espera un mayor giro hacia los servicios, especialmente aquellos centrados en la salud física y mental, como entrenamiento personal, nutricionistas y asesores.

La consultora advierte de que los consumidores de bienestar no son un bloque monolítico y establece distintas tipologías, como los entusiastas, que son consumidores con un alto nivel de ingresos que siguen activamente las marcas en redes sociales, monitorizan los lanzamientos de nuevos productos y se entusiasman con las innovaciones. Los socialmente responsables prefieren marcas sostenibles y están dispuestos a pagar más por ellas, mientras que los consumidores preocupados por el precio comparan meticulosamente características y beneficios antes de comprar para conseguir la mejor compra.

Los consumidores fieles prefieren ceñirse a sus rutinas actuales y a las marcas que conocen, y los participantes pasivos solo participan marginalmente en la categoría del bienestar y gastan mucho menos que las personas de los otros grupos.

TENDENCIAS Y ESTRATEGIAS

Por otro lado, McKinsey & Company ha identificado cinco tendencias fundamentales en el sector del bienestar. Una de ellas es que los consumidores están interesados en productos sostenibles y naturales en ámbitos como la cosmética o la alimentación, entre otros, por lo que la consultora aconseja a las empresas estudiar si tienen margen para introducir productos naturales orientados al bienestar o líneas de productos naturales y sostenibles.

Otra tendencia es la priorización de la personalización, lo que las empresas pueden aprovechar desarrollando capacidades de marketing personalizado para llegar a los segmentos más interesados en sus productos, con mensajes y relatos adaptados a esos consumidores, así como introducir propuestas personalizadas en la hoja de ruta de sus productos.

Asimismo, se constata que el futuro es digital, ya que la mayoría de las categorías de consumidores siguen proyectando un mayor crecimiento del comercio electrónico que de otros canales en los próximos años, aunque algunas categorías de productos seguirán vendiéndose en el punto de venta físico, como los que tienen que ver con el cuidado de la piel. Ante esto, las empresas pueden crear propuestas omnicanal y digitales para llegar al comprador esté donde esté, y considerar desarrollar una cadena de suministro, mientras que negocios como los gimnasios pueden desarrollar aplicaciones holísticas.

Los ‘influencers’ son clave en este mercado, donde un 60% de los consumidores manifiesta que consideraría una marca o producto anunciado por uno de sus ‘influencers’ favoritos, por lo que el consejo de la consultora es usar ‘influencers’ asociándose con agencias para identificar a las personas que encajen con la marca.

Finalmente, los servicios constituyen una parte creciente del mercado del bienestar, en la medida que los consumidores demandan cada vez más servicios relacionados con la salud y el bienestar como entrenadores personales, nutricionistas y asesoramiento, y representan el 70% del gasto en bienestar. Las empresas podrían considerar ofrecer diagnóstico o coaching para apoyar una conexión directa con el consumidor.

Teniendo en cuenta las anteriores tendencias, la consultora apunta que las categorías se siguen difuminando, de manera que las empresas deben valorar entrar en más categorías dentro del ecosistema del bienestar, lo que puede ayudar a desarrollar resiliencia.

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